• Agustina Costa Varsi, nueva directora de Buenos Aires Lab (BAL)

    Imagen de la ceremonia de entrega de premios del BAL 2016

Agustina Costa Varsi, nueva directora de Buenos Aires Lab (BAL)

Apenas dos meses atrás, la productora Agustina Costa Varsi asumió el desafío de dirigir el Buenos Aires Lab (BAL). Tras trece ediciones desarrolladas por sus fundadoras, Violeta Bava e Ilse Hughan, el laboratorio de proyectos del BAFICI comenzó su proceso de cambio, buscando acercarse más al resto de Latinoamérica y proponiendo nuevas actividades que apuntalen las etapas más vulnerables de la cadena cinematográfica. LatAm cinema dialogó con Costa Varsi acerca de los cambios, desafíos y novedades de BAL.

¿En qué momento llega esta posibilidad de dirigir el BAL?

El cambio de autoridades de gobierno en la Argentina en diciembre, convulsionó mucho el panorama de todas las instituciones. Y eso también afectó un poco al BAFICI y al cambio de autoridades de BAFICI. Por otro lado, pienso que Violeta e Ilse consideraban que después de tantas ediciones como directoras era bueno dejarlo ir y crecer. Empezamos a trabajar a fines de febrero. La convocatoria ya la había lanzado BAFICI en diciembre. Trabajamos con esa convocatoria, empezamos a seleccionar proyectos, a invitar. Fue todo muy acelerado pero llegamos bien. Realmente llegamos en tiempo récord. Y fue fundamental la dirección de producción a cargo de Michelle Jacques Toriglia, que también hace el área profesional de BAFICI, porque tiene todo el conocimiento de festivales y eso ayudó a que se pudieran hacer bien las cosas.

Este año se seleccionaron diez proyectos, siete eran argentinos, dos brasileños y uno boliviano. Imagino que esa predominancia argentina responde a una mayor participación en la etapa de convocatoria. ¿Cuántos proyectos recibieron? ¿Cómo respondió el resto de Latinoamérica?

Llegaron ciento veinte proyectos. El 80% eran argentinos. La convocatoria no llegó a difundirse adecuadamente y eso es algo que tenemos que cambiar para el año que viene. Queremos empezar a trabajar en conjunto con los institutos de cine de cada país de Latinoamérica, para que ellos puedan difundir la convocatoria del BAL. Nos llegaron pocos proyectos latinoamericanos por eso.

En la selección pareciera que hubo un interés por elegir proyectos de nuevos directores, ¿ese fue el parámetro para determinar la selección?

Sí, fue así. No fue una condición pero sí cuando recibimos los proyectos, la idea que charlamos con los seleccionadores fue que esa fuera un poco la guía. El criterio fue darle espacio a operaprimistas, a primeras y segundas películas. Y mezclar un poco más el documental. Hay mucho híbrido entre documental y ficción. Fue un poco por ahí, operaprimistas y también películas que no hayan pasado por otros espacios de work in progress. Obviamente hay excepciones con películas que son de países que sabemos que necesitan pasar por estos espacios para realizarse, pero intentamos que sean proyectos nuevos para continuar esa idea de que se vienen a ver cosas nuevas.

"Es importante que este tipo de espacios no se fosilicen."

La selección de proyectos la realizaste junto a la productora Bárbara Francisco y el director / productor Nicolás Grosso. ¿Cómo se determinó ese comité de selección?

Mi idea era que fuesen representantes de una nueva generación de productores y directores. Me parecía que era interesante tener la visión de productores porque son un poco más objetivos, saben entender el estado de producción en que está cada proyecto y qué es lo que pueden necesitar. Porque capaz lo que podés necesitar no es específicamente esto. También buscamos tener proyectos que estén cerca de tener un primer corte. A veces no se entiende si un WiP es para proyectos en desarrollo o para películas ya en posproducción. La idea es acercarnos cada vez más al primer corte para que las películas puedan participar de estos espacios y realmente les sirva como un incentivo para terminarse en un año o menos.

Durante estos años, el BAL tuvo varias mutaciones. Algunas ediciones eran para proyectos en desarrollo, otras para work in progress, luego nació -y desapareció rápidamente- 3 Puertos Cine. ¿Cuál va a ser el perfil a partir de ahora?

Tenemos un plan para el año que viene, que es agrandar el BAL sumando nuevas secciones. Vamos a incorporar una sección para proyectos en estado avanzado de desarrollo; con una primera versión de guion. La idea es que además de tener ese espacio para presentar y ganar premios que los ayuden a su realización, tengan encuentros de tutorías para trabajar en el diseño de un plan de realización y de producción. Vamos a mantener los work in progress y la iniciativa que incorporamos este año, que es organizar reuniones individuales con consultores de distribución y marketing. El objetivo es que el wip no sea solo un espacio que te ayude a terminar la película, sino que también te ayude a ver qué haces con ella una vez que está terminada. También queremos incorporar un taller para distribuidores, agentes de venta, exhibidores y programadores nacionales argentinos. La idea es que sea un taller con alrededor de diez participantes, donde se encuentren con invitados internacionales, tutores y puedan trabajar en las áreas de marketing, de métodos innovadores de distribución. Sobre todo focalizarse en la generación de audiencias. Para mí es importante que este tipo de espacios no se fosilicen. Que evolucionen y a la vez que les den todo tipo de herramientas a los que crean para impulsarlos.

¿Se va a continuar con la iniciativa BAL Goes to Cannes?

Este año no lo hemos hecho porque, por un lado, han surgido otros “Goes to Cannes” después del BAL Goes to Cannes que fue muy innovador. Fue repetido por otros festivales, entre ellos algunos festivales latinoamericanos, entonces siento que pierde un poco el sentido. Cuando tenes una iniciativa que se repite por muchos lados termina siendo menos atractiva; entonces es mejor renovarnos e intentar buscar otro tipo de alianzas que le puedan dar un espacio a los proyectos más destacados.

Me contaste muchas novedades que se planean para el próximo año, ¿cuál dirías que será el foco central?

A mí me interesa que el BAL vuelva a ser un espacio que nuclea a la industria durante el BAFICI. Darle un espacio de industria al festival me parece que es importante. El foco está puesto más que nada en la formación de una nueva generación de directores y productores; en darles las herramientas para abarcar todo el espectro de todas las etapas de un proyecto, desde su desarrollo hasta su distribución y comercialización. El foco va a estar puesto ahí. Vamos a estrechar nuestra alianza con Talents, pensando en la formación de esta nueva generación de productores y directores. Ese es nuestro objetivo para el año que viene. Y con BAFICI queremos empezar a trabajar más de la mano para que los invitados que vengan al BAL, no solo les sirva los proyectos del BAL, sino que también a los agentes de venta les sirvan las películas que están en el festival. El festival está apuntando también a estrenos internacionales y estrenos mundiales, entonces hay muchas películas que se están viendo por primera vez en el festival y que está bueno que también puedan encontrar acá aliados para su distribución.