Vientos del sur en Cine en Construcción 34

Seis filmes provenientes de la zona más austral de América Latina participan en Cine en Construcción 34, el programa bianual creado en conjunto entre el Festival de San Sebastián y Cinélatino, Rencontres de Toulouse con el fin de contribuir a la finalización del cine latinoamericano por medio de diversos premios otorgados por distintas empresas de servicios. De los seis títulos provenientes de Argentina, Brasil, Bolivia, Chile y Uruguay, cinco son óperas primas. LatAm cinema invita a ver las primeras imágenes de estos proyectos que serán exhibidos entre el 24 y el 26 de septiembre próximos en el marco de la edición 66 del Festival de San Sebastián.

Dos largometrajes uruguayos llegan a Cine en Construcción luego de un extenso recorrido. “Los tiburones” de Lucía Garibaldi ha recibido los apoyos del fondo de fomento de instituto de cine uruguayo (desarrollo de guion, desarrollo de proyecto y producción) y del FONA. El filme, que cuenta la historia de una adolescente que testea los límites de lo que se debe y puede hacer en un balneario alborotado por la llegada de tiburones, participó además en Tres Puertos Cine y EAVE Puentes así como en la pasada edición del BrLab. “Mateína”, una comedia futurista dirigida por Joaquín Peñagaricano y Pablo Abdala y ambientada en un Uruguay en el que la yerba mate está prohibida, llega al wip del festival donostiarra tras un largo recorrido por laboratorios y encuentros, entre los que se encuentra el Curso de Desarrollos de Proyectos Cinematográficos de Ibermedia, el laboratorio de Fundación TYPA, el Foro de Coproducción de Guadalajara, el taller de guion de Bolivia Lab y el concurso de desarrollo de proyectos Raymundo Gleyzer. El filme también ha recibido varios fondos otorgados por ICAU, Montevideo Socio Audiovisual y FONA, además el Fondo ICAU-ANCINE, por su coproducción con Brasil.

Por su parte, los dos proyectos chilenos elegidos se centran en historias de amor entre hombres. “El príncipe” de Sebastián Muñoz acaba de ser galardonada en el Work in Progress de SANFIC, y ha participado del Paris Coproduction Village. Esta historia de amor y violencia ambientada en 1970 recibió los fondos FFA Escritura de guion y Producción, Ibermedia Desarrollo y Producción y el fondo de acuerdo bilateral entre Chile y Argentina. El segundo filme que representa al país andino es “Los fuertes” de Omar Zúñiga Hidalgo, proyecto que antes de llegar a Cine en Construcción pasó en 2013 por Summer Institute Islandia, BrLab, Training and Network del Festival de Viña del Mar y el Foro de coproducción del Festival de Huelva. Ambientado entre el mar y la niebla del sur de Chile, el filme recibió en 2014 el premio del Fondo de Desarrollo de Ibermedia y el Fondo de Fomento para la producción en Chile en 2017, año en el que además participó en el NYU Production Lab.

El largometraje boliviano “Sirena” también viene de participar en SANFIC, donde recibió uno de los incentivos. La película de Carlos Piñeiro sigue a cuatro personajes que viajan a una isla habitada por una comunidad aymara para recuperar el cadáver de un amigo, y ha recibido el fondo de apoyo a las artes del GAMLP (Gobierno Autónomo Municipal de La Paz) y fue premiada en el Work in progress del BAL de BAFICI.

Por último, la argentina “Ni héroe ni traidor” es la única película que no es ópera prima de las seleccionadas. Su director, Nicolás Savignone, dirigió “Hospital de día” en 2009 y “Los desechables” en 2013, y llega a San Sebastián con un filme ambientado en 1982, período de la Guerra de Malvinas, y protagonizado por un elenco de reconocidas figuras como Inés Estévez, Juan Grandinetti y Rafael Spregelburd.

