• Temáticas y estilos variados en los ocho largometrajes de ficción del Málaga Latam WIP

    “Años luz” de Joaquín Mauad.

  • Temáticas y estilos variados en los ocho largometrajes de ficción del Málaga Latam WIP

    "Gilma" de Alexandra Henao.

  • Temáticas y estilos variados en los ocho largometrajes de ficción del Málaga Latam WIP

    "Teo" de Victor Checa.

  • Temáticas y estilos variados en los ocho largometrajes de ficción del Málaga Latam WIP

    "Ríos de ceniza" de Alberto Gómez Peña.

  • Temáticas y estilos variados en los ocho largometrajes de ficción del Málaga Latam WIP

    "La crecida" de Ezequiel Erriquez.

  • Temáticas y estilos variados en los ocho largometrajes de ficción del Málaga Latam WIP

    "Lo habitado" de Martín Emiliano Díaz.

  • Temáticas y estilos variados en los ocho largometrajes de ficción del Málaga Latam WIP

    "O acidente" de Bruno Carboni.

  • Temáticas y estilos variados en los ocho largometrajes de ficción del Málaga Latam WIP

    "Yacáa" de Ramiro Gómez.

Temáticas y estilos variados en los ocho largometrajes de ficción del Málaga Latam WIP

El work in progress para largometrajes de ficción latinoamericanos Málaga Latam WIP, que inicialmente se desarrollaría entre el 13 y el 22 de marzo en el marco del 23° Festival de Málaga, pospuesto por la crisis del coronavirus, ha adaptado su tercera edición a un formato online

Entre el 23 de marzo y el 10 de abril, los ocho títulos seleccionados estuvieron disponibles en la plataforma Veo Málaga, donde fueron visionados por los miembros del jurado y profesionales de la industria. “Gracias a nuestro acuerdo de colaboración con EGEDA, ya contábamos con anterioridad con la plataforma Veo Málaga, tan solo adaptamos nuestro modelo a este nuevo formato. Nos motivó el objetivo de mantener el MAFIZ, área de industria del festiva, como espacio necesario y demandado para la promoción, difusión y venta internacional del cine en español”, explica Juan Antonio Vigar, director del Festival de Málaga. LatAm cinema invita a conocer estos ocho futuros estrenos de la región.  

De las 168 películas que se presentaron en las secciones que componen Málaga Work in Progress, fueron elegidas 22: ocho en Latam WIP, siete en WIP Doc y siete en Spanish WIP. Hay dos factores que sorprenden en las ocho que componen la categoría para largometrajes de ficción. Por un lado, el hecho de que las empresas productoras detrás de las películas sean todas jóvenes, algunas realizando su primer largometraje y otras con más experiencia pero pocos años de vida. “Es cierto que Málaga WIP se diseñó como una plataforma para dar cabida a nuevas narrativas cinematográficas y poner en valor a jóvenes talentos. En cualquier caso, no consideramos pequeñas a productoras con diez años de experiencia, valoramos su trayectoria, que queda demostrada al haber presentado contenidos audiovisuales viables y capaces de competir en el mercado internacional”, comenta Vigar.

El segundo aspecto a destacar es la diversidad de  países de procedencia de las productoras que trabajaron en los ocho proyectos: Argentina, Brasil, Colombia, México, Paraguay, Perú, Venezuela y Uruguay. “En los últimos años el panorama ha cambiado y muchos países latinoamericanos que no tenían institutos de cine ya lo tienen. Esto significa no sólo que cuentan con apoyo de sus gobiernos en forma de ayudas para producir películas sino que también invierten en su formación cinematográfica porque consideran que los proyectos deben tener capacidad de internacionalización y productores que conozcan las estrategias de coproducción y del mercado” agrega.

