• España da un fuerte impulso a su animación y refuerza vínculos con Latinoamérica

    "Klaus" de Sergio Pablos.

  • España da un fuerte impulso a su animación y refuerza vínculos con Latinoamérica

    "Un día más con vida" de Raúl de la Fuente y Damian Nenow.

  • España da un fuerte impulso a su animación y refuerza vínculos con Latinoamérica

    “Tadeo Jones 3. La maldición de la momia” de Enrique Gato.

  • España da un fuerte impulso a su animación y refuerza vínculos con Latinoamérica

    "Buñuel en el laberinto de las tortugas" de Salvador Simó.

  • España da un fuerte impulso a su animación y refuerza vínculos con Latinoamérica

    "Winnipeg, el barco de la esperanza" de Elio Quiroga.

  • España da un fuerte impulso a su animación y refuerza vínculos con Latinoamérica

    "Dragonkeeper" de Ignacio Ferreras y Jianping Li.

España da un fuerte impulso a su animación y refuerza vínculos con Latinoamérica

La animación española atraviesa un dulce momento. Y lo más importante es que las expectativas inducen a la ilusión y a buscar posibles expansiones. Películas como “Klaus” de Sergio Pablos (Premio a la mejor película en los Annie y nominación al Oscar), “Buñuel en el laberinto de las tortugas” de Salvador Simó (premio del jurado el año pasado en Annecy), importantes éxitos de taquilla como las dos primeras entregas de la franquicia de “Tadeo Jones” y la conquista plástica y narrativa que es “Un día más con vida”. de Raúl de la Fuente y Damian Nenow, son recientes y sonados triunfos.

Detrás hay también una industria creciente y ya grande de producciones más pequeñas e independientes, series de televisión, webseries que hoy más que nunca tienen más sitios donde aterrizar en la profusión existentes de plataformas y servicios no lineales. Ahora, ¿cuál es el papel y el itinerario que puede jugar España en la construcción de un espacio audiovisual iberoamericano para la animación más sólido y con un futuro más inspirador? 

Se trata, explica la directora general del Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA), Beatriz Navas, de desarrollar “un esfuerzo estratégico colectivo de todos los países de la región iberoamericana que forman parte del programa Ibermedia para colocar a la animación en un primer plano dentro de las políticas de apoyo al sector audiovisual. España ha asumido la presidencia del programa Ibermedia al tiempo en que era un deseo común el renovar o actualizar el propio programa después de 20 años”.

“En ese aspecto es donde tiene un valor fundamental que surjan y se asienten iniciativas como la de los Premios Quirino de la Animación Iberoamericana. En España hemos tenido la suerte de que Tenerife ha sido el perfecto anfitrión en las dos primeras ediciones, y sigue apoyando este año la organización de los Premios en su versión virtual – dadas las circunstancias actuales relacionadas con la COVID-19”, dice Navas.

Era precisamente en los Quirino donde el ICAA había organizado un oportuno encuentro de la CAACI que hubo de cancelar por la pandemia. “Plataformas como esta no sólo son punto de encuentro, sino que constituyen un estímulo para que la animación iberoamericana siga creciendo. Por lo tanto, el trabajo del ICAA y de España, así como de todos los países del entorno iberoamericano, ya no es tanto el de tender puentes (estos ya existen por los lazos culturales), y de crear programas como Ibermedia, sino el de modernizar, reforzar esas vías y buscar nuevos modelos. Los Quirino, en ese sentido, con las actividades del Foro que los envuelve, son un escenario perfecto. Respecto a las reuniones de los 22 países miembros de CAACI e Ibermedia, sí fue una pena no poder seguir adelante con ese plan, pero queda anotado para un futuro esperemos que no muy lejano”.

Efectivamente, Ibermedia decidió el pasado año adoptar una serie de medidas más acordes con las exigencias concretas de la industria de la animación. Además de aumentar las dotaciones, Ibermedia incorporó una adaptación en sus bases de desarrollo de proyectos, específicamente orientada al ámbito de la animación. Si en 2018 las ayudas para la animación eran de apenas 22.000 dólares, el importe ascendió en 2019 a 342.854 dólares. Esto condujo a que se otorgaran 200.000 dólares para 2 proyectos de coproducción y 142.854 dólares para el desarrollo de 10 proyectos –frente a los sólo 2 proyectos que recibieron ayuda al desarrollo en el año anterior.

