• El otro premio: Ventas internacionales de las películas latinoamericanas en Cannes

    "La cordillera de los sueños" de Patricio Guzmán.

  • El otro premio: Ventas internacionales de las películas latinoamericanas en Cannes

    “A Vida Invisível De Eurídice Gusmão” de Karim Aïnouz.

  • El otro premio: Ventas internacionales de las películas latinoamericanas en Cannes

    "Nuestras madres" de César Díaz.

El otro premio: Ventas internacionales de las películas latinoamericanas en Cannes

Con Cannes ya en el retrovisor, parece un buen momento para hacer acopio de información y examinar las ventas internacionales que han registrado algunas de las películas latinoamericanas que compitieron en el festival francés y que, pese a no ser muchas, no regresaron a casa con las manos vacías.

Con “La cordillera de los sueños”, la tercera parte de su trilogía sobre Chile, el legendario documentalista chileno Patricio Guzmán se llevó a París -que es donde reside en la actualidad- el premio L’Œil d’or al mejor documental. El galardón fue compartido con “For Sama” (Reino Unido), de Waad al-Khateab y Edward Watts. Pyramide International administra las ventas internacionales.

También Pyramide International gestiona las ventas internacionales de “Nuestras madres”, la ópera prima del guatemalteco César Díaz que fue elegida por un jurado presidido por el documentalista camboyano Rithy Panh como el mejor debut entre los 26 títulos que concurrían en la Semana de la Crítica. A Guatemala se fue este año la Cámara de Oro.

The Match Factory administra la gestión internacional de las ventas de la brasileña “A Vida Invisível De Eurídice Gusmão” de Karim Aïnouz, que se hizo con el premio principal de la sección Una cierta mirada, así como el premio otorgado por la Sociedad de Autores y Compositores Dramáticos.

Con los galardones debajo del brazo, el trabajo de cara a su difusión internacional está ya en manos de las agencias de venta. Son ellas las que gestionan “el otro premio” del cine, el que es aún más necesario y el que, realmente convierte a las películas en obras de arte. No es otra cosa que sean vistas, que lleguen a su público, por lejos que éste esté de los lugares donde fueron concebidas.

LatAm cinema habló con los jefes de venta de The Match Factory y Pyramide International.

 

The Match Factory

Fundada en 2006, esta compañía alemana con base en Colonia está dirigida por Michael Weber. Algunos de los títulos latinoamericanos recientes que representan son “Nuestro tiempo” de Carlos Reygadas, “El motoarrebatador” de Agustín Toscano y “Zama” de Lucrecia Martel.

“El interés internacional en el cine latinoamericano se ha mantenido muy fuerte a través de los años. La región tiene una gran variedad de historias que contar y numerosos cineastas ya consolidados, junto a otros más jóvenes no dejan de producir hermosos trabajos”, nos dice Thania Dimitrakopoulou, jefa de ventas de The Match Factory, añadiendo: “Todos los festivales, desde los de clase A hasta otros más locales, tienen siempre el ojo puesto en la vasta producción cinematográfica que ofrece América Latina y los distribuidores están reaccionando positivamente a esto”.

El catálogo de The Match Factory incluye obras de marcado acento art-house, sin especialización en géneros específicos. Buscan miradas distintivas, sellos autorales y tratan de establecer relaciones duraderas con los directores.

Thania Dimitrakopoulou señala “estamos muy abiertos a cualquier tipo de género, por ejemplo, desde la hermosa propuesta gore de Alejandro Fadel “Muere, monstruo, muere”, hasta la cálida y amable “La segunda madre” de Anna Muylaert”.

Además de la película de Karim, The Match Factory representó en Cannes “El traidor”, de Marco Bellocchio, “Tomaso” y “El proyeccionista”, ambas de Abel Ferrara y “El guante dorado,” de Fatih Akin entre otras.