Entre los proyectos participantes se distinguen además temáticas y estilos variados. La uruguaya “Años luz”, dirigida por Joaquín Mauad y producida por Alina Kaplan de Anfibia Cine, trata sobre distancias y vínculos familiares rotos a través del viaje de dos hermanas y un hermano hacia la casa que pretenden vender y en la que guardan los recuerdos de su infancia. “Hace un tiempo manejé solo, durante cuatro horas, desde Valizas hasta Montevideo sin parar. El recorrido se pasó rápido porque en el camino fui pensando y resolviendo diferentes temas. Los días posteriores reflexioné sobre la sensación del tiempo respecto al movimiento y al pensamiento”, cuenta el director, quien coescribió el guion junto a Gabriel Gómez Villanueva. El filme formó parte en 2019 del WIP Iberoamericano del SANFIC Industria, del laboratorio de proyectos Territorio Labex y del workshop de producción ejecutiva Puentes EAVE. En 2020 fue uno de los elegidos para participar del wip del Festival de Cine en Guadalajara, Guadalajara Construye, que también ha debido posponer su edición 2020.

Primeras imágenes de “Años luz”.

“Gilma” de Alexandra Henao, producida por las venezolanas Cromauno Audiovisuales y Soda Producciones junto a la peruana +58 Producciones, también trata sobre relaciones familiares, en este caso una sobrina que cuida a su tía internada en el contexto de violencia y desabastecimiento que actualmente atraviesa Venezuela. “El filme está basado en un compendio de momentos reales que hoy le acontece a millones de venezolanos, la odisea transitada por Isabel para cumplir la promesa a su tía Gilma es un viaje de supervivencia. Rodar esta película ha sido un reto enorme, así como lo es conseguir satisfacer la más básica necesidad cotidiana en Venezuela, donde la única constante es la incertidumbre”, explica Alexandra Henao, directora, guionista y coproductora de este filme que participó en agosto de 2019 en el wip del Festival de Lima y en diciembre del mismo año en Primer Corte de Ventana Sur.

Primeras imágenes de “Gilma”.

Otro filme con participación peruana se centra en un vínculo familiar, aunque en un contexto fantástico. “Teo” de Victor Checa es una producción de la peruana Pierrot Films junto a la productora mexicana Bertha Navarro, y está ambientada en una ciudad atemporal y distópica que se parece a Lima. Teo, un niño de doce años introvertido y curioso, decide buscar trabajo para ayudar a su padre, un electricista e inventor que trabaja en una máquina capaz que hacer llover. “La película surgió a partir de un recuerdo que tengo de mi padre. Él había leído en el periódico que un inventor peruano había descubierto cómo multiplicar energía. Mi padre buscó al inventor y juntos construyeron una máquina para lograrlo. La imagen de mi padre trabajando en esa máquina, su relación con ella, la ilusión y el fracaso de la misma quedaron como parte esencial en la construcción de esta película”, comenta Víctor Checa, director y coguionista junto a Victor Huizar.

Primeras imágenes de “Teo”.

"Detrás de los proyectos están empresas productoras jóvenes, algunas realizando su primer largometraje y otras con más experiencia pero pocos años de vida."

Dos de los proyectos viajaron hasta rincones menos explorados en la cinematografía de sus países. La colombiana “Ríos de ceniza” de Alberto Gómez Peña con producción de Internado Audiovisual (IA) fue rodada en una casa alejada entre las montañas en el departamento colombiano de Santander, donde habita una familia que trabaja la tierra bajo el mando de un jerarca que impone su voluntad sin limitaciones. Esteban, el hijo heredero del jerarca, es amenazado por una ofensa que lo embarca en un peregrinaje que lo enfrentará a su propia cobardía. “Esta película va de un hombre que, cuando muere, emprende una caminata en la cual recuerda qué lo llevó a terminar con su vida. Caminar, para mí, tiene un gran significado, especialmente subir montañas con cambios drásticos de clima y vegetación, porque normalmente cuando uno camina por largas horas se piensa bastante, se encuentran otros ángulos de percepción y uno entiende mejor lo que ha vivido”, cuenta el director. El guión de este largometraje comenzó a escribirse cuando Gómez Peña realizaba una maestría en escritura audiovisual y pasó en 2013 por el Global Script Challenge de Oaxaca. El proyecto formó parte del work in progress del Festival Sanfici de Santander en 2019. 

Primeras imágenes de “Ríos de ceniza”.

