• DocuDac lanza plataforma especializada en cine documental argentino

DocuDac lanza plataforma especializada en cine documental argentino

La búsqueda de nuevas ventanas de exhibición para el cine documental ha sido una constante histórica en un cine que, por esencia, está alejado de los parámetros comerciales de la industria. En los últimos años las plataformas digitales han aumentado notoriamente, convirtiéndose en un importante soporte de difusión y de acercamiento a la audiencia. En este contexto DocuDac inicia su trayectoria en el mundo de las plataformas con DocuDac Online, programando en su sitio una película por mes.

Creada en 1958, DAC (Directores Argentinos Cinematográficos – Asociación General de Directores Autores Cinematográficos y Audiovisuales) es una asociación profesional que nuclea y representa a directores cinematográficos argentinos tanto de ficción como de documental. Desde sus inicios centró sus esfuerzos en incorporar en la legislación nacional, el rol del director como autor intelectual de la obra cinematográfica. Tras lograr su objetivo en el 2003, se convierte en una entidad de gestión colectiva encargada de recaudar y distribuir los derechos de autor de sus asociados. LatAm Cinema conversó con Carmen Guarini -documentalista e integrante del consejo directivo de DAC- sobre esta nueva plataforma online especializada que estrenará a lo largo del año documentales argentinos como “El etnógrafo” de Ulises Rosell, “Un rey para la Patagonia” de Lucas Turturro, “El árbol” de Gustavo Fontán y “Café de los maestros” de Miguel Luis Koha, entre otros.

¿Cómo surge DocuDac Online y qué objetivo persigue?

Como documentalistas, vemos que hay muchas limitaciones a la hora de la difusión por falta de ventanas, aún más que en la ficción. Hay asociaciones que organizan semanas de cine documental en salas de exhibición  y organizan distintas actividades para difundir su propia producción, pero nosotros entendemos que abarcar ese tipo de pantallas es complejo. Sobre todo porque el público es muy relativo, bastante escaso y el esfuerzo que implica es mucho, tanto económico como humano, para alcanzar tan pocos resultados. Entonces se nos ocurrió hacer una difusión online para los documentales de los directores de DAC. Es una manera distinta y más económica de promocionar las producciones; al mismo tiempo que de ofertar gratuitamente algo al público que es muy importante.
Queremos tener una especificidad: ser un Netflix pero de documentales de DAC. Vamos a incorporar también trailers de películas en proceso de postproducción o próximas a estrenarse. Junto a información valiosa para promocionar el cine y a los directores. No descartamos con el tiempo agregar comentarios, textos, o distinto material que cada director pueda ir incorporando.

En 2016 estarán presentando una nueva película por mes. ¿Cómo surge la selección de los directores y qué criterios consideran a la hora de programar?

Personalmente he sidoimpulsora de este proyecto, considero que tener muchas opciones desvía la atención de la gente y no aporta. Hay tanto para elegir en la red que a veces no se ve nada. De momento estamos programando los documentales de los socios activos DAC. Somos unos 25 directores aproximadamente y cada año se incorpora gente nueva, joven y talentosa que hace cosas muy interesantes. Luego iremos sumando a los socios representados. Seleccionamos aquellas películas que han tenido una buena aceptación general en cines y festivales, y llegan a un público amplio. De algún modo son películas de cierta eficacia probada. Nos interesa estar presentes en escuelas, instituciones de cine y centros educativos en general. Con el tiempo, si esto funciona, podremos ir tomando más riesgos en cuanto a mostrar materiales más experimentales o que trabajen en estructuras diferentes. Primero debemos esperar a ver qué tipo de repercusión tiene y si hay aceptación. Recién a fin de año vamos a poder tener una idea del resultado.

¿Se han fijado un objetivo de visitas?

No fue un eje que nos llevara a decidir sobre esto. Cada vez existen más plataformas y nosotros mismos somos usuarios de ellas. Hasta la fecha, la película “Liniers, el trazo simple”, de Franca González, lleva más de 600 visionados y está siendo vista en muchos países de América Latina. También se contactaron del interior del país donde es más difícil acceder a las pantallas. Sabemos que no todos los documentales van a tener la misma audiencia y es normal. De todas formas creo que existe un público que le interese ver estas películas.

¿Cómo es el manejo de derechos de autor en este caso?

Cedemos gratuitamente nuestra película durante un mes a la asociación que nos paga derechos de autor. No hay un criterio de lucrar con el sitio, nos parece importante difundir tanto el documental como a los autores y que se transforme en un ida y vuelta.

"Tener muchas opciones desvía la atención de la gente y no aporta. Hay tanto para elegir en la red que a veces no se ve nada."

¿Qué proyección tiene de la plataforma?, ¿Planifican articular con alguna de las plataformas ya existentes?

Por el momento no. Recién estamos abriendo y viendo las posibilidades. Dentro de DAC es la primera experiencia, incluso están muy entusiasmados con la posibilidad de hacerlo con ficción, en caso de que prospere. Tenemos muchas ideas al respecto, pensamos no sólo contar con las películas sino sumar información de interés. Nos atrae también la posibilidad de incorporar ciclos, hacer una sección sobre un director invitado, o más adelante porque no, realizar estrenos simultáneos –o con fechas próximas- online y en sala, algo que podría ser un factor interesante de promoción.

¿Cómo defines el momento actual del documental argentino?

Yo creo que es muy bueno, creció muchísimo, se profesionalizó y ha dado películas muy interesantes. De las 180 películas nacionales anuales, unas 80 son documentales y de estas unas 15 películas aproximadamente logran una importante circulación internacional y pueden destacar. El problema es que esa producción no tiene ventanas de exhibición adecuadas ni suficientes. Ese es un tema que nos preocupa a todas las asociaciones y trabajamos para ver cómo podemos seguir abriéndolas y encontrar un público. Los festivales son una ventana importante, también está INCAA TV pero es limitado. El canal Encuentro se ha abierto menos a difundir películas terminadas y los canales de aire ninguno pasa cine documental, entonces eso restringe la difusión.

¿Cuáles son para ti los desafíos actuales del cine documental?

Son los desafíos de hoy y de siempre. El cine documental nunca ha sido una producción sencilla, te diría que es una producción casi artesanal. Cada película es una batalla ganada y eso es lo que tiene de interesante, es un proceso vivo. Un desafío es cada proyecto de cada director. Hablo de un cine que no apunta a una cuestión comercial, es más que nada un cine de autor. Yo siento la necesidad de hacer una película, empiezo a construir un proyecto para ver hasta dónde puedo llegar. Ese cine es el más complejo porque si bien no se hace una película para uno mismo y sí se piensa en la audiencia posible, el objetivo está en el mensaje. Y muchas veces, sin tenerlo de manera consciente, la película alcanza grandes públicos. Sin embargo creo que la gran producción promovida desde las políticas culturales de los últimos 7 u 8 años realmente ha alcanzado a mover y construir una economía en sí misma. Emergieron nuevos directores y evidentemente es una base para ensayar ciertas narrativas. Es un cine vivo.