Iván Trujillo, director del Festival Internacional de Cine en Guadalajara

En su cuarto año como director del Festival Internacional de Cine de Guadalajara (FICG), Iván Trujillo cree que el evento mexicano ha alcanzado el tamaño ideal.

Junto a otros importantes festivales del país, el FICG ha podido acompañar el crecimiento de la industria nacional, que se ha intensificado en los últimos años -así como los espacios del mismo FICG, que se fortalecen a cada edición con destacada presencia del público local y también de profesionales de la industria cinematográfica iberoamericana.

Para el director, que ha estado al frente de la respetada Filmoteca de la UNAM durante dos décadas, la misión a futuro es “seguir creciendo en términos de calidad”.

En entrevista exclusiva a LatAm cinema, Iván Trujillo analiza brevemente tres décadas de crecimiento del cine en Guadalajara y en México. Desde Guadalajara, por Camila Moraes.

¿De qué manera el FICG acompaña la evolución del cine nacional que, según revela el anuario del Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE), se ha intensificado en los últimos años?

La trayectoria del festival y la del IMCINE han sido, de cierta manera, paralelas. Tenemos 29 años de existencia y el instituto mexicano, 31. Hemos crecido observando la evolución de la industria nacional, y prueba de eso es que cuando el FICG empezó en 1986, en México habían sido producidas 12 películas. La cifra del año pasado se multiplicó por diez, y la producción se ha diversificado, sin mencionar a los premios que ha recibido el cine nacional a lo largo de esos años. Muchos de los directores talentosos del país, incluso el primer director mexicano en ganarse un Oscar, Alfonso Cuarón, han pasado por Guadalajara. Esa historia conjunta con el cine nacional nos enorgullece.

¿Cuál es la línea editorial que guía la selección de películas para las secciones competitivas del festival?

Desde que el FICG dejó de ser una muestra y pasó a ser un festival competitivo -primero nacional, después iberoamericano-, lo que queremos es reunir aquí, en su estreno nacional, a lo mejor de la producción mexicana e iberoamericana, muchas veces galardonada en importantes vitrinas del cine internacional. Ese es el caso de títulos como “Pelo malo”, ganador del último festival de San Sebastián, de “Matar a un hombre”, vencedora en Sundance, y otras películas. También son muchas las producciones mexicanas que se están presentando por primera vez en Guadalajara.

La sección de industria del FICG crece en cada edición del festival. ¿Hacia dónde crecerá en los próximos años?

Veo que la tendencia de nuestra sección de industria, una vez que alcanzó un espacio importante entre los profesionales del cine en Iberoamérica, es seguir internacionalizándose. Países de fuera de la región nos buscan con el objetivo de formar parte de ese espacio, para adquirir películas latinoamericanas y también para presentar su producción en el marco del FICG. Creo que eso es algo muy benéfico para nuestro mercado.

¿De qué forman se han ido integrando al festival los participantes de los espacios de formación Talents Guadalajara y del DocuLab?

Los talentos que participan en nuestras secciones de formación regresan al festival ‘por todos lados’, no sólo para presentar sus películas listas en nuestras secciones competitivas, sino como profesionales que pasan a formar parte del equipo del FICG o entonces a participar en las actividades de industria. Es algo muy positivo, que esperamos que pueda tener un impacto de igual manera en otros festivales, a partir del sello de Guadalajara y de otros espacios que aplican este modelo creado en un primer momento por el Berlinale Talents.

¿Cómo imagina el Festival de Guadalajara ahora que se acerca al inicio de su cuarta década de existencia?

Sinceramente, espero que no crezca más. Claro que es importante seguir creciendo en términos de calidad, y eso haremos, pero se puede decir que el FICG es un ‘festival de festivales’, en el que cada sección podría ser un evento aparte. Presentar 120 títulos en competencia no es algo fácil, y por supuesto no todos son ‘grandes películas’, lo que sería imposible. Mantener ese tamaño, pero mejor continuamente la calidad de los contenidos es nuestra misión.

¿Ahora que ha transcurrido la segunda mitad de esta 29 edición, está en condiciones de hacer un breve balance?

Creo que ya es posible analizar algunos aspectos de esa edición, sobre todo a partir de comentarios de los asistentes del festival. Muchos miembros de la industria elogian la selección de películas en competencia, que consideran fuertes, interesantes y bastante representativas de la diversidad de la región, así como las actividades de negocios. De otro lado, el público está presente en las salas de exhibición, y eso es muy positivo.

"“El FICG es un ‘festival de festivales’, en el que cada sección podría ser un evento aparte”.
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