• Agua en el desierto: estrenos chilenos de FIC Valdivia exploran la relación entre los paisajes del país y las emociones humanas

    "Zurita" de Alejandra Carmona.

  • Agua en el desierto: estrenos chilenos de FIC Valdivia exploran la relación entre los paisajes del país y las emociones humanas

    "Los sueños del castillo" de René Ballesteros.

  • Agua en el desierto: estrenos chilenos de FIC Valdivia exploran la relación entre los paisajes del país y las emociones humanas

    "Vivir allí no es el infierno, es el fuego del desierto, la plenitud de la vida que quedó ahí como un árbol" de Javiera Véliz Fajardo.

  • Agua en el desierto: estrenos chilenos de FIC Valdivia exploran la relación entre los paisajes del país y las emociones humanas

    "Cielo de agua" de Margarita y Eugenia Poseck.

Agua en el desierto: estrenos chilenos de FIC Valdivia exploran la relación entre los paisajes del país y las emociones humanas

Entre el 8 y el 14 de octubre se llevó a cabo la edición 25 del Festival Internacional de Cine de Valdivia, que contó en su competencia con una categoría conformada por seis largometrajes chilenos. Cuatro de los títulos presentados fueron estrenos mundiales e incorporaron en su propuesta la imponente presencia de la geografía chilena, representada principalmente por dos elementos que pueden ser opuestos o complementarios: el desierto y el agua.

“Vivir allí no es el infierno, es el fuego del desierto, la plenitud de la vida que quedó ahí como un árbol” retrata y contempla a través de largos planos generales a Totoral, un pueblo en el desierto de Atacama en el que sus habitantes deben lidiar con las inclemencias y el paso del tiempo. “Este es el segundo largometraje de nuestra productora, Pocilga. El anterior fue dirigido por Bárbara y yo hacía la producción” explica a LatAm cinema la directora Javiera Véliz Fajardo. En este enroque de roles, Bárbara Pestan Florás trabajó como productora del documental de Javiera, y cuenta cómo fue el proceso de financiación. “Partimos de menos a más. Estuvimos el primer año trabajando desde las ganas, luego conseguimos un fondo regional pequeñito, entremedio de eso conocimos productores de Brasil que se interesaron en la película y mientras empezamos el  rodaje postulamos al fondo de Brasil . Ahí salió y pudimos levantar el presupuesto” explica Pestan, y Javiera Véliz agrega que también obtuvieron un premio en pitching-Fecica del festival de Copiapó y tuvieron una asesoría de montaje de José Luis Torres Leiva en la residencia artística ARCA.

La productora tiene opiniones encontradas respecto al momento actual del cine chileno. “Es como buenisimo y no tanto al mismo tiempo. Buenísimo en el sentido de que hay muchas ganas y energía, mucha gente haciendo y eso está increíble, pero a la vez no hay tantos recursos para abordar a todas las personas que tenemos las mismas ganas y entusiasmo. Entonces en ese sentido creo que actualmente hay mucho cine de buena calidad pero nos cuesta conseguir el financiamiento para poder hacer todas esas películas” opina Pestan Florás, y cuenta que “Vivir allí no es el infierno…” está a la búsqueda de ventanas de exhibición internacionales y tiene previsto su estreno en abril o mayo de 2019 en el circuito independiente chileno, en paralelo a una campaña de impacto en la región y una exhibición de fotografías realizadas por Javiera Véliz Fajardo.

“Zurita”, segundo largometraje de Alejandra Carmona producido por Ginko Films, también retrata vastos paisajes, en este caso con el fin de acercarse al mundo interior del poeta y artista visual Raúl Zurita. Olas que rompen con fuerza contra las rocas e infinitos desiertos con múltiples tonalidades de marrón dialogan con el tormento por un pasado de persecución política y un presente con la enfermedad de Parkinson de un hombre que encontró en el arte una forma de existir.  “Esta película fue financiada con un fondo audiovisual y una beca de la universidad de Chile, una ayuda de creación que tenemos interna para académicos.” explica Carmona, y agrega que intentará ir a todos los festivales posibles y que el próximo año el documental se estrenará en el circuito Miradoc.

"Cuatro de los títulos presentados fueron estrenos mundiales e incorporaron en su propuesta la imponente presencia de la geografía chilena, representada principalmente por dos elementos que pueden ser opuestos o complementarios: el desierto y el agua."