"El príncipe" de Sebastián Muñoz (Chile/Argentina)

Dirección: Sebastián Muñoz. Guion: Sebastián Muñoz y Luis Barrales. Producción: Marianne Mayer-Beckh, Roberto Doveris. Empresas productoras: El Otro Film, Niña Niño.

San Bernardo, 1970. En una noche de borrachera Jaime, un veinteañero solitario y narcisista, acuchilla a su mejor amigo en un aparente arrebato pasional. Condenado a prisión conoce a El Potro, un hombre mayor y respetado a quien se acerca develando una profunda necesidad de cariño y su feroz deseo de reconocimiento. Juntos establecen una estrecha relación de “amor negro”, como le llaman en la cárcel, lo que le permitirá a Jaime, ahora “El Príncipe”, descubrir los afectos y lealtades y enfrentar las luchas de poder tras las rejas.

“Encontré este libro al azar en una librería de segunda mano, y no esperaba descubrir, detrás de la apariencia de una novela erótica barata, un sorprendente retrato de la sociedad chilena de aquellos años, traído a través de esta historia de violencia, amor y sexo entre prisioneros, en un cuento homoerótico y cautivador. Siendo parte de una generación que ganó el derecho de ser homosexual sin eufemismos, no puedo imaginar lo disruptivo que fue este libro para su época, tanto para los conservadores como para la izquierda chilena”. Sebastián Muñoz, director.

"Los fuertes" de Omar Zúñiga Hidalgo (Chile)

Dirección y guion: Omar Zúñiga Hidalgo. Producción: Omar Zúñiga Hidalgo y José Luis Rivas. Empresas productoras: Cinestación y Terranova.

Lucas viaja a visitar a su hermana a un pueblo remoto al sur de Chile antes de irse a vivir a Canadá. Entre el océano y la niebla conoce a Antonio, contramaestre de un barco de pesca local. Cuando un intenso romance surge entre ambos, su fuerza, su independencia y su adultez se vuelven inamovibles ante la marea.

“Inicialmente quería explorar la tensión social que Antonio y Lucas podrían encontrar a su alrededor en un área rural de Chile, tanto mirando a sus familias como a su entorno. Ahora, más que la melancolía de la opresión, quiero mostrar una fortaleza más llamativa y
contemporánea, donde los dos personajes no permitan que se los pisotee por ser quienes son. Al retratar una relación entre personas del mismo sexo con cercanía y optimismo, sin usar un tono oscuro o condescendiente, ‘Los fuertes’ se diferencia de las otras obras nacionales que retratan esta temática”. Omar Zúñiga Hidalgo, director.

"Los tiburones" de Lucía Garibaldi (Uruguay/Argentina)

Dirección y guion: Lucía Garibaldi. Producción: Pancho Magnou y Melanie Schapiro. Empresas productoras: Montelona Cine (Uruguay) y Trapecio Cine (Argentina).

Mientras un pequeño balneario se alborota con el rumor de que tiburones llegaron por primera vez a sus costas, Rosina (14) parece ser la única despreocupada y hasta demuestra empatía por los supuestos errantes, aprovechando el momento para moverse silenciosa y hacer todo lo que quiere pero no debería, como inspirada por un instinto animal.

“Quise hablar sobre unos días en la vida de alguien: Rosina. Quise hablar sobre cómo ella empieza a aprender las distancias entre hacer las cosas bien y hacerlas un poco mal, y sus tentativas de ir probando los matices, todo lo que hay en el medio. Rosina se acerca por primera vez a un hombre y ese es un punto de inflexión para ella. Mi idea fue acompañarla por un tiempo, entrar en su vida, seguirla y conocerla un poco, ver cómo mueve sus dedos, cómo piensa, cómo escupe, para luego irnos. Ella sigue”. Lucía Garibaldi, directora.

"Mateína" de Joaquín Peñagaricano y Pablo Abdala (Uruguay/Brasil/Argentina)

Dirección: Joaquín Peñagaricano y Pablo Abdala. Guion: Joaquín Peñagaricano con colaboración de Pablo Abdala. Producción: Pancho Magnou y Micaela Solé. Empresas productoras: Jengibre Producciones (Uruguay) en coproducción con Coelho Voador (Brasil) y Haciendo Cine (Argentina).

