El cine brasileño gana espacio en la cartelera argentina con los “Encuentros con el cine brasilero”

El estreno de “Avanti Popolo” de Michael Wahrmann a finales de julio dio comienzo a una nueva iniciativa, que tiene por finalidad estrenar obras recientes y aclamadas de la producción brasileña en la Argentina. El cine brasileño –y latinoamericano en general- tiene escasa presencia en las pantallas argentinas, acaparadas por el cine hollywoodense y la vasta producción nacional. Consciente de esta carencia y su cercanía con el país vecino, el productor argentino Iván Granovsky, a través de la productora Kommander, impulsó el programa “Encuentros con el cine brasilero”, que mes a mes traerá a Argentina las películas más representativas del cine de autor brasileño. En este agosto, la propuesta es la inquietante “O som ao redor” de Kléber Mendonça Filho.

¿Cómo nace esta iniciativa de estrenar películas brasileñas en Argentina?
Como productores, nos pusimos el objetivo de que nuestros talentosos colegas de la región, pasaran por la experiencia de un estreno comercial para que esas películas que habitualmente se estrenan únicamente en festivales se vuelvan accesibles al público. Como hemos trabajado en Brasil, conocimos poco a poco su filmografía y notamos, paradójicamente, que al ser el mercado más grande de América Latina (junto a México), era también el más endogámico. Con esta serie de estrenos esperamos poder remediar eso y en el futuro poder arriesgarnos con cine como el chileno o de los países andinos.

¿Qué películas integran estos Encuentros con el cine brasileño?
La primera es “Avanti Popolo”, de Michael Wahrmann. El 22 de Agosto estrenamos “O som ao redor”, de Kléber Mendonça Filho y las otras cuatro las estamos negociando, pero claramente serán parte del gigantesco mundo del cine de autor rupturista brasileño. Por suerte, uno cuenta con amigos como FiGa Films o Vitrine Filmes (distribuidora de cine independiente brasileño) para lograr la mejor programación en Argentina.

Las películas iniciaron su camino en Buenos Aires, donde es habitual que llegue este tipo de oferta, ¿Qué pasa con el resto del país? ¿En qué circuito o espacios se estrenarán?
Por lo pronto, estarían yendo a las salas públicas de Buenos Aires (Gaumont, Arte cinema) y del interior. Pero a medida que vayan pasando los estrenos, queremos ir ampliando a salas independientes en grandes ciudades como Rosario, Mendoza, La Plata y Córdoba, entre otras, y a los cineclubes que son esenciales para distribuir películas pequeñas.

¿Tienen un tiempo de exhibición prefijado?
Sabemos que el film va a estar dos semanas en Buenos Aires. Pero si la taquilla lo justifica, nada impide que continúe, según los parámetros de las salas donde exhibimos. En el interior del país, el recorrido es de un mes, y varía según la sala, porque no siempre son días corridos.

¿Qué tan complejo es insertarse en el campo de la distribución en la Argentina, especialmente con películas latinoamericanas que rara vez llegan a la cartelera nacional?
No es nuestro objetivo insertarnos en la distribución argentina. El método tradicional de distribución no se puede considerar un negocio para el tamaño de películas que nos interesan. La taquilla no es un factor financiero, sino una herramienta para la educación de un espectador. Por suerte, manejamos nuestros costos de modo diferente, como si fuera la producción de un film, y podemos concentrarnos en la curaduría.

¿Cuentan con apoyo de instituciones brasileñas?
La Embajada de Brasil es un aliado esencial en todo esto. No sólo desde un punto de vista económico, sino logístico. En el futuro, esperamos poder vincularnos con más socios brasileños.

Tras estrenar “Avanti Popolo”, ¿cómo evalúas esta primera experiencia?
Por los problemas de exhibición y de llegada al público, cada vez se estrenan menos películas de autor en todo el mundo y los espectadores ya tienen conciencia de este fenómeno. Muchos integrantes del público nos agradecieron la oportunidad de ver un cine distinto que aunque sea de un país vecino, parece lejano. Y quedó demostrado que el encuentro entre el director y el público es vital. La gente supo que estaba en un estreno comercial, pero que le dábamos un bonus track.

¿Qué tipo de público asistió a las funciones?
Las primeras funciones siempre tienen un público variado hasta convertirse en el target cautivo que buscamos. El público principalmente es de cinéfilos amateurs o profesionales de 25 a 70 años que busca una alternativa a las películas que exhiben las cadenas. Al mismo tiempo, se mezcla con el público curioso por la cultura brasileña.