• Los coproductores: Ángeles Hernández y David Matamoros, Mr Miyagi Films

    Ángeles Hernández y David Matamoros.

  • Los coproductores: Ángeles Hernández y David Matamoros, Mr Miyagi Films

    “Faro” de Ángeles Hernández.

  • Los coproductores: Ángeles Hernández y David Matamoros, Mr Miyagi Films

    “Los amantes astronautas” de Marco Berger.

Los coproductores: Ángeles Hernández y David Matamoros, Mr Miyagi Films

Mr Miyagi Films aparece cada vez con más asiduidad en los créditos de películas latinoamericanas, especialmente argentinas. En los últimos años, la productora catalana participó en las argentinas “Breve historia del planeta verde” de Santiago Loza y “Los amantes astronautas” de Marco Berger; y también ha sumado alianzas minoritarias en sus últimos proyectos, incluyendo “Faro” de Ángeles Hernández (coproducción con Argentina) y “¿Quién quiere casarse con un astronauta?” de David Matamoros (coproducción con Argentina y Uruguay), en postproducción. 

La productora también ha incursionado en la animación con largometrajes como “Hanna y los monstruos”, finalista en los Premios Quirino, y en el argentino “Dalia y el libro rojo” de David Bisbano, en etapa de finalización. 

El origen de esta productora se remonta a 2009, cuando Ángeles Hernández y David Matamoros fundaron Zentropa Spain, la división española del grupo danés creado por Lars Von Trier. Una década después, y con decenas de producciones a sus espaldas (“El hoyo”, “Alakrana”, “El año de la plaga”), la dupla de creadores transformaba Zentropa Spain en Mr Miyagi con el mismo espíritu de “producir contenido audiovisual de alta calidad artística para el mercado global”.

LatAm cinema conversó con Hernández y Matamoros para conocer un poco más acerca de su línea editorial y sus próximos proyectos. 

¿Cómo definirían la línea editorial de Mr Miyagi?

Miyagi se basa mucho en la mirada del autor/a, en qué quiere explicar y desde dónde, partiendo de una mirada local pero con una ambición global. Buscamos el equilibrio entre los elementos artísticos y los financieros. En ese aspecto, las propuestas de thriller o comedias románticas son las que más nos seducen, así como el cine de animación familiar. En este momento, la mayor parte de las películas que estamos desarrollando se mueven en ese espectro.

¿Qué proyectos tienen en este momento con América Latina?

Este año estrenamos “Los amantes astronautas” dirigida por Marco Berger, coproducción con la argentina Sombracine. Tenemos en postproducción una comedia romántica “¿Quién quiere casarse con un astronauta?” dirigida por David Matamoros, en coproducción con Sombracine y la uruguaya Mother Superior. También en fase de postproducción un thriller basado en un cuento de Mariana Enríquez “La virgen de la tosquera” dirigido por Laura Casabé, coproducción con las argentinas Ajimolido y Mostracine y Caponeto (Mexico).

Para finales de año rodamos “Llegaron con el viento” dirigida por Rodrigo Plá, coproducción con Buenaventura producciones (México) y la comedia dramática “Cuando yo existía” dirigida por Alejandro Damiani y Martín Avdolov coproducida con El Cielo Cine (Uruguay). Para el próximo año coproduciremos con Argentina la comedia “Club Tropicana” y dos películas de animación con Brasil.

"Si es thriller tiene que sugestionarte e intrigarte, y si es comedia romántica tiene que hacer que te emociones. Todo lo que no provoque emociones en ese sentido, no va con nosotros".

¿Están buscando alianzas de coproducción con América Latina para algún proyecto en particular?

Estamos abiertos a valorar cualquier tipo de participación porque somos de la creencia de que juntos somos más fuertes. Así que cualquiera de los proyectos que tenemos en desarrollo son susceptibles de ser valorados, como son susceptibles de alianza proyectos en los que podríamos ser coproductores minoritarios.

¿Qué perfil de proyecto les interesa para entrar como coproductora?

Un poco lo que hemos establecido en la línea editorial: thrillers, comedias, comedias románticas y cine familiar. Lo más importante es que las historias no se queden en un terreno neutro que no sea fácil identificar por el público que irá a ver las películas. Si es thriller tiene que sugestionarte e intrigarte, y si es comedia romántica tiene que hacer que te emociones. Todo lo que no provoque emociones en ese sentido, no va con nosotros.

En términos de distribución, ¿qué alcance consideran que tienen las producciones latinoamericanas en el mercado español?

El mercado ha dado un giro en los últimos años y ha democratizado cómo consumimos el audiovisual. El alcance es mucho mayor, pero siempre que las propuestas tengan la capacidad de provocar emociones en el espectador. España coproduce mucho con Latinoamérica y el público español es muy receptivo a películas que provienen de otras nacionalidades y sensibilidades. Como siempre, las salas de cine tienen un coste mayor por lo costoso de poner una película en el mercado y tratar de hacer que el público se acerque a las salas, pero tenemos ejemplos, como “Puan” de María Alché y Benjamín Naishtat, que han encontrado una amplia complicidad en nuestro país. También estamos convencidos de que “La virgen de la tosquera” encontrará un público en España, como lo tiene la literatura de Mariana Enríquez.

Desde una perspectiva global y a partir de su experiencia, ¿cuáles consideran que son los principales desafíos para la producción cinematográfica en este momento?

La atracción de nuevos públicos…