Balance 2016: Alizar Dahdah, vicepresidenta del Centro Nacional Autónomo de Cinematografía de Venezuela

Desde el Centro Nacional Autónomo de Cinematografía, CNAC, consideramos que el 2016 ha sido año victorioso para el cine venezolano, siendo que los proyectos cinematográficos beneficiados fueron realizados, indistintamente de las complejidades en materia económica que afectan al país. El cine venezolano ha sabido superar todas las dificultades.

Este año se rodaron 13 películas: “Muerte en Berruecos” de Caupolicán Ovalles, “El vampiro del Lago” de Carl Zittelmann, “Bárbara” de John Petrizzelli, “Yo, mi ex y sus secuestradores” de Javiera Fombona, “Más vivos que nunca” de Alfredo Anzola, “La noche de las dos lunas” de Miguel Ferrari, “Yo, Imposible” de Patricia Ortega, “Lunes o martes nunca en domingo” de Maruví Leonett Villaquiran, “La mirada revelada” de Belimar Román, “El último año del Congo Mirador” de Anabel Rodríguez; y los cortometrajes “Salta” de Marianne Amelinckv, “El hombre de cartón” de Michael Labarca y “Los de abajo” de Pedro Mercado.

De estas 13 películas filmadas, unas son óperas primas, otras son de directores venezolanos con trayectoria y también una de ellas producida por estudiantes de la Escuela Nacional de Medios Audiovisuales de la Universidad de Los Andes, en el estado Mérida.

La mayoría de las películas se realizaron fuera de Caracas. Los estados Portuguesa, Apure, Falcón, Trujillo, Mérida, Zulia y Guárico acogieron los equipos de producción cinematográfica, generando aproximadamente 3.000 empleos directos e indirectos, incorporando talentos técnicos y artísticos regionales.

De manera que se ha desconcentrando de la Región Capital el desarrollo de la actividad cinematográfica.
Al mismo tiempo, se destaca la mirada de los cineastas venezolanos en realidades propias, modos de vida y culturas.

En una cruzada del CNAC conjuntamente con los productores cinematográficos, se han realizado películas en Venezuela, a pesar de la hiperinflación inducida producto de la guerra económica contra nuestro país.
Ante esto, el CNAC tomó medidas excepcionales en momentos coyunturales, por citar una de ellas, el pago a servicios de postproducción previo o durante los rodajes, con lo cual se aseguró la estabilidad en los costos de los servicios inherentes a la producción cinematográfica. Gracias a este trabajo en conjunto, pudimos solventar las dificultades a tiempo. 

El acompañamiento del CNAC también se materializó con el desarrollo a la base industrial. En el 2016, “Pedroza Films” una empresa venezolana creada por los hermanos Ronald y Alexis Pedroza obtuvo financiamiento del Estado para la fabricación de equipos artesanales para su utilización en la producción de audiovisuales, tales como trípodes, grúas, lámparas, rieles, estabilizadores de cámara, entre otros.

El éxito en el cine venezolano también se refleja en sus estrenos comerciales; este año se estrenaron 26 películas venezolanas, de las cuales 20 fueron largometrajes de ficción y 6 documentales. Casi medio millón de espectadores disfrutaron del cine nacional en salas comerciales, a pesar del fuerte impacto causado por el fenómeno climático el Niño en el sistema eléctrico nacional durante más de un semestre, incidiendo en la cantidad de funciones de cine en la semana.

Otro aspecto a mencionar es la exhibición de 14 cortometrajes venezolanos en 450 salas de cine comerciales, a través del programa Venezuela en Corto, como un estímulo a la exhibición y difusión de obras de corta duración, que se presentan previo a los largometrajes nacionales y extranjeros.

Otro logro del cine venezolano en 2016 ha sido la organización de más de 30 eventos de difusión cinematográfica en todo el territorio nacional, impulsados por el CNAC, a través del Sistema Nacional de Festivales y Muestras de Cine en Venezuela (SNFMCV), con el propósito de garantizar y asegurar el uso y disfrute del cine venezolano y alternativo en salas de cine y en otros espacios no convencionales, atendiendo a 65.000 espectadores.
Vale la pena resaltar que a lo largo y ancho de todo el país se realizan una multiplicidad de festivales que incluyen temas tan variados como la ecología, el deporte, la sexodiversidad, culturas originarias, entre otros.
En especial contamos con festivales que llegan hasta las comunidades más remotas del país, así como fascinantes festivales infantiles donde los niños son los protagonistas delante y detrás de las cámaras.
De esta forma se evidencia el decidido apoyo del Estado venezolano para el desarrollo de la cultura cinematográfica, a través de la apreciación de su cinematografía y la producción de contenidos que reflejan nuestras culturas locales y regionales.

