• Dominga Sotomayor, directora de “Tarde para morir joven”

    "Tarde para morir joven"

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  • Dominga Sotomayor, directora de “Tarde para morir joven”

    "Tarde para morir joven"

Dominga Sotomayor, directora de “Tarde para morir joven”

El pasado agosto, la chilena Dominga Sotomayor hizo historia al ser la primera mujer en recibir el premio a la mejor dirección en el Festival de Locarno por “Tarde para morir joven”. Con su tercera película como directora, Sotomayor se unió a una selecta nómina donde figuran nombres como los de Andrzej Żuławski, João Pedro Rodrigues o Claude Chabrol. Vendida por la parisina Stray Dogs y producida por el sello de la directora (Cinestación), en asociación con el brasileño Rodrigo Teixeira (RT Features), “Tarde para morir joven” es una sutil y sensorial exploración en el proceso de crecimiento de dos jóvenes a partir de las memorias de la propia directora durante sus años en una pequeña comunidad rural en Chile durante los años 90.

La película es una coproducción con la Argentina Ruda Cine y Circe Films (Países Bajos) y ha contado con el apoyo del Fondo Hubert Bals (Roterdam) y el Doha Film Institute (Qatar).

Sotomayor pertenece a una generación de mujeres que está imprimiendo un singular nervio a la cinematografía chilena no sólo desde áreas creativas, sino también desde otras ejecutivas o técnicas. La responsable de “Mar” y “De jueves a domingo” (ganadora, entre otros festivales, en Rotterdam y Valdivia en 2012) concentra una condición versátil de productora, guionista, directora y ahora también de distribuidora/exhibidora.

En Cinestación trabajan como una cooperativa creativa donde producen y dirigen las películas unos y otros. Supongo que es una fórmula que puede funcionar solo en películas de presupuestos contenidos y rabiosamente independientes, pero ¿cuál es el secreto?

Somos una productora muy pequeña, trabajamos solo los tres socios, Catalina Marín, Omar Zúñiga (“Los fuertes”) y yo, y el productor Jose María Naranjo. En cada proyecto nos expandimos lo que sea necesario y nos asociamos con otras personas y productoras de afuera. Creo que no hay secreto, trabajamos de una manera intuitiva con pocos proyectos que nos parecen desafiantes, con una fuerte mirada autoral y siempre con gente con la que queremos pasar el tiempo. Cada vez tomamos menos proyectos porque nos gusta involucrarnos creativamente muy de cerca, desde la idea hasta el montaje y porque con Omar queremos seguir haciendo películas como directores, que es lo que somos en primera instancia. Algunas veces son películas pequeñas y otras veces más grandes, intentamos ser creativos en armar diferentes estructuras de financiación dependiendo de cada película y la naturaleza de cada proyecto. Estamos haciendo varias cosas pero todo a veces es más simple y más humano de lo que parece, conocemos a gente que nos cae bien y decidimos llevar juntos alguna idea adelante para que se concrete. Así partió “Muere, monstruo muere” o “Cascos indomables” por ejemplo, que estrenamos este año en Cannes y Toronto, respectivamente.

Cada vez hay más y más coproducciones internacionales. En América Latina y el mundo entero. Parece que es el único camino que tiene el cine independiente…

Muchas de nuestras películas existen gracias a las instancias de alianzas internacionales. El tipo de películas que nos interesa apoyar y que nosotros hacemos son autorales, y muchas veces es difícil financiarlas en nuestro país o esos fondos nos son suficientes. Las coproducciones permiten involucrar fondos públicos de cada país coproductor o fondos regionales y sumar así piezas para completar los financiamientos. Esto ayuda también después a proyectar la distribución en más territorios. Es el modelo que se ha instaurado para poder subvencionar el cine de autor. Si dependiéramos solo de financiamiento privado todas las películas tendrían la presión de ser más accesibles y vendibles, y lleva un tiempo que el público se acostumbre a nuevos lenguajes y no solo lo que es masivo es necesario e interesante. De todas formas, nosotros intentamos no depender solo de fondos públicos y últimamente las películas que hacemos mezclan recursos privados con públicos, como “Los fuertes”, que tiene un fondo de inversión de New York University sumado al fondo del cine chileno.

¿Podrías contarnos cómo se gestó y articuló la coproducción con Rodrigo Teixeira, uno de los productores sin duda más interesantes del momento. Y con un país, como Brasil, con el que no son muy habituales las coproducciones desde Chile?