Año 2045. Uruguay está prácticamente igual que en la actualidad, salvo por una única y enorme diferencia: se prohibió el consumo de yerba mate. Moncho y Fico, dos vendedores ilegales de yerba que recorren los campos y pueblos haciendo llegar a sus clientes la preciada infusión, deciden ir al Paraguay para traer semillas de yerba y devolverle el mate a su pueblo.

“Mateína busca, a través del humor y del absurdo, generar reflexiones acerca de cómo se resuelven ciertos temas fundamentales en los países latinoamericanos. Tomando a la yerba mate como símbolo de nuestra cultura, esta historia nos habla de lo ridículo de muchas prohibiciones, de la relación que han tenido hace ya demasiado tiempo los países de América Latina con Estados Unidos, de cómo tratamos a nuestros héroes y de cómo muchas veces se maneja, a través de los medios de comunicación, a la opinión pública”. Joaquín Peñagaricano y Pablo Abdala, directores.

"Ni héroe ni traidor" de Nicolás Savignone (Argentina)

Dirección: Nicolás Savignone. Guion: Nicolás Savignone, Pío Longo y Francisco Grassi. Producción: Ariana Spenza y Nicolás Savignone. Empresa productora: Ñapango Producciones.

Buenos Aires, 1982. Matías acaba de terminar el servicio militar y sueña con irse a estudiar música a España. Sus problemas se reducen a convencer a su novia para que viaje con él y lidiar con la oposición de su padre. Todo cambia cuando se declara la guerra de Malvinas y es convocado junto a sus amigos. Al principio Matías estará de acuerdo con acudir al llamado, pero poco a poco se irá dando cuenta de que no siente propia ni sincera esa guerra –o quizás ninguna otra- por más justa que le parezca su causa. El miedo a morir pero también el horror de matar, un abuelo republicano, un padre que lo boicotea porque lo ama, un disparo como acto de amistad. Traición y lealtad, miedo y valentía. La historia de un desertor.

“La película nace de un recuerdo de mi infancia. Durante la guerra de Malvinas, a mis 7 años, veía a mi padre encerrarse en su cuarto a escuchar la radio. Desde otro rincón de la casa escuchaba atento sus comentarios sobre los acontecimientos de la guerra. De algún modo la película es un intento de sutura de una herida, de una historia que aún no logro comprender. La película nace desde la intimidad de un hogar pero repercute en la historia que aún lamenta su herida y pone en cuestión a una sociedad que se funda en el sacrificio de los hijos”. Nicolás Savignone, director.

"Sirena" de Carlos Piñeiro (Bolivia)

Dirección: Carlos Piñeiro. Guión: Juan Pablo Piñeiro y Diego Loayza. Producción: Juan Pablo Piñeiro y Carlos Piñeiro. Empresas productoras: Socavón Cine, Colectivo Marketero, Mattebox, Delavida films.

Cuatro personas llegan a una isla alejada en busca del cadáver de un amigo desaparecido en el Lago Titicaca. La comunidad aymara que encuentran se niega a devolver el cuerpo porque teme que esto repercuta fatalmente en las cosechas venideras.

“‘Sirena’ narra cronológicamente los sucesos de un día en la vida de cuatro personajes que buscan el cadáver de su amigo. El conflicto central es la tensión entre la comisión enviada a recuperar el cadáver y la comunidad indígena aymara que se niega a entregarlo, poniendo en manifiesto las grandes diferencias culturales en torno a la muerte. Para consolidar la historia desde lo estético hemos elegido el blanco y negro porque evidencia con mayor precisión la tensión entre los distintos sentidos que son movilizados por la propia narración: la vida y la muerte, el viaje y los viajeros y especialmente los unos frente a los otros”. Carlos Piñeiro, director.