Argentina y Brasil apuntalan la presencia de la región en las secciones oficiales del 72º Festival de Cannes

Festivales - Francia

El cine latinoamericano vuelve a tener una tímida presencia en la Sección Oficial de Cannes con apenas un puñado de títulos entre los 25 largometrajes anunciados, hasta la fecha, en las distintas competiciones de su edición número 72.

En la competencia oficial, presidida por el realizador mexicano Alejandro González Iñárritu, participa la brasileña “Bacurau”, dirigida por Juliano Dornelles y Kleber Mendonça Filho, quien ya había aspirado a la Palma de Oro en 2016 con “Aquarius”. El filme, producido por CinemaScópio Produções junto a Arte France Cinéma y la austríaca SBS Film, sigue a un director de cine que viaja a filmar un documental al interior de Brasil y allí descubre que los habitantes esconden oscuros secretos.

Brasil también dirá presente en la Sección Oficial en la italiana “Il traditore” de Marco Bellocchio, un retrato de la vida de Tommaso Buscetta, primer informante de la mafia siciliana, que cuenta con la coproducción minoritaria de la brasileña Gullane.

En la competencia Un certain regard de la Sección Oficial, destinada a películas con visiones originales y diferentes, el cine latinoamericano también está representada por una producción y una coproducción minoritaria brasileña. “A vida invisível de Eurídice Gusmão”, sexto largometraje de Karim Aïnouz basado en la novela homónima de Martha Baltalha, retrata la vida de dos hermanas entre la década del 40 y del 70 en Río de Janeiro, ofreciendo una crítica del trato hacia la mujer.  El filme es producido por RT Features, empresa productora que además participa como coproductor minoritario en “Port Authority”, una historia de amor de Danielle Lessovitz ambientada en los salones de baile “Kiki” de Nueva York. El filme es producido por la francesa Madeleine Films y la estadounidense Sikelia Productions, empresa de Martin Scorsese, quien ya había trabajado junto a RT Features en 2017 en “A ciambra” de Jonas Carpignano.

En las funciones especiales del festival (Séances Spécials) se presentará la argentina “Que sea ley”, documental de Juan Solanas que retrata la actual lucha en Argentina por la legalización del aborto en el congreso. El hijo del director “Pino” Solanas ya había participado dos veces en Cannes: en 2003, donde recibió el premio del jurado por el corto “El hombre sin cabeza”, y en 2005 en Un Certain Regard con “Nordeste”.

En la competencia de cortometrajes figuran dos títulos argentinos más. “Monstruo Dios”, trabajo de Agustina San Martín que cuestiona la extraña idea que tenemos de un dios; y “La siesta” de Federico Luis Tachella, filme recientemente premiado en BAFICI que se adentra en la relación entre una chica y su abuela; fueron elegidos entre más de cuatro mil cortometrajes provenientes de todo el mundo.

En 2018, la presencia latinoamericano en la Sección Oficial incluyó una coproducción minoritaria (“Knife + Heart” del francés Yann Gonzalez, coproducida por la mexicana Piano) y a tres filmes en Un certain regard: los argentinos “Muere, monstruo, muere” de Alejandro Fadel y “El ángel” de Luis Ortega y el documental “Chuva é cantoria na aldeia dos mortos” del portugués João Salaviza y la brasileña Renée Nader Messora.

La 72ª edición del Festival de Cannes tendrá lugar del 15 al 23 de mayo.