FICViña estrena competencia de cine chileno y propone diversas muestras en una versión híbrida

Festivales - Chile

El Festival Internacional de Cine de Viña del Mar, FICViña, celebra su edición número 33 entre el 6 y el 15 de septiembre. El certamen tiene un formato híbrido que combina la web del certamen con salas del Cine Arte de Viña del Mar y la sala Insomnia del Teatro Condell. Entre otras actividades, destacan una nueva competencia dedicada al cine chileno y el foco dedicado a la cinematografía de Argentina, el país invitado.  

La competencia de cine chileno presenta ocho largometrajes recientes, la mitad de los cuales son ficciones: “La nave del olvido” de Nicol Ruiz, “Gran Avenida” de Moisés Sepúlveda, “El niño del plomo” de Daniel Dávila y “Dominio vigente: el valor de la tierra” de Juan Mora. La sección se completa con los documentales “Nidal” de Josefina Pérez García y Felipe Sigala, “La muerte está en los catres” de Ronnie Fuentes Salinas, “Gaucho Americano” de Nicolás Molina, y “Mosca” de Christian Aylwin y Martín Núñez. Consultado por esta nueva sección, el director artístico del certamen Claudio Pereira le comenta a LatAm cinema que querían crear “un espacio sólo para largometrajes donde convivan ficciones, documentales e híbridos. El festival recupera así una competencia, ya que en sus inicios, entre 1963 y 1966, el festival era exclusivamente para cine chileno”. 

Otros ocho filmes se presentan en la Competencia Latinoamericana de Largometrajes de Ficción: obras de Argentina, Brasil, México y Perú optarán al bastón artesanal Rapa Nui PAOA, galardón de la categoría. La mitad de la selección son filmes argentinos: “Bajo la corteza” de Martín Heredia Troncoso, “Cadáver exquisito” de Lucía Vassallo, “Karnawal” de Juan Pablo Félix, y “La chica nueva” de Micaela Gonzalo. Completan la sección las mexicanas “La civil” de Teodora Ana Mihai y “Nudo mixteco” de Ángeles Cruz; la brasileña “Pão e gente” de Renan Rovida y la peruana “Samichay” de Mauricio Franco.

Por su parte, la Competencia Latinoamericana de Largometrajes Documentales incluye ocho películas de Argentina, Brasil, Colombia, Costa Rica y México. En este caso, el cine brasileño domina la sección con cuatro obras: “Edna” de Eryk Rocha, “Ana. Sin título” de Lucía Murat, “5 Casas” de Bruno Gularte Barreto y “Operação Camanducaia” de Tiago Rezende de Toledo. A los filmes brasileños se suman “Adiós a la memoria” de Nicolás Prividera (Argentina), “El Film justifica los medios” de Jacobo Del Castillo (Colombia), “Objetos Rebeldes”, de Carolina Arias Ortiz (Costa Rica) y “No son horas de olvidar” de David Castañón Medina (México). 

Por último, la Competencia de Obra Regional completa la programación con seis obras de corto y largo realizadas por cineastas de las regiones chilenas. La sección incluye el último trabajo de José Luis Torres Leiva, “Contra todos los males del mundo”, un filme que se introduce en la mente de un artista esquizofrénico. 

Con respecto a las líneas de programación, Pereira sostiene que están atravesadas por los tres objetivos del certamen: reconocer trayectorias relevantes, descubrir nuevas cinematografías y formar públicos en cine laltinoamericano. La curaduría está impregnada de “las sensibilidades y problemáticas de la Latinoamérica actual, y se expresa en lenguajes contemporáneos con una profunda inquietud por las transformaciones y la activación de la memoria desde la dimensión íntima hacia una colectiva”. 

Con esa idea como hilo conductor, en las secciones no competitivas destaca la sección Luchas cotidianas, una selección de filmes protagonizados por mujeres que explora las batallas colectivas contra la violencia estructural. También se exhibe una muestra de películas realizadas en coproducción entre América Latina y la Bélgica francófona, incluyendo “En nombre de Tania” de la peruana Mary Jiméndez y la belga Bénédicte Liénard, “Nuestras madres” del guatemalteco César Díaz, y “Tantas almas” del colombiano Nicolás Rincón Gille. 

Por último, el foco Miradas Contemporáneas sobre la cinematografía argentina incluye los siguientes filmes: “El silencio es un cuerpo que cae” y “Playback” de Agustina Comedi, “Alanis” de Anahí Berneri, “La familia sumergida” de María Alché, “La flor” de Mariano Llinás, “Las ranas” de Edgardo Castro, “S4D3” de Raúl Perrone y “Las hijas del fuego” de Albertina Carri. También se rendirá homenaje a la directora alemana-argentina Narcisa Hirsch, una de las pioneras del cine experimental, así como a los directores Pino Solanas y Sergio Navarro, recientemente fallecidos.

La última película de la directora mexicana Tatiana Huezo, “Noche de fuego”, fue la encargada de inaugurar esta nueva versión del festival más antiguo de Chile.