El Curso de desarrollo de proyectos cinematográficos iberoamericanos celebra 15 años

Desarrollo, Instituciones - Iberoamérica

Un total de 350 proyectos y 95 películas realizadas, es el saldo de los 15 años del Curso de desarrollo de proyectos cinematográficos, que tiene lugar entre el 9 de octubre y 17 de noviembre en Madrid. Una sesión de pitch, presentada por su director Gerardo Herrero, pondrá punto final a la actual edición del evento, convocado por la Fundación Carolina, la AECID-Programa Ibermedia, la Fundación SGAE, la Entidad de Gestión de Derechos Audiovisuales (EGEDA) y con la colaboración directa del MECD de España.

Dirigido a guionistas, directores y productores de Latinoamérica y España, el curso tiene por objetivo mejorar la calidad de los proyectos en desarrollo, y también fomentar el vínculo entre las regiones. El mismo consta de asesorías de guión divididas en dos etapas, que permite al participante trabajar con dos asesores diferentes. Asimismo, se ha desarrollo un encuentro de producción, del cual han participado distintos productores que abordaron diferentes etapas de la producción, tales como desarrollo – a cargo de María Zamora (Avalon PC, productora de “Verano 1993”), la presentación de proyecto y entrenamiento de pitching -Susana Herreras Casado (moviStar +), el rol del productor, la coproducción en Iberoamérica y mercados de coproducción – Mariela Besuievsky- y ventas internacionales y distribución, a cargo de Antonio Saura, entre otros.

De esta 15° edición han participado 22 proyectos: los peruanos “Astronauta” de Paul Alphonse Vega Fourage y “Muerto de risa” de Óscar Gonzalo Ladines Arrieta; el costarricense “Ceniza negra” de Sofía Quiros Úbeda; los mexicanos “El camino a casa” de Miguel Gerardo Valdez López y “La luz de la naturaleza” de Yamil Alberto Mojica Quintana, el ecuatoriano “El niño probeta” de Carolina Hernández Correa; los colombianos “Los estratos” de Carlos Jerónimo Atehortua Arteaga y “Nubes grises soplan sobre el campo verde” de Carlos Roberto López Parra; el venezolano “Hondo” de Virginia Urreiztieta Sapene; el boliviano “Los de abajo” de Jorge Alejandro Quiroga Guerra; el paraguayo “Rastros de sangre” de Christian Gayoso Rojas; el brasileño “Terrestre” de Ana Paula Johann y Alana Rodrigues; los argentinos “Tres hermanos” de Francisco Joaquín Paparella y “Trigal” de Anabel Verónica Caso, y el chileno “Una historia mestiza” de Francisco Javier Greene Pérez.

La lista se completa con los españoles “Culebra” de Almudena Monzú y Andrea Herrera Catalá, “El fin del verano” de Guillermo Guerrero Conget y Jokin Urruticoechea, “Indoor” de Daniel Martín Novel, “La hojarasca” de Inmaculada Pérez Machín, “Los enamorados de Ayamonte” de Álvaro Ogalla Romero Caballero, y “Mi problema contigo” de Andrés Longares, y también el italiano “Animal/Humano”, de Alessandro Pugno y Natacha Kucic.

“La selección de este año ha sido bastante variada: hay autores que están desarrollando su primer largometraje y aún no cuentan con una figura de producción; autores como Gonzalo Ladines de Perú, cuya película anterior ha sido un éxito de taquilla en su país; autores que han asistido a todo el Curso junto con su productor como los colombianos Carlos López Parra y Alexandra Yepes”, cuenta la coordinadora del curso, Mariana Barassi, destacando además el crecimiento de la presencia de proyectos de Centroamérica y el Caribe, y de países como Paraguay o Bolivia que tienen una cinematografía menos consolidada.

“La diversidad no es una condición a la hora de seleccionar los proyectos, pero cuando sucede  involuntariamente, nos parece un gran valor agregado que los autores compartan seis semanas hablando del imaginario audiovisual y de sus respectivas cinematografías. Esto es también lo que enriquece a la narrativa de Iberoamérica”, sostiene.

El Curso continúa buscando nuevos modelos para apoyar a los proyectos ante un escenario dinámico y así consolidar el audiovisual de la región. A modo de balance, destaca Barassi: “Mirando hacia atrás y viendo los autores que han pasado desde la primera edición del Curso en 2003, nos hemos dado cuenta que gran parte del tejido cinematográfico de América Latina ya consolidado ha pasado por el Curso de desarrollo de proyectos cinematográficos iberoamericanos. Esto es algo que nos confirma que es un espacio necesario para los autores, principalmente, pero también para muchos productores que han participado y que han vuelto a casa con más de un proyecto bajo el brazo para comenzar su andadura en la producción”.