• El drama histórico predomina en los últimos estrenos del cine peruano

    El director Augusto Tamayo en el rodaje de "Rosa mística".

  • El drama histórico predomina en los últimos estrenos del cine peruano

    "Margarita 2 y la banda de los hermanos mayores" de Frank Pérez–Garland.

  • El drama histórico predomina en los últimos estrenos del cine peruano

    "Caiga quien caiga" de Eduardo Guillot.

  • El drama histórico predomina en los últimos estrenos del cine peruano

    "Sangra. Grita. Late!" de Aldo Miyashiro.

El drama histórico predomina en los últimos estrenos del cine peruano

En los meses de agosto y setiembre el cine peruano ha vuelto a tener una presencia relativamente fluida en las salas comerciales, con cinco estrenos de diferentes géneros y resultados de público, entre la comedia familiar, el drama urbano, el cine político y la reconstrucción de época remota y reciente.

El 2 de agosto fue el primero de estos lanzamientos con “Margarita 2 y la banda de los hermanos mayores”, secuela dirigida por Frank Pérez–Garland, el mismo autor de la entrega original de 2016 que cautivó a 550 mil espectadores con las peripecias de la niña interpretada por Francisca Aronsson, uno de los recientes hallazgos actorales en el Perú.

La protagonista, que hoy transita por la pubertad y va acumulando producciones, vuelve a encarnar a Margarita, la inquieta muchacha que esta vez debe lidiar con la llegada de un hermanito. El reparto nuevamente cuenta con Giovanni Ciccia, Vanessa Saba, Melania Urbina y César Ritter, entre otros. A pesar de vender en el primer día 21.574 entradas, el filme de las productoras La Soga y Elefante Miope, distribuido por BF Distribution, alcanzó la cifra aproximada de 260 mil espectadores, tras permanecer más de un mes en cartelera.

Luego, el 16 de agosto se estrenó el tercer largometraje de Aldo Miyashiro, “Sangra. Grita. Late!”, una producción de AMA Films que tuvo su preestreno en el 22º Festival de Cine de Lima. Pese a la amplia difusión mediática que tuvo, el retrato coral de diversas historias de violencia y criminalidad en Lima, protagonizado y coescrito por Erika Villalobos, careció de fortuna y apenas duró una semana en cartel, con muy baja asistencia de público.

El 23 de agosto el tono del cine peruano cambió, de la mano de las productoras Amaranta Films e Imagia Films y de la distribuidora New Century Films, con la llegada a las salas de “Caiga quien caiga”. La ópera prima de Eduardo Guillot está basada en el libro homónimo del abogado José Ugaz, quien asumió el cargo de procurador anticorrupción de la República en medio de los estertores de la dictadura de Alberto Fujimori y que terminó protagonizando durante varios años la persecución legal del entramado mafioso diseñado por el ex presidente y su asesor Vladimiro Montesinos en los años ’90.

"El ritmo de estrenos nacionales disminuyó en setiembre y hubo que esperar hasta el día 27 en el que se lanzó "Utopía: la película"."

Protagonizada por Miguel Iza en el rol de Montesinos y Eduardo Camino como Ugaz, la película de Guillot ha tenido un meritorio margen de público, con más de 300 mil espectadores y una muy buena recepción por parte de la opinión pública. Hasta el actual Presidente de la República, Martín Vizcarra, se refirió al filme como una vía de mantener la memoria de los hitos de la política nacional. “Yo tenía claro que la historia que presenta Ugaz en su libro, que es una crónica, debía tener una información que le faltaba, que era mostrar el poder que tenía Montesinos en ese momento, y cómo estaba conformado ese gobierno, cómo se manejaba el país. Era importante crear estas situaciones, esas escenas donde se presenta el poder de Montesinos, a pesar que el tipo ya estaba de salida. Al personaje de Montesinos había que darle una dimensión humana, él tiene una posición, una dimensión y un credo que él mismo profesaba. Él en su cabeza cree que el fin justifica los medios”, declaró Guillot al portal Cinencuentro.

El 30 de agosto se estrenó “Rosa mística”, largometraje anhelado durante 40 años por el director Augusto Tamayo (“El bien esquivo”, “Una sombra al frente”), producido por Argos Producciones Audiovisuales y distribuido por Tondero. Recrea con cierta fidelidad documentaria y a la vez con libertad la vida de Isabel Flores de Oliva, una limeña hija de español y de peruana que asumió la misión de difundir la palabra de Dios a principios del siglo XVII y terminó convirtiéndose en Santa Rosa de Lima, Patrona de Lima, el Perú y Filipinas, y uno de los más célebres personajes religiosos del mundo hispanoamericano.

Un especial atractivo de la obra de Tamayo, lanzada justamente en la fecha que conmemora la muerte de Santa Rosa, es el conjunto de locaciones que aún pueden expresar el aspecto de los siglos XVI y XVII y la precisión de la dirección de arte. Protagonizada por Fiorella Pennano y un elenco de destacadas figuras de la escena peruana como Sofía Rocha, Miguel Iza, Alberto Ísola y Carlos Tuccio, “Rosa mística” ha conseguido, de acuerdo a sus productores, aproximarse a los 20 mil espectadores, manteniéndose en pocas salas durante el mes de setiembre.

“Caiga quien caiga” y “Rosa mística” son dos de los tres proyectos ganadores de la primera convocatoria del 2018 del Concurso Nacional de Proyectos de Distribución de Largometraje, organizado por la Dirección del Audiovisual, la Fonografía y los Nuevos Medios del Ministerio de Cultura.

El ritmo de estrenos nacionales disminuyó en setiembre y hubo que esperar hasta el día 27 en el que se lanzó “Utopía: la película”, codirigida por el periodista Gino Tassara -que debuta en el cine como realizador y guionista- y Jorge Vilela. Edith Tapia, Gianfranco Brero, Javier Valdés e Ingrid Altamirano, encabezan el amplio reparto de este filme producido por Sinargollas Producciones y que cuenta con distribución de Cinecolor Films.

La cinta, que según datos de Ultracine lideró el box office peruano en su primera semana con más de 60 mil espectadores, recrea la tragedia ocurrida el 20 de julio de 2002 en la discoteca limeña del mismo nombre, en la que fallecieron 29 jóvenes por asfixia, provocada por la negligencia de hacer espectáculos con fuego y sin la existencia de extintores ni mecanismos de emergencia en el local.