• Cannes 2016: Ernesto Martínez Bucio, director de “Las razones del mundo”, selección Cinéfondation

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Cannes 2016: Ernesto Martínez Bucio, director de “Las razones del mundo”, selección Cinéfondation

El mexicano Ernesto Martínez Bucio llega a Cannes con el trabajo final de su Licenciatura en Cinematografía del Centro de Capacitación Cinematográfica, “Las razones del mundo”. Seleccionado para la competencia de cortometrajes de escuelas de cine, Cinéfondation, Martínez Bucio reflexiona sobre la violencia criminal con una historia que busca indagar en su parte humana.

 ¿Cuál es la historia de “Las razones del mundo”?

Cuenta la historia de Alba, una mujer embarazada quien junto a su pareja, Daniel, se encarga de cuidar víctimas de secuestro en una casa de seguridad. Ellos no los levantan ni los entregan. Se encargan de cuidar a quien les lleven. Están a punto de dejar este trabajo, cuando les llevan a un niño de 8 años. Nunca antes habían cuidado un menor. Alba se acerca emocionalmente a este niño y al mismo tiempo se aleja de Daniel. Si bien, el tema evidentemente es el secuestro, la película no se queda ahí únicamente. Siempre he considerado esta película como una historia de relaciones humanas.

¿Por qué te interesó hablar sobre este tema en particular?

Yo nací en Uruapan, Michoacán. Cuando tenía como 9 años, secuestraron a un amigo muy cercano. Lo liberaron como un mes después y nos contó que había sido una pareja la que lo había secuestrado. No lo trataron mal. Le daban de comer bien y no lo tenían todo el tiempo amarrado. Nos basamos en este caso con Odei Zabaleta, co-escritor y fotógrafo de la película, para indagar en las emociones de los secuestradores. Quisimos cambiar el punto de vista, porque nos parecía mucho más interesante narrar desde el que ejecuta las acciones que desde la víctima. Queríamos entender a esos otros que la sociedad nos ha planteado como monstruos y que simplemente son personas que han tomado malas decisiones en circunstancias particulares.

Generalmente, la mujer no suele ser protagonista de este tipo de historias que reflejan la violencia y la criminalidad. ¿Por qué escogiste a un personaje femenino?

Creo que en esta realidad mexicana, la mujer es y ha sido protagonista en estas historias de violencia. La mujer no es ajena a la violencia en este país. La aplica y la recibe. Dentro de la historia, antes que nada, nos interesaba el punto de vista de quien ejecuta el acto criminal y las implicaciones morales y éticas con las que tendría que lidiar. Escogimos al personaje femenino, a Alba, porque es la que tiene el arco dramático más interesante. La que lleva la historia a través de sus decisiones y de sus acciones, y también la que crea un lazo emocional con el niño.

"Creo que en esta realidad mexicana, la mujer es y ha sido protagonista en estas historias de violencia. La mujer no es ajena a la violencia en este país"

¿Qué tan permeada está la historia por la realidad que vive México?

Mucho. Los secuestros siguen sucediendo en nuestro país. Desde hace mucho tiempo se vive esta situación y no se ha solucionado. De pronto aparece más en los medios, luego se olvida un poco, luego vuelve a aparecer el tema. Pero de hecho, como lo comenté antes, esta historia está inspirada por un acontecimiento real. No es que así hayan sucedido las cosas, no está basada en un hecho real, sólo está inspirada por ese hecho.

Este es tu trabajo final de la Licenciatura en Cinematografía del Centro de Capacitación Cinematográfica. ¿Cómo se realiza la financiación y producción para un corto en este ámbito académico?

El CCC tiene un presupuesto destinado a la producción y postproducción de las tesis y tiene un muy buen equipo de cámara, lentes, tramoya, etc. Además para este proyecto conseguimos el apoyo del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes en su Programa de Fomento a Proyectos y Coinversiones Culturales. También nos apoyaron con descuentos Chemistry en la postproducción de la imagen y EncoreSound en la postproducción del sonido. En cuanto a la producción, la filmación duró dos semanas y media, porque queríamos filmar con tranquilidad y sin tener rodajes de 18 horas. Teníamos que trabajar con Eduardo Minett, que tenía 8 años en ese momento, y no podíamos tenerlo en el set mucho tiempo. No ensayamos mucho con los actores, de hecho muy poco, lo que sí hicimos fue un buen trabajo de mesa antes del rodaje. La edición duró un poco más. Creo que duró más de un año. Es difícil editar las cosas que tú diriges y tardé mucho en encontrar la estructura y la forma adecuada para esta historia. Mientras estaba en este proceso, con asesorías con Mariana Rodríguez y Pedro G. García, vi la película “Ida” de Pawel Pawlikowski. Ahí encontré la idea de cortar siempre antes de que los personajes terminaran sus acciones. Este tipo de corte frustra y tensa la situación, al mismo tiempo que hace que la película avance más rápido.

¿Qué esperas de esta participación en la Cinéfondation?

Conocer mucha gente. Ver los trabajos de otros estudiantes. Aprender. Compartir. Encontrar nuevos colaboradores para futuros proyectos.