En medio de esta irreal pandemia el Gobierno español ha anunciado un paquete de medidas no sólo de cara a mitigar sus efectos sino a revitalizar el sector por medio de las desgravaciones fiscales. El anuncio hecho a principios de mayo fue recibido por el sector precisamente así, como “agua de mayo”.

Los aspectos clave de las nuevas medidas son:

  • • Se mejora el porcentaje del tax rebate del 25% al 30%, para el primer millón de euros (1.1 millones de dólares). A partir de ese primer millón, vuelve a ser de un 25%.
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  • • La cantidad máxima de desgravación se incrementa hasta 10,9 millones de dólares. La cifra anterior era de 3,3 millones. Las grandes producciones van a encontrar más atractivo asociarse con la industria nacional o solicitar sus servicios. Hasta ahora se ha podido observar cómo empresas extranjeras venían a España a hacer un gasto hasta esa cantidad de 3,3 millones y a partir de ahí, se buscaban otros territorios más favorables.
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  • • Para la animación en concreto se ha aumentado del 50% al 75% el porcentaje de ayuda pública que podrá recibir un proyecto de animación cuyo presupuesto no supere los 2.8 millones. El efecto debería dejarse sentir en aquellas películas con más envergadura.
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  • • Hasta ahora, el mínimo requerido para acceder a los incentivos era de 1,1 millones. Ahora es de 225.797 dólares. Esto debería ayudar a las empresas pequeñas o aquellas que empiezan. Y a generar más tejido industrial.
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  • Lo más notorio es, pues, la franja establecida entre el máximo permitido y el mínimo requerido. En cuanto a la inversión sobre el territorio, esta se ha ensanchado considerablemente, lo que debería facilitar el acceso a estas medidas tanto de los proyectos de presupuestos contenidos, como de aquellos otros que tienen una exigencia económica mucho mayor.

Esta nueva regulación deja a las islas Canarias en una situación excepcionalmente favorable. Imbatible de hecho. Pues los incentivos tienen carácter acumulativo con otros extraordinarios que disfrutaba las islas. Así el tax rebate máximo queda fijado en un 45%-50% en las islas. Además, las empresas calificadas dentro del ZEC (zona especial canaria, de baja tributación) están sujetas al Impuesto sobre Sociedades vigente en España con un tipo impositivo reducido del 4%.

El sector en España ha acogido estas nuevas disposiciones con gran satisfacción. Nico Matji, presidente de la asociación española de animación, DIBOOS explica: “Las grandes producciones de animación con la animática y VFX hacen ‘chop suey’: unos van a unos países y otros a otros. Así el estudio diversifica el riesgo, reparte el coste y trata de maximizar, cómo no, los incentivos fiscales para ‘bajar la factura’ también. Hasta ahora, por la obligatoriedad de gasto de 1 millón de euros para beneficiarte del incentivo fiscal, España se quedaba fuera de la partida. Ahora estamos dentro de lleno. Ya podemos competir con nuestro entorno.”

Y por “la banda alta”, -dice Matji- al estar situada en los 3.3 millones de dólares si en el pasado se escaparon oportunidades de participar en grandes producciones internacionales “ahora nuestra competitividad se ha multiplicado, pues a los incentivos hay que sumar la excelencia técnica de nuestros equipos y nuestros buenos precios. Yo diría que estamos en los mejores niveles mundiales en términos de competitividad”.

Las ayudas significarán un impulso importante para las empresas de animación y otras de servicios, de generación de efectos especiales y de creación de imagen CGI. Con una facturación global el año pasado de 1.029 millones de dólares y con unas obvias sinergias creativas y de industria con la animación, el sector de videojuegos ha quedado fuera. La asociación de desarrolladores (DEV) ha expresado su decepción.

"El trabajo del ICAA y de España, así como de todos los países del entorno iberoamericano, ya no es tanto el de tender puentes y de crear programas como Ibermedia, sino el de modernizar, reforzar esas vías y buscar nuevos modelos."

Un ejemplo de coproducción iberoamericana en marcha

“Winnipeg, el barco de la esperanza” es un proyecto que arranca con la idea del productor catalán Toni Marín (productor ejecutivo en “Arrugas”) de adaptar la novela gráfica de la canaria Laura Martel a un largometraje animado.

