Anima Mundi anuncia su line-up y convoca una campaña de crowdfunding

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Anima Mundi, el festival de animación más longevo de la región cumplirá este año su vigésimo séptima edición. Del 17 al 21 de julio y del 24 a 28 de julio exhibirá cerca de 300 obras en Rio de Janeiro y São Paulo.

La Competencia Internacional de Largometrajes esté integrada por cuatro filmes, entre los que se incluye el brasileño “A Cidade dos Piratas” de Otto Guerra; mientras que la Competencia de Largo Infantil presenta “Misión H2O” de Álvaro Cáceres (Venezuela/ Cuba/ China) y “Miúda e o Guarda-chuva” de Amadeu Alban González (Brasil), además de otros dos títulos internacionales.

El director de Porto Alegre Otto Guerra también está presente con “Resurreição” en la extensa sección competitiva de cortometraje. Allí se presentan también los cortos brasileños “A Partida do menino Neimar”, “A Última Encruzilhada da Terra”, “Apneia”, “Barbas de Molho”, “Contra-Filé”, “Drawing Life”, “Human´s Stuff”, “Isso é o Mundo Cão”, “Macaco Albino: Siso”, “O Rabequeiro Maneta e a Fúria da Natureza”, “Olhos Prescritos”, “Selvageria” y “Só sei que foi assim”. Asimismo, el argentino “La diosa” es el único representante del resto del continente.

Por su parte, la sección competitiva de corto de animación documental exhibe seis obras, entre las que se incluye la colombiana “Historias de viejos- capítulo V” de Carlos Smith y Marcelo Dematei y la brasileña “Sangro” de Tiago Minamisawa, Bruno H Castro y Guto BR; mientras que la sección de corto infantil presenta los trabajos brasileños “Gildo – Boas Maneiras”, “Cupcake e Dino: Serviços Gerais”, “Qué Corpo é Esse?”, “Sismo”, “Oswaldo is the new black”, “O diário de Alice” y “Mundo Ripilica”, entre otros. Tampoco en esta categoría hay presencia de trabajos del resto de la región.  

Con la nueva coyuntura política del territorio brasileño y ante la congelación de recursos para la cultura, el certamen ha activado una campaña de financiamiento colectivo para asegurar la celebración del certamen, ya que es la primera vez que corre el riesgo de no aparecer. “Y las consecuencias de eso van a verse reflejada de inmediato en la pérdida de empleos directos e indirectos, menos opción de programación cultural y de entretenimiento a precios populares, desmonte de una industria que creció exponencialmente y se consolidó en la última década, al contrario de otros sectores industriales nacionales. Y además, dejar de presentar el Brasil creativo en el mundo. Eso simplemente no puede suceder”, afirma la organización en el manifiesto.

La campaña para apoyar el festival está disponible hasta el próximo 27 de junio en el siguiente link.