• María Fernanda Céspedes, directora general de FIACINE

    Reunión para la conformación legal de FIACINE en el FICG 2017.

  • María Fernanda Céspedes, directora general de FIACINE

    Imagen del programa FIACINE Mujeres.

María Fernanda Céspedes, directora general de FIACINE

La Federación Iberoamericana de Academias de Artes y Ciencias Cinematográficas (FIACINE) dio sus primeros pasos en 2013, durante el Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias, con la reunión de los representantes de las Academias de Argentina, Colombia, España y México. Años después, en 2017, se creó legalmente la organización durante el Festival Internacional de Cine en Guadalajara, y desde entonces ha seguido sumando países de la región. Con la reciente incorporación de la Academia dominicana, hoy son doce los territorios integrados en FIACINE: Argentina, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, España, Guatemala, México, Paraguay, Portugal, República Dominicana y Venezuela.

Entre sus catorce objetivos, FIACINE se propone varios ejes de acción vinculados a la difusión del cine iberoamericano, la formación y la alfabetización audiovisual. Asimismo, mantiene tres proyectos prioritarios activos (Cine y Educación, FIACINE Mujeres y Nuevas Academias) orientados a “incentivar y crear conciencia en aspectos tales como la educación, la equidad de género y la orientación y acompañamiento a diferentes países de la región que buscan iniciar el camino para la creación de sus academias de cine”.  

LatAm cinema conversó con su directora general, la colombiana María Fernanda Céspedes, sobre los proyectos y las perspectivas de FIACINE.

En este momento son doce las Academias que integran FIACINE, ¿hay otros territorios en proceso de integración? 

Sí, en este momento hay tres países de la región en proceso de creación de su Academia, y esto es importante a nivel interno para las cinematografías de los países, que congregan así a sus profesionales en torno a su propia cultura cinematográfica. Desde FIACINE siempre acompañamos a los países que están en proceso de crear sus academias y apoyamos ese camino, basándonos en las experiencias de las academias federadas en este tipo de acciones asociativas.

Uno de los proyectos prioritarios de la Federación es FIACINE Mujeres, cuyo propósito es reducir la brecha de género en el sector. ¿Qué actividades prevén implementar o están implementando en esta línea? 

Este año lanzamos una campaña llamada FIACINE Mujeres que incluye tres acciones puntuales: la visibilización del trabajo de 11 mujeres directoras, el estudio de participación de la mujer en 11 países de la región teniendo como base a 6.814 asociados de las Academias de Cine Iberoamericanas, y un directorio de mujeres trabajadoras de la industria cinematográfica iberoamericana que encontrarán muy pronto en la página de la Federación. Desde el mes de marzo hemos comenzado a recolectar los datos para el directorio a través de un formulario en la página web de la Federación, allí podrán registrarse todas las mujeres de la industria cinematográfica iberoamericana que formen parte de alguna de las Academias de Artes y Ciencias Cinematográficas pertenecientes a FIACINE. El formulario está disponible tanto en castellano como en portugués.

"Desafíos tendremos demasiados, no solo el cine está viviendo cambios, la cultura en general se ha visto abocada a asumir cambios para los cuales no estaba preparada."

Otro de los objetivos prioritarios de FIACINE es la alfabetización audiovisual en toda la región. ¿En qué etapa está este proyecto y qué pasos seguirán en el corto plazo? 

Este es uno de nuestros principales objetivos y es un camino de largo aliento, ya que si bien existe un interés por parte de las Academias de Artes y Ciencias Cinematográficas de la región, es muy importante crear alianzas público – privadas que a futuro nos permitan tener diálogo directo con los autoridades cinematográficas de la región para así pensar ya en políticas públicas. Éste trabajo no sólo involucra a los Ministerios de Cultura de la región, sino también a los Ministerios de Educación de cada país. Como FIACINE ya estamos avanzando en estos acercamientos con las autoridades de la región y estamos dando esos primeros pasos. Pronto podremos contar un poco más al respecto.

Recientemente anunciaron la iniciativa Encuentros junto al Festival de Huelva para promocionar el cine iberoamericano. ¿Nos podrá contar más sobre esta iniciativa? ¿Tienen otras actividades ya programadas? 

“Encuentros” es un espacio de confluencia del cine iberoamericano que busca destacar no solo el trabajo de cineastas de la región, sino también poner sobre la mesa temas de interés para nuestra cinematografía como el cine de etnias, las adaptaciones cinematográficas, las directoras iberoamericanas, el cine accesible o la alfabetización audiovisual. A mediano plazo tendremos otras acciones como proyecciones de ciclos cinematográficos o actividades de formación con profesionales de contrastada experiencia en el sector, con el objetivo de promover la industria cinematográfica iberoamericana y formar nuevos creadores.

¿Qué otros proyectos prioritarios o acciones se proponen para este año? 

Estamos enfocados en fortalecer nuestras alianzas, no solo con la industria cinematográfica, sino también con entidades públicas y privadas de la cultura iberoamericana. Esto nos nos va a permitir desarrollar mejor nuestros ejes misionales: la alfabetización audiovisual, el cine accesible, la paridad de la mujer en la industria cinematográfica de la región, la formación y, por supuesto, la promoción de nuestra cinematografía. 

En un momento tan incierto como el que estamos viviendo, y desde el punto de vista de FIACINE, ¿cuáles son o serán los principales desafíos para el sector cinematográfico en Iberoamérica en los próximos cinco años? 

Desafíos tendremos demasiados, no solo el cine está viviendo cambios, la cultura en general se ha visto abocada a asumir cambios para los cuales no estaba preparada. Lo importante a destacar de esa ruptura del estado de cosas tal como lo conocíamos es lanzarnos a explorar, valorar y vivir otros ecosistemas que han llegado para quedarse. Yo encaminaría esta pregunta hacia la reflexión de un desafío mayor, común a todos nosotros: ¿cómo, desde la cinematografía iberoamericana, podemos contribuir a esos retos y desafíos sociales que nuestros países vivirán los próximos cinco años,  producto de esta pandemia? Es allí, en esas respuestas, donde está el alma de nuestra labor.