El caso de “Tarde para morir joven” es bien particular. Postulamos por tres años seguidos al fondo chileno y no lo conseguimos, el proyecto tenía muchos apoyos de desarrollo (Sundance, Hubert Bals, Binger Film Lab, etc.) pero no logramos nada de financiamiento chileno para la producción. Muchas veces es necesario tener la primera piedra de tu país para que otros fondos internacionales se sumen al proyecto, y ese no fue nuestro caso. En ese contexto conocí a Rodrigo, yo tenía dudas de si seguir con el proyecto y me pidió que le mandara mi primera película y el nuevo guion. En RT Features vieron “De jueves a domingo” y leyeron el guion y en dos días decidieron involucrarse con una inversión privada desde Brasil. Teniendo ese primer financiamiento confirmado todo avanzó rápido, completamos el financiamiento y filmamos la película dentro de un año. A través de la coproducción con Argentina y Holanda, conseguimos el apoyo del INCAA y del fondo Hubert Bals para producción y también conseguimos, curiosamente, el fondo chileno para películas de Brasil en coproducción minoritaria con Chile. La película terminó siendo mayoritariamente brasileña pero filmada completamente en Chile. Luego, el Doha Film Institute nos apoyó para la postproducción que faltaba y por eso aparece Qatar como el cuarto país coproductor.

¿Ha habido ventas recientes de “Tarde para morir joven” hechas por Stray Dogs?

La película ya está vendida a Estados Unidos, Reino Unido, China… Además, se va a estrenar en Chile, Argentina y Brasil y entiendo que hay ofertas de México, Suiza y Francia.

"No hay secreto. Trabajamos de una manera intuitiva, con pocos proyectos que nos parecen desafiantes, con una fuerte mirada autoral y siempre con gente con la que queremos pasar el tiempo."

Hablemos un poco de producir en Chile. ¿Qué ventajas y qué dificultades específicas te encuentras para producir desde Chile y cómo ves la realidad del sector en el país?

Es una pregunta amplia. Creo que una ventaja es que tenemos desde hace unos años, a deferencia de otros países, fondos públicos destinados al cine, pero la desventaja es que tienen un solo llamado al año, que son limitados y muy competitivos porque la industria ha crecido mucho, hay varios directores, y solo pueden apoyar a pocos proyectos. Una ventaja es que hay mucho talento, gente muy profesional y los costos, aunque han subido, son todavía más acotados que en otros países de la región y mucho más bajos que en Europa. Otra desventaja es que hay pocos inversores privados interesados en invertir en cine. No tengo información precisa del estado del sector en general, pero puedo contarte que para nosotros es esforzado y ha sido un riesgo constante optar por el tipo de cine que producimos. Es muy inconstante, no se puede mantener una productora haciendo cine en Chile. El año pasado filmamos cuatro películas y fue un año inédito para nosotros, pero aún así es muy complicado. Uno depende de los proyectos. Las películas luego tienen pocas posibilidades de distribución en Chile, lo que hace que sea un sector que depende mucho de las alianzas internacionales, ventas internacionales, y que en cierto punto toca techo en Chile, por eso varios se han ido a hacer películas afuera.

Creo que tienes proyectos con Felipe Carmona, Fernando Lavanderos y Manuela Martelli …

“1976” la ópera prima de Manuela Martelli, está ya parcialmente financiada y se hará en coproducción con Stay Black producciones (Italia). El rodaje está previsto para 2019. La primera película de Felipe Carmona, “Penal Cordillera”, ganó el premio a mejor proyecto en FIDLab el año pasado. También su rodaje está previsto para el año próximo y se hará en coproducción con la francesa Luxbox. Y respecto a la que será la cuarta película de Fernando Lavanderos, el rodaje está previsto para 2010 y está coescrita con el destacado escritor chileno Alejandro Zambra.

¿Y respecto a tus próximas proyectos como directora….

Esta película me llevó un tiempo largo y me toca una larga etapa de viajes y distribución, no quiero saltar inmediatamente a otra película, me lleva un tiempo salir de un mundo para llegar a otro, aunque tengo dos proyectos en mente.

Mi gran proyecto de este momento es CCC, una nueva sala de cine y centro de cine y creación en Santiago. Soy una de las fundadoras y está empezando ahora la remodelación de una casona que conseguimos con planes de abrir el 2019. Hemos conseguido financiamiento privado a través de donaciones culturales, fondos públicos, alianzas estratégicas y vamos a lanzar una campaña crowdfunding en los próximos meses.