“La crecida” de Ezequiel Erriquez, con producción de la argentina Rita Cine, se desarrolla en la frontera entre Argentina y Brasil, donde los habitantes de dos pueblos unidos por un río ven alterada su cotidianidad cuando la construcción de una represa hidroeléctrica los obliga a mudarse. “La inundación del pueblo es un hecho que conecta a los personajes con algo más grande que ellos mismos y que revela una sociedad que se encamina hacia el progreso y hacia su otra cara, la decadencia. “Si bien la película es una ficción, surge a partir de una experiencia documental. Escribí el guion de “La crecida” a partir de diálogos que mantuve con distintos pobladores de la zona acerca del proyecto hidroeléctrico Garabí-Panambí, que se viene pensando desde los años  80′ hasta la actualidad, y de las represas ya existentes de Yacyretá y Salto Grande, que también fueron construidas en las fronteras de nuestro país. La incipiente construcción de una represa hidroeléctrica amenaza con la futura desaparición del pueblo por la inundación y allí sentí la necesidad de retratar la imagen de ese lugar tan particular que estaba a punto de desaparecer”, expresa Erriquez. 

Primeras imágenes de “La crecida”.

También de Argentina, aunque de regreso a la gran ciudad, proviene “Lo habitado” de Martín Emiliano Díaz. La producción de Entropía Cine es protagonizada por cuatro adolescentes que ocupan una casa abandonada con el fin de escapar del maltrato familiar y policial, y una vez allí deben lidiar con un entorno que los observa y cuestiona. “Nací y viví toda mi adolescencia en el barrio de Gerli, en el conurbano bonaerense. Fui parte de una generación de jóvenes que continuamente se veía acechado por el maltrato policial en un barrio con tradición de izquierda, donde la gran mayoría de sus habitantes son trabajadores de las diversas fábricas de zona sur. Vestirse de negro, escuchar música punk y tener el sueño de la revolución era de alto riesgo allá por los 2000. Es posible que en esa raíz esté la necesidad de construir un cine que sea capaz de captar las historias ocultas de los barrios”, cuenta el director y guionista de este proyecto que fue seleccionado para participar en Málaga durante la edición 2019 de SANFIC Industria. 

Primeras imágenes de “Lo habitado”.

La brasileña “O acidente”, dirigida por Bruno Carboni y producida por Tokyo Filmes, parte de un accidente entre Joana, una ciclista, y un automóvil conducido por una mujer. Debido a que la conductora y su ex esposo están atravesando una disputa legal por la custodia de su hijo, Joana siente que su testimonio en la audiencia podría modificar el futuro de varias personas. “La inspiración para la película surgió de un video de un accidente real que sucedió en Brasil, con una ciclista que fue llevada en el capó de un coche. El video tenía un tono mucho más absurdo que violento, pero en esa situación tan simple se podía ver un sentimiento de enemistad, una polarización política que estaba dividiendo a la sociedad brasileña, haciendo imposible cualquier intento de diálogo, algo que se hizo visible en nuestra última elección y sus terribles resultados. En la película, en cambio, yo quería explorar este evento en un ángulo diferente, creando una brecha en este “muro” para que sus participantes pudieran verse afectados por las decisiones de los otros”, explica el director.  

Primeras imágenes de “O acidente”.

La selección se completa con la paraguaya “Yacáa”, dirigida por Ramiro Gómez y producida por W Films. El largometraje, filmado en el chaco paraguayo y financiado con un sistema cooperativo en el que todos los participantes cobrarán un porcentaje de las ganancias, parte de un cuerpo que yace en el suelo para contar la historia de tres personajes occidentales que podrían estar implicados en el suceso. Un poema visceral narrado que presenta a un soboficial militar homosexual, una inmigrante sin amor y un sacerdote sin fe, y se complementa con un músico aña mbaraka y un kapanga brasiguayo. “La historia está narrada por una mujer nivaché, Faby, que cuenta su paso por los grupos de poder que, según la mirada nivacle, son los responsables de la destrucción del Chaco paraguayo: los militares, los misioneros y los menonitas”, explica el director. 

Primeras imágenes de “Yacáa”.

Los ocho títulos compitieron por premios en efectivo y servicios para su finalización. El jurado estuvo conformado por Fernando Vílchez , codirector de Filmadrid International Film Festival; Lucero Garzón, coordinadora de BAL-LAB, Área de Industria del Festival de Biarritz Amerique Latine, y Mercedes Martínez Abarca, programadora del International Film Festival de Rotterdam.