El CRFIC se consolida como vitrina del cine costarricense y centroamericano

Festivales - Centroamérica / Caribe

Entre el 28 de marzo y el 6 de abril tiene lugar la séptima edición del Costa Rica Festival Internacional de Cine (CRFIC), evento que reunirá en la ciudad de San José y en quince sedes ubicadas en todo el país cine costarricense, centroamericano e internacional, además de un área de industria con actividades formativas y profesionales para proyectos en desarrollo. El certamen continúa impulsando la producción local y regional en una edición que por primera vez se celebra en esta época.

El 52% de las películas seleccionadas este año son dirigidas por mujeres, reforzando una tendencia presente en ediciones pasadas. “El CRFIC continúa consolidándose como la mayor plataforma de estreno de cine independiente en la región. De las 66 películas en exhibición, 53 son de estreno en Centroamérica y 23 se verán por primera vez en Latinoamérica, lo cual es señal del mayor riesgo creativo que asumió el equipo de programación. Asimismo, de los 56 largometrajes, más del 40% son óperas primas, como muestra de que el festival constituye una plataforma que promueve el talento joven” explica a LatAm cinema el director artístico del festival, Raciel del Toro Hernández.

En la categoría para largometrajes centroamericanos competirán cuatro títulos. El documental guatemalteco “La asfixia”, dirigido por Ana Isabel Bustamante llega luego de ganar el premio Especial del Jurado en el Festival Internacional de Cine en Guadalajara. También se podrá ver otro documental que se adentra en la historia de su país, “La batalla del volcán” de Julio López, coproducido entre El Salvador y México. El tercer título de esta categoría es también un documental, en este caso coproducido entre Argentina, Colombia y Panamá: “Yo no me llamo Rubén Blades” de Abner Benaim. El único largometraje de ficción será “Temblores” del guatemalteco Jayro Bustamante, que llega luego de su paso por Berlinale y Miami.

La competencia para largometrajes nacionales se compone de siete proyectos. Allí se podrán ver los documentales “Queremos tanto a Bruno” de Ernesto Jara, “Callos” de Nacho Rodríguez y “El camino de la negrita” de Juan Manuel Fernández. También estará la coproducción con España “El despertar de las hormigas” de Antonella Sudasassi, la coproducida junto a Chile “Cascos indomables” de Neto Villalobos y las coproducciones con México “Dos Fridas” de Ishtar Yasin y “El baile de la gacela” de Iván Porras Meléndez.

Además de las secciones en competencia, decenas de películas se exhibirán en el marco de diferentes secciones, como la dedicada al cine juvenil o la retrospectiva sobre el trabajo de la directora de fotografía uruguaya afincada en México María Secco. “Con relación a ediciones anteriores, creemos que el festival no debe estar desligado de la realidad y los