“Cielo de agua” de Poseck Producciones no transcurre en los desiertos del norte sino en los bosques verdes bordeando ríos del sur de Chile, espacio elegido por Margarita y Eugenia Poseck para narrar la historia de Bastien, una descendiente de alemanes que se enamora del hijo de la criada de la familia, hecho que desencadena trágicos acontecimientos. “El obstáculo más grande siempre es el dinero. Una película que se filma en un lugar donde el acceso solamente era por un río hacía tremendamente complejo el traslado de equipos, de una señora de edad y niños” explica Margarita Poseck, y su hermana Eugenia cuenta cómo fue el proceso de transformación del proyecto inicial hasta llegar al estreno en Valdivia. “Esta es una película que nace de otra película. Habíamos creado un guion muy complejo con muchos personajes que se llamaba “Tierra de aguas”, y con ese proyecto intentamos buscar fondos y nos pasamos varios años pero no logramos casi nada. Sólo conseguimos que una persona muy interesada en el proyecto nos aportara algo del presupuesto para poder hacer un trailer y seguir buscando fondos. Entonces fuimos al Bolivia Lab, fuimos el proyecto elegido para representar a Chile, pero nada de eso trajo fondos, no sabemos por qué. Lo presentamos creo que 12 veces y los puntajes eran altísimos pero no ganábamos. Entonces llegó un momento en el que nos hundimos profundamente, pero ahí dijimos: “A ver, tenemos un compromiso con la gente que creyó en nosotros ¿Qué tenemos? Los actores y las locaciones” Entonces yo creé un guion que es “Cielo de agua” tomando el personaje de Bastian para que ella contara la película. Porque ¿cuáles son los mecanismos para hacer una película sin dinero? La voz en off. Yo siempre estuve en contra, pero creo que la voz en off bien utilizada es maravillosa. Así que permití que ella fuera narrando el cuento” explica Eugenia Poseck.

El cuarto estreno mundial de la categoría para largometrajes chilenos también explora territorios, profundizando en la relación entre estos y los sueños. “Los sueños del castillo” de René Ballesteros con producción de La Ballesta Films resultó vencedor de su categoría en la edición 2018 de FICValdivia con una propuesta que explora pesadillas recurrentes de un grupo de jóvenes de un centro de detención juvenil ubicado en medio de un campo mapuche del sur de Chile. El pasado, el suelo, la violencia y el entorno se mezclan con narraciones oníricas hasta borrar los límites entre realidad y sueño. “En 2012 empecé a pensar en la película básicamente con varias becas de escritura documental. Yo vivo en Francia, y hubo becas francesas de investigación que me permitieron venir a Chile, a la región donde yo vivía antes, a visitar los centros en los que yo trabajé como psicólogo” cuenta Ballesteros. “Esta película es un caso de estudio de lo que no hay que hacer, porque rodamos con beca de escritura y después fuimos muy honestos y no hicimos lo que hacen todos de decir que no habíamos rodado aún. Porque resulta que nos seleccionaron en el Rough Cut Lab de Visions du Réel entonces con eso no podíamos decir que no habíamos rodado, fue un autogol. Después conseguimos el fondo audiovisual chileno que nos permitió terminar postproducción y cosas que teníamos que volver a rodar de sonido. El documental es producido por mi mujer, Johanne Schatz, que además es montajista. Es una película casera: David hacía la dirección de fotografía y también era el conductor, hacíamos todos un poco de todo, y es así el documental, guerrero” concluye el realizador, quien se muestra crítico respecto a la situación del cine en el país. “Yo no conozco tanto, pero a mi juicio el documental es más fuerte, me gusta más que la ficción. Veo que la ficción latinoamericana se parece mucho, más sobre todo esta ola contemplativa hasta el hartazgo, que convierte a todo en una copia de las peliculas taiwanesas. Ahora creo que la cosa está cambiando, pero el problema de Chile es que se dice que es una industria pero no hay una industria. Eso es algo positivo porque hay mucha libertad, pero el problemas es que no hay gente que pueda trabajar y vivir de esto, hay películas que no le gustan mucho a la gente, a veces los directores se quejan del público, y a veces quizás hay que pensar más en el público”.

Los dos filmes que completan la categoría son el ganador del Premio Especial del Jurado en FID Marseille y en FIC Valdivia “Las cruces” de Teresa Arredondo y Carlos Vázquez Méndez producido por Laguna Negra y “Una vez la noche”, tercer largometraje de Antonia Rossi con producción de Malaparte también estrenado en FID Marseille y que continuará su recorrido por Fidocs, el Festival de cine de Mar del Plata, L’Alternativa en Barcelona y Transcinema en Lima .