Axel Kuschevatzky, director de Telefónica Studios

Telefónica Studios irrumpió en la escena del cine iberoamericano para convertirse en una de las productoras líderes de la región. Fue apenas dos años atrás que se presentó en sociedad en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián, al cual regresa hoy con cuatro títulos que dan cuenta de su estatus: “Regresión”, la nueva película de Alejandro Amenábar; “Mi gran noche”, la anticipada comedia de Álex de la Iglesia; “Paulina” de Santiago Mitre, vencedora en la Semana de la Crítica de Cannes, y “El clan”, de Pablo Trapero, flamante ganadora del León de Plata a la mejor dirección en Venecia. LatAm cinema dialogó con Axel Kuschevatzky, director de Telefónica Studios, acerca de los objetivos de la empresa, la relación entre España y Latinoamérica, sus próximos pasos y las posibilidades de repetir un éxito como “Relatos salvajes”

Telefónica Studios en apenas dos años se posicionó fuertemente en el mercado iberoamericano. ¿Cuál fue la estructura de trabajo para ser hoy una de las empresas claves de la producción iberoamericana?

Gracias por el cumplido, aunque por nuestra parte sentimos que nos queda muchísimo por aprender y hacer. Telefónica Studios nace con una idea sinérgica en su ADN: integrar la producción de cine que una compañía de escala global como Telefónica tiene en diferentes territorios. Nuestro objetivo es múltiple: lograr filmes relevantes, cumplir los lineamientos jurídicos y ser útiles a las operaciones de Telefónica. Queremos acompañar en la búsqueda creativa a los mayores talentos: directores, productores, guionistas y actores. Nos interesa construir un ecosistema de colaboración y apoyo a largo plazo con cineastas que admiramos. Telefónica Studios quiere ser el sitio ideal para ese despliegue creativo. Combinamos obligaciones legales de producción (como las que tienen en España Movistar + y Telefe en Argentina) y las oportunidades que generan beneficios fiscales para la producción (como existen en México y Colombia de la mano de Movistar).

¿Cómo determinan los proyectos de la empresa? ¿En qué etapa se involucran?

Entendemos que no hay dos filmes iguales y en cada película tenemos diferentes posiciones y roles. En algunos casos los iniciamos y en otros nos sumamos a proyectos en desarrollo. Justamente por las infinitas variantes que tiene el sistema tenemos que ser flexibles. De la misma forma nos resulta fundamental generar diversidad y buscar contenidos realmente muy diferentes entre sí. El establecer relaciones profundas y a largo plazo con el sector nos permite buscar con mucha libertad estos contenidos diversos. En un terreno más inmediato, hacemos estudios de mercado para entender quien está del otro lado, cómo el público llega a las películas y cuándo y cómo decide verlas. Estas herramientas nos ayudan a pensar, esencialmente, como comunicar los títulos y en qué contexto son distribuidos.

La productora tiene base en España y Argentina. ¿Qué características y potencial tienen cada una de estas cinematografías?

Ambas cinematografías tienen una larga tradición de colaboración, en parte por que reúnen vocaciones similares: lograr impacto local y proyección internacional. Más allá de los inconvenientes a sortear por cada una, el potencial es gigante. El cine que se hace en ambos países es excelente, mucho más de lo que incluso el propio mercado local registra. Y nuevamente, la diversidad es la clave. El gran desafío hacia adelante sigue siendo impulsar una suerte de mercado común para el cine español y latinoamericano, que permita aún más la circulación de títulos y la creación de un star-system integrado.

"Nos interesa construir un ecosistema de colaboración y apoyo a largo plazo con cineastas que admiramos."

“Relatos salvajes” es el gran éxito de la empresa. Actualmente en Argentina “El clan” ostenta números impactantes. ¿Crees que podría repetir el éxito de la película de Szifron, teniendo en cuenta que su tema puede ser más localista?

En ambas películas pudimos acompañar a dos de las mejores productoras del mundo: K&S, la compañía de Hugo Sigman, y El Deseo, de los hermanos Pedro y Agustín Almodóvar. Ser parte de proyectos tan interesantes de la mano de gente tan talentosa tiene peso propio. En ambos casos nos fascinaban las historias que contaban y sentíamos que eran películas con una fuerza única; pero tratamos de no comparar los proyectos entre sí y entendemos que justamente sus diferencias son más que interesantes. Dicho esto, sentimos que “El clan” puede parecer localista pero su planteo es universal y tiene que ver con la naturaleza del mal, algo que excede el contexto de un país y su historia.

En ese sentido, considerando que los mercados potenciales de una producción argentina y española pueden ser diferentes, ¿cómo trabajan la distribución internacional de sus películas?

Lo analizamos caso por caso junto al resto de los productores. Por suerte hasta ahora casi todos los proyectos en los que pudimos trabajar tuvieron muy buena distribución internacional, variando de acuerdo a las características de los filmes. La coproducción internacional es uno de nuestros objetivos más importantes. Hemos trabajado junto a productores de Brasil, México, Estados Unidos, Alemania, Noruega, Francia, Canadá, Colombia, Italia y estamos analizando cómo hacerlo con China. En algunos casos puntuales hemos co-producido una misma película participando en Argentina y España a la vez.

México es junto a Argentina la industria más sólida y experimentada del cine latinoamericano de habla hispana. ¿Tienen previsto involucrarse con directores y productoras mexicanas?

México es parte fundamental del proyecto Telefónica Studios. Nuestra primera experiencia fue el año pasado junto a Canana – la compañía de Gael García Bernal, Diego Luna y Pablo Cruz – en el film “El ardor”, una coproducción entre México, Brasil, Argentina y Estados Unidos que se estrenó en el Festival de Cannes. Definitivamente vamos a seguir adelante tanto con Canana como con otros productores y cineastas de un país que claramente es una usina creativa sin límites.