El cómic, el guion, cuentan la historia de los 2.200 refugiados (“hijos de Neruda”, como se les llamó) que consiguieron huir de una España lacerada por una cruenta guerra Civil y que ya estaba sometida al yugo del dictador Francisco Franco en septiembre de 1939. Huyeron en un viejo paquebote fletado por el poeta chileno (entonces cónsul chileno en París) y su esposa Delia del Carril, con la ayuda de los que en el momento fueron los presidentes de México (Lázaro Cárdenas), Pedro Aguirre Cerda (Chile) y Juan Negrín (España), ya en el exilio.

La historia está narrada desde el punto de vista de una niña de 8 años. “Es una historia bellísima, de colaboración y humanidad en épocas tan crudas… que continúan vigente hoy en día y que son tan necesarias de recordar. Creo que la hazaña del Winnipeg con sus 2.200 “hijos e hijas de Neruda” no ha tenido el sitio en la historia que merece”, dice Marianne Mayer-Beckh.

Marín conoció a la productora chilena (“Rara”), de El Otro Film, en el festival chileno BioBio Cine y le presentó el proyecto. Enseguida surgió el interés y de manera natural entraría poco después Francia (Marmitafilms). A partir de aquí Marín, por su parte formó un trinomio creativo canario (además de Martel se unieron el director Elio Quiroga y el compositor Diego Navarro) y buscó la expansión en producción en Canarias.

El ADN del proyecto marca orgánicamente la arquitectura de colaboración. Y financiera, obviamente. ¿Hubo dificultades para la alianza? “Creo que una de las dificultades entre Chile con otros países iberoamericanos son los pocos acuerdos bilaterales de coproducción que se encuentran vigentes, más que los marcos legislativos de cada país” dice Mayer-Beckh.

De hecho, no existe un acuerdo bilateral de España, pero sí Chile con Francia, que se circunscribe dentro del Convenio Europeo de Coproducción Cinematográfica. Así que las tres aristas del dibujo financiero adquirían coherencia.

“Poder contar con esta coproducción nos abre mercados, ventanas, públicos y evidentemente financiación. Es cierto que, debido a los distintos pesos específicos de cada una de las industrias culturales de país, no siempre es fácil llegar a un balance de costes proporcionado, ni un split de producción fácil inicialmente”, explica Marín añadiendo: “cada país requiere líderes de equipo y de partidas presupuestarias, para poder facilitar sus respectivos accesos a las ayudas tanto regionales, como nacionales de los países. Aún así, el balance es muy positivo”.

Queda ahora aplicar a fondos regionales y Eurimages. Presente en la edición online de Annecy, en el Territory Focus dedicado a La Liga, tras haber ganado la convocatoria especial 2020 impulsada por los Premios Quirino, los productores buscan ahora el interés de cadenas y plataformas, así como de agentes de venta internacionales.

En relación con las dificultades administrativas, existe otro escollo que muchos productores lamentan. Y es la espesa maraña burocrática de la casi totalidad de administraciones iberoamericanas por la que es muy lento y difícil moverse.

La animación española que se viene

Al lado de proyectos más independientes y autorales, grandes producciones españolas se esperan con avidez. Mencionemos “Dragonkeeper” (Skydance Animation Madrid, Movistar+, China Film Animation), “Tadeo Jones 3. La maldición de la momia” (Lightbox Animation Studio, 4 Cats Pictures, Ikiru Films y Telecinco Cinema), “D’Artacan y los tres mosqueperros” (Apolo Films Cosmos-Maya) y “Evolution” e “Inspector Sun y la maldición de la viuda negra”, ambas producciones de The Thinklab.

Y en el cercano horizonte queda por ver cómo se efectúa la transposición a la legislación española de la Directiva Audiovisual Europea que establecería unas cuotas de obligatoriedad a los servicios lineales y no-lineales de un 30% de contenido europeo en sus catálogos. En principio el ajuste a los marcos jurídicos nacionales se debería producir antes de fin de este año y su repercusión en la producción sería importante.

Mientras esto se concreta, lo que parece claro es que la voluntad política y las necesidades y capacidad del sector se han unido. Si se siguen desarrollando espacios de encuentro como eventos, conferencias, foros de coproducción y se consigue también unir orgánicamente talento y ambición industrial, el optimismo de cara a un crecimiento inspirador de la animación iberoamericana está fundamentado.