¿Cuál es el interés prioritario de The Match Factory en América Latina?  “Nuestro propósito es mantener la relación con nuestros cineastas latinoamericanos, es decir Karim Aïnouz, Carlos Reygadas y Lucrecia Martel por nombrar sólo a algunos. Pero constantemente estamos buscando nuevo talento e iniciando nuevas relaciones a través de la coproducción y representando internacionalmente a autores como Francisca Alegría (Chile) o Tatiana Huezo (México)”, explica Dimitrakopoulou.

“A Vida Invisível De Eurídice Gusmão” ya ha sido vendida a Francia, Países Bajos, Alemania, Suiza, Bélgica, España, Portugal, China, Rusia, Italia, Grecia, Taiwán y Polonia. Y hay negociaciones en marcha con Reino Unido y América del Norte, entre otros territorios.

"Podemos afirmar que los títulos latinoamericanos son rentables en términos de ventas, comenta un agente de ventas francés."

Pyramide International

Dirigida por Eric Lagesse y con base en París, Pyramide International inició sus actividades hace ya treinta años. Además de una compañía de ventas centrada en cine de autor internacional es una de las compañías distribuidoras en Francia más prestigiosas y potentes de cine independiente. Estrenan entre 12 y 15 películas al año.

Agathe Mauruc, jefa de ventas de la compañía explica: “El cine latinoamericano mantiene un buen nivel de interés en el terreno internacional. La mayoría de los temas abordados que vemos en las películas latinoamericanas desde un tiempo a esta parte se revelan sólidos, vinculados a la historia y con un fuerte realismo. Hay una nueva ola de directores que difunden la historia de sus propios países a través de la mirada de la cámara”.

Mauruc nos recuerda dos de los títulos latinoamericanos del catálogo reciente de Pyramide con un comportamiento excepcional en festivales: “Los silencios”, de Beatriz Seigner (mejor guion y premio especial del jurado en Lima, y mejor director y premio de la crítica en Brasilia, entre otros) y “Nuestras madres”.

“Algunos países latinoamericanos son complicados en términos de distribución debido a la presente situación económica. Los distribuidores muestran más interés en comedias populares o en thrillers de acción con un elenco internacional. Tienen más oportunidad de llegar a un público mayor que con filme de nicho”, advierte Mauruc, aunque matiza: “Sin embargo, existe aún un gran interés por el cine de autor de realizadores emergentes, así como de otros ya afianzados, por parte de distribuidores fuertes, ya consolidados en la región”.

“La cordillera de los sueños” ha sido vendida hasta el momento en Grecia, países de la antigua Yugoslavia, Italia, Portugal, Suiza, Reino Unido y Benelux. Las ventas a Estados Unidos, Japón, Alemania y Polonia se encuentran en proceso de negociación.

“Nuestras madres”, por su parte se ha vendido ya a Grecia, Reino Unido, Suiza y Quebec. Los territorios de América Latina y América Central, así como los de España, Italia, China y Escandinavia están en negociaciones.

Otros títulos latinoamericanos recientes incluidos en el catálogo de Pyramide son: “Nostalgia de la luz” y El botón de nácar” (la primera y segunda parte de la trilogía de Guzmán), la hispano-guatemalteca “Los gigantes no existen”, de Chema Rodríguez, “Infancia clandestina”, de Benjamín Ávila, y “Pelo malo”, de Mariana Rondón.

Pyramide representa también a la directora Lucía Puenzo, -dice, orgullosa, Mauruc- quien cosechó un gran éxito internacional con “Wakolda” y “XXY”.

“Cannes constituye, fuera de toda duda, un importante impulso para nuestros títulos latinoamericanos. Siempre nos ha supuesto una gran publicidad que ha fortalecido el potencial comercial para las películas de la región que representamos”, dice Mauruc quien señala que junto a la Cámara de Oro de Díaz, representan también a “La tierra y la sombre”, de César Augusto Acevedo, que obtuvo el mismo galardón en 2015. Y concluye: “podemos afirmar que los títulos latinoamericanos son rentables en términos de ventas”.

Fotos “A Vida Invisível De Eurídice Gusmão” ©Bruno Machado