La cinematografía mexicana tiende puentes en la 67ª Berlinale

Festivales - Europa

De una u otra manera, directamente o como un eco, el muro, los muros, están presentes en conversaciones, tweets, e infinidad de artículos periodísticos al calor de la 67ª Berlinale; algo esperable en un certamen de legendario compromiso social y político. En pleno año dual México-Alemania, el festival decide dedicar una sección al país azteca (Mexico in Focus) y examinar y celebrar una cinematografía tan larga y fértil como la mexicana. Unidos a través del tiempo por un muro destruido y otro ominosamente anunciado y decretado, México y Berlín ven cómo el cine tiende un puente glorioso de acercamiento y diversidad.

México inaugura este nuevo programa (Country in Focus) que ofrece, en el marco del European Film Market (EFM), una plataforma para que la industria del cine de México se dé a conocer en profundidad. De esta manera, el EFM alberga una conferencia sobre los nuevos programas de financiación para el cine documental mexicano y centroamericano, así como un debate abierto sobre la producción de series televisivas de ficción en México y en Estados Unidos en otro marco nuevo, el Drama Series Days.

Pero además de en la plataforma de industria, México dice presente en la alfombra roja del certamen. En Berlinale Special concurre Everardo González (“El Paso”, “La canción del Pulque”) con “La libertad del Diablo”, su séptimo documental. A través de declaraciones en primera persona de víctimas, torturadores y sicarios, González nos hace explorar la compleja textura moral que se agazapa en los rincones del alma de los que han sufrido y ejercido la violencia en México. Films Boutique asume las ventas internacionales.

En Forum, la coproducción mexicano-chilena “Casa Roshell”, ópera prima de Camila José Donoso recrea un espacio para encuentro de hombres que viven con sus deseos reprimidos de transexualidad y travestismo. Producen la misma directora chilena y las mexicanas Tonalá Lab e Interior XIII.

En Generation K Plus, María Novarro (“Sin dejar huella”, “Las buenas hierbas”) presenta en “Tesoros” a un grupo de niños a la búsqueda de un tesoro escondido en Barra de Potosí. Y lo encuentran: una película. Cine Ermitaño, Ajenjo Cine, Axolote Cine producen con el apoyo del fideicomiso Foprocine, el fondo mexicano para la Producción Cinematográfica de Calidad.

En cuanto a cortometrajes, Esteban Arrangoiz se presenta en Berlinale Shorts con “Ensueño en la pradera” y “Libélula”, de José Pablo Escamilla, compite en Generation 14 Plus/Short Film. Por su parte, en la sección Classics se proyecta la mítica “Canoa”de Felipe Cazals, la película sobre el linchamiento de cinco obreros de la Universidad de Puebla en San Miguel Canoa por los habitantes del lugar (Oso de Plata en 1976).

Los screenings del mercado incluyen el tercer largometraje de Sebastián Hiriart (“A tiro de piedra”), “Carroña”, en el que una pareja tratará de reactivar su relación en un entorno paradisíaco, encontrándose con imprevistas consecuencias. El mercado también recibe “Sueño en otro idioma”, la última película de Ernesto Contreras, una producción de Galopando Cine, Alebrije Cine y Video, Verde Espina Studios y Zoología Fantástica que Mundial representa para sus ventas internacionales. La película acaba de obtener el premio del público en Sundance y trata sobre el empeño de un lingüista en recoger testimonios sonoras de una comunidad indígena del Amazonas.

En el foro de coproducción, dos proyectos mexicanos participaron con el fin de tender puentes financieros. Los proyectos son  “A donde fue el verano”, de Beatriz Sanchis (“Todos están muertos”) y “Benigno Cruz”, de Jorge Hernández Aldana (“Los herederos”).

Bajo el paraguas de México in Focus existe otra subsección denominada Visitors at Berlinale Co-production Market. En ella se ha invitado a cinco productores con el objeto de mantener una serie de reuniones con distintos profesionales de la industria internacional para generar lazos y explorar posibilidades para que los proyectos se definan y crezcan. De la misma manera, los productores reciben guía y formación personalizada por un experto internacional.

Los proyectos vinculados a los cinco productores mexicanos son los siguientes: “Aureliano”, de la productora y directora Ximena Urrutia Partida (“Ella”, cortometraje) producida por Producciones Delba; “Presa fácil”, producida y dirigida por Miguel Calderón, reconocido artista plástico mexicano; “La frontera invisible”, de Carlos Hernández (“La tierra de Nod”, cortometraje); “Crimen futuro”, serie mexicano-estadounidense producida y dirigida por Gerardo Naranjo (“Miss Bala”); y “Rush Hour”, producida por Martha Sosa Elizondo (“Amores perros”, “Presunto culpable”).

Sosa y Naranjo están asimismo incluidos en la selección de ‘10 Producers to Watch’ presentada en el EFM. Junto a ellos se encuentran también Pamela Guinea (“Gasolina” de Julio Hernández Cordón), Juan Pablo Bastarrechea (productor ejecutivo en “Casa Roshell”), Mónica Lozano (“Amores perros”, “No se aceptan devoluciones”, de Eugenio Derbez), Carlos Hernández (“Café”, de Hatuey Viveros Lavielle), Jorge Hernández Aldana (“Los herederos”, también dirigida por él), Gastón Pavlovich (“El estudiante”, de Roberto Girault), Inna Payán (“La jaula de oro”, de Diego Quemada Díez) y Jaime Romandia (“Post Tenebras Lux”).