• Paz Lázaro, responsable de la sección Panorama de la 68º Berlinale

    Paz Lázaro junto al equipo de programación de Panorama.

Paz Lázaro, responsable de la sección Panorama de la 68º Berlinale

La búsqueda en todo el mundo de los “nuevos impulsos en las tendencias actuales y en la creación cinematográfica” es el lema oficial que anima la programación de Panorama, la sección de la Berlinale que bucea en todos aquellos temas más polémicos y los estilos más singulares.

El número de títulos latinoamericanos que este año concurren en la sección es notable: “Land” (multiproducción en la que participa México, dirigida por Babak Jalali), la coproducción chileno-argentina “Marilyn” (Martín Rodríguez Redondo), las brasileñas “Tinta Bruta” (Marcio Reolon y Filipe Matzembacher), “Bixa Travesty” (Claudia Priscilla y Kiko Goifman), “Ex Pajé” (Luiz Bolognesi), las coproducciones en las que participa Brasil “O processo” (Maria Ramos), y “Aeropuerto central THF” (Karim Aïnouz), la argentinas “Malambo, el hombre bueno” (Santiago Loza) y “La omisión” (coproducción argentina con Holanda y Suiza dirigida por Sebastián Schjaer.

Panorama integra un total de 47 obras procedentes de 40 países. De ellas, 20 son documentales y 27 de ficción. Dieciséis son debuts y por lo tanto compiten por el premio Gwff Mejor Primer Largometraje. Las argentinas “Marilyn” y “La omisión” compiten por este galardón dotado con 50.000 euros.

La edición de este año es la primera que tiene al frente a la española Paz Lázaro, con la asistencia de Michael Stütz y Andreas Struck en la programación. Lázaro lleva trabajando para la Berlinale desde 2000 y como responsable de programación en la sección desde 2006. Un año después, empezó también a formar parte del comité de selección de la principal sección competitiva del festival. Lázaro cuenta con experiencia en la producción de cine y teatro y ha sido consultora para el ICAA (España), el ICAU (Uruguay), IMCINE (México), y también el programa Ibermedia.

Es su primer año al frente de Panorama, una sección que siempre ha invitado al descubrimiento con propuestas rompedoras. ¿Cómo valora la línea curatorial de esta sección de la Berlinale en el pasado?

La línea curatorial de Panorama en los últimos 38 años viene muy marcada por su fundador y primer director Manfred Salzgeber, así como por Wieland Speck quien, desde 1992 fue el coordinador de la sección. Ellos desarrollaron un trabajo decisivo y consiguieron hacer de Panorama lo que es ahora, cuando yo tomo el relevo en 2018. La magnitud de mi gratitud es enorme; es un lujo tomar las riendas de una marca tan sólida. (…) Panorama nació como necesidad de completar el programa oficial, que con tan “sólo” 16 o 18 títulos en competición no podía ni puede abarcar el abanico de la producción mundial de cine (el jurado internacional no puede ver más 18 ó 20 películas en 10 días y repartir los osos sin perder la salud o la cordura en ello). Asimismo, la sección nació con el propósito de proporcionar un hogar a los nuevos impulsos cinematográficos creando un puente entre el cine más comercial y el más experimental incluyéndolos todos, entre Competición y Forum. La identidad de Panorama sigue siendo inclusiva ahora que me toca a mí, que he tenido el privilegio de aprender de los mejores. El corazón de Panorama es también su público siendo la única sección con un premio del público para la mejor película de ficción y mejor documental desde 1999 (…).  La meta es seguir ofreciendo al público, a la industria y a la crítica una amplia paleta de colores cinematográficos como el nombre de la sección indica: Panorama.  

¿Incorporarán usted y su equipo algún cambio sustancial?

Hemos tenido cambios sustanciales desde el minuto uno. Al ser tres comisarios con tres nacionalidades y experiencias en el sector distintas, la dinámica de la selección es automáticamente nueva por completo. Hemos incorporado nuevos jóvenes programadores y colaboradores como Ana David (Portugal), Margarita Tsomou (Grecia), y Toby Ashraf (Alemania). Las nuevas voces y personalidades de cada uno influyen también en el proceso y por ende, el resultado. Otro cambio es que el programa es algo menor en su número de películas, algo más compacto. 