Por otra parte, el CNAC a través del Programa de Estímulo al Desarrollo de la Cultura Cinematográfica, en 2016 aprobó financiamientos para 19 proyectos en las modalidades de investigación y publicación de obras relacionadas al cine y los medios audiovisuales; de la formación del talento humano y el mejoramiento profesional y de difusión de la obra cinematográfica.

En lo relativo a su Sello Editorial, el CNAC incorporó en 2016 tres nuevos títulos impresos y uno digital: El Cine como herramienta para la enseñanza crítica de los medios de Rita Elena Ávila; ¿Claves del Cine Móvil? – Tecnologías Vivenciales de Juan Manuel Hernández Castillo y Vías de Aproximación a una realidad: El Cine de Antonio Llerandi; y I Encuentro Nacional de Documentalistas de varios autores. Estas 4 nuevas publicaciones se unen a otros 26 títulos editados con anterioridad.

Al mismo tiempo habilitó en su página web la “Biblioteca Digital CNAC”, en la que se pueden encontrar 11 títulos y cuatro revistas digitales, con el propósito de documentar el pensamiento y la reflexión teórica cinematográfica tanto del país como del continente.

En el 2016, el Centro Nacional Autónomo de Cinematografía ratificó su apoyo al bienestar de los trabajadores de cine independiente, agrupados en la Asociación Civil para el Bienestar Social del Trabajador Cinematográfico (ABICINE), garantizando la seguridad social de quienes se dedican en el ejercicio libre de la profesión al desarrollo de la cinematografía nacional, siendo beneficiados alrededor de 800 agremiados.

Nuestro cine venezolano participó en el 2016 en 205 festivales internacionales, obteniendo 45 premios. La cinematografía venezolana fue reconocida en eventos de primera categoría, como en el 69º Festival de Cine de Cannes, donde el cortometraje “La culpa, probablemente”, de Michael Labarca recibió el tercer lugar en la sección Cinéfondation.

Por su parte, el largometraje “El Amparo” de Rober Calzadilla se alzó con el Premio al Mejor Guión y Mejor Película en la 40 Mostra de Cine de Sao Paulo, a este reconocimiento se une la proyección de la película en la sección Horizontes Latinos en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián.

No solo las películas son premiadas, el músico Nascuy Linares y el sonidista Marco Salaverría obtuvieron los reconocimientos a Mejor Música Original y Mejor Sonido en los Premios Platino del Cine Iberoamericano, por su trabajo en la coproducción venezolana “El abrazo de la serpiente”, del director colombiano Ciro Guerra.

“Desde allá”, ópera prima de Lorenzo Vigas, galardonada en el 2015 con el León de Oro a la Mejor Película en la 72 edición del Festival de Cine de Venecia, fue una de las películas más premiadas en 2016 en países como Panamá, República Dominicana, EEUU, México, Perú y Chile. “Dauna, lo que lleva el río” de Mario Crespo, por su parte, cuenta con siete galardones en Brasil, España, Colombia, EEUU, Argentina e Italia.

A esto se une las 165 muestras que organizaron en el 2016 las representaciones de Venezuela en el exterior, en las que resaltan el Festival Venezuela im Film-Qué Chévere en Frankfurt, Alemania, el Festival Le Vénézuélien á Paris, en Francia, así como el Festival de Cine Venezolano en Recife, Brasil; el Festival de Cine Venezolano en Singapur y podemos destacar los “Martes de cine”, una actividad que se organiza todas las semanas el Centro de la Diversidad Cultural de Venezuela en Madrid, España.

Tenemos que destacar que el CNAC sigue propiciando un espacio de reflexión y diálogo permanente en torno a su cinematografía, a través del Foro del Cine Venezolano, el cual agrupa a distintos gremios cinematográficos.
Esto ha sido posible en gran medida gracias al Fondo de Promoción y Financiamiento del Cine, FONPROCINE, cuya recaudación duplicó con creces la cantidad estimada para el 2016.

El principal reto para el cine venezolano en 2017 es replantear sus modos de producción cinematográfica, para optimizar y racionalizar el manejo de los recursos en la actual coyuntura económica, en consenso con todos los actores de la comunidad cinematográfica venezolana.

También, el cine venezolano debe recuperar sus espectadores y continuar su crecimiento, con lo cual se requiere reforzar y propiciar nuevos espacios y ventanas de exhibición cinematográfica.

Para consolidar una industria, es necesario fortalecer aún más la formación de talentos profesional y técnico, que redunden en la calidad técnica y de realización.

La actualización tecnológica de su parque industrial es necesaria para mantener los estándares internacionales de producción cinematográfica. De igual forma, se requiere culminar el avanzado proceso de digitalización de las pantallas de cine.

Posicionar el cine venezolano en las nuevas plataformas digitales de difusión y transmisión.