¿Considerarían en el futuro la inclusión regular de las series o ficción serializada, como algunos empiezan a denominarla? 

La Berlinale creó la sección Berlinale Drama Series hace cuatro años ya, tras incluir durante mucho tiempo series en varias secciones, de la mano de su programadora desde sus inicios en 2015, Solmaz Azizi. A pesar de que ya tienen su hogar, la diversidad que ofrecen las series es tal, que hemos decidido este año incluir una mini serie en Panorama, “Ondes de Choc” (Suiza) de la que mostraremos dos de los cuatro capítulos, siempre en un diálogo constante con la sección/hogar de las series en la Berlinale. Además del programa comisariado de series en el festival, en el mercado y en el mercado de coproducción, porque son demasiado buenas las opciones a elegir. El futuro en este caso ya es el presente (…). 

"En muchas de las películas iberomericanas presentes en la Berlinale late el tema de tomar las riendas de tu propia vida a pesar de las presiones sociales, históricas, culturales a las que se someten los protagonistas tanto en la ficción como en el documental."

¿Podría explicarnos en líneas generales los criterios de selección que se han seguido para la presente edición de panorama?

Durante el proceso de selección debatimos mucho sobre “¿qué es una película de Panorama?”, en especial, cuando algunos títulos interesaban también a otras secciones. La discusión sobre la identidad de cada sección es parte integral del proceso de selección. Pero por otra parte, por mucho que nos propongamos ciertos criterios, dependemos de los y las cineastas y sus propuestas por lo que no hay ni temas ni estilos ni ideas preconcebidas de lo que debería ser el programa. Nos entregamos a la producción actual, las discutimos hasta que cerramos programa (y porque trabajamos con fechas límite que si no, no hay cosa que más nos guste que discutir sobre cine). Es muy bonito poder tomarle el pulso a la producción de cine actual, todo un privilegio. El proceso ha sido por otra parte extremadamente orgánico y enriquecedor. Hay películas que sólo “te convencen” el día que las ves y en cambio otras que sin esperarlo no te sueltan durante días/semanas y van ganando peso durante el proceso y al revés, por darte un ejemplo. Pero a fin de cuentas para que una película sea seleccionada en la presente edición tiene que seducir artísticamente a los tres comisarios para empezar, aunque el proceso traiga cambios de opinión a través del enriquecimiento de las discusiones. 

Este año, la sección incluye un gran número de directoras.

En líneas generales se puede decir que nos ha quedado un programa profundamente femenino. No solamente mujeres de todas las edades y nacionalidades son el centro de gran parte del programa, detrás de las cámaras hay muchas también: directoras, productoras, directoras de fotografía, montadoras han estado muy ocupadas en los últimos años para nuestra alegría. Directoras cuentan historias de hombres y al revés, desde Georgia hasta Argentina. Y no se dejan encasillar como víctimas así como así, hay una energía muy poderosa en todas ellas, en todos sus géneros, de rebeldía y de necesidad de auto-definirse aunque el mundo hasta ahora no les ofrezca la etiqueta en la que se vean reflejadas. La creatividad no sólo está en las ideas sino en las historias y su forma de contarlas también. Una delicia.

Panorama es una sección profundamente comprometida con las tendencias artísticas así como también es una puerta abierta a los discursos más críticos y poco comunes hacia la realidad histórica que nos envuelve. Contemplando ya los 47 films de la selección ya hecha, ¿cuáles son -si los hay- los ejes temáticos de esta edición?

El compromiso con las tendencias artísticas así como los temas críticos y singulares hacia la realidad histórica que nos envuelve no va a faltar, al contrario, el programa es una inyección en vena de todo ello, una vez más el mérito es de los creadores y creadoras, nosotros somos el último eslabón de la larga cadena que compone un festival de cine. Las óperas primas vienen pisando muy muy fuerte, los temas que tratan son de una actualidad rabiosa pero la forma de contarla es todo un soplo de aire fresco hablando de descubrimientos. Son 17 en total (ficción y documental) y te recomiendo muy mucho que les sigas las pista a todos y todas. 

Uno de los ejes temáticos es, además, un análisis profundo de lo que significa ser un ser humano, con todo lo que ello conlleva, desde un ejercicio darwinista, cruel, como la violencia misma, como es la nueva película de Kim Ki-duk que vuelve a Panorama por tercera vez, hasta la magia pura que también forma parte de la anatomía del ser humano en varios títulos, entre ellos “Trinta Lumes” desde Galicia, “When the Trees Fall”, de Ucrania –ambas de directoras nóveles– o Xiao Mei desde Taiwán que tiene su foco en la identidad y la perspectiva desde que se mire, con unas imágenes que son puro cine en todos los casos. Por nombrar sólo algunos de los ejemplos.

Asia viene preocupada con el fin del mundo en muchos formatos y componentes distópicos, desde la ciencia ficción hasta el drama. 

Muy interesante también es la reflexión sobre el cine como medio de comunicación como es el caso de “Je Vois Rouge”, “Generation Wealth”, “Hotel Jugoslavia” o “Mes Provinciales” y “Girls Always Happy” (producciones de Francia/Bulgaria, EEUU, Suiza, Francia y China, respectivamente), y las redes sociales que al final del día también hacen uso de imagen y sonido para comunicarse.

¿E Iberoamérica?

Iberoamérica se muestra muy diversa en sus temas y formatos con once títulos en el programa, ocho latinoamericanos y tres españoles que no pueden ser más diversos entre sí: muchos comparten el tema de tomar las riendas de tu propia vida a pesar de las presiones sociales, históricas, culturales a las que se someten los protagonistas tanto en la ficción como en el documental. “El que la sigue la consigue” parece unir a muchos de los títulos de muchas nacionalidades distintas- Existe un contexto social y político muy claramente definido y hay mucha esperanza también en el programa, muchas ganas de definir tu propio destino. 

La presencia de América Latina en Panorama este año en poderosa, liderada por Brasil. ¿Aprecia alguna tendencia –o cierto hilo conductor– entre las películas latinoamericanas seleccionadas?

Cuando llegué a Latinoamérica para visionar para la Berlinale percibí una preocupación general, -tanto en Brasil, que cuenta con nada menos que cinco títulos en nuestro programa, como en Argentina, que cuenta con tres, una de ellas coproducida con Chile-. Aunque muchos otros títulos no se encuentren en Panorama, han encontrado en otras secciones como Forum y Generation su hogar. Los delegados de Argentina y Brasil (Luciano Monteagudo y Eduardo Valente, respectivamente, quienes hacen un trabajo de campo espectacular) compartieron las preocupaciones de los cineastas conmigo a la vez que los mismos creadores y creadoras. En Argentina por ejemplo había mucha preocupación por el futuro de las óperas primas y películas con un presupuesto medio/bajo y la dificultad de producirlas. Sin embargo, una vez sentada en la sala de proyección, lo que vi, que se puede ver en todo el programa de la Berlinale, fue una diversidad autoral espectacular, una cinematografía rica y abundante. Y, sobre todo, una cantidad de óperas primas extraordinaria. Así que mi impresión fue que ambas cinematografías están muy muy lejos de estar en un “mal momento”. Aunque entiendo que todos los productores y productoras no lo han tenido fácil, definitivamente el esfuerzo merece la pena. Me quito el sombrero ante la maravilla de programa iberoamericano presente en la 68 edición de la Berlinale. La industria, la prensa y el público nos revelarán pronto si es así o no. Pero por ahora nuestra apuesta es sólida y contundente. Y un año más, el altísimo número de títulos iberoamericanos, nada menos que 42 en todas las secciones -y esto sin contar los proyectos del Co-production Market ni la inmensa presencia en el EFM o en Berlinale Talents- habla por sí mismo.

Fotos: Ali Ghandtschi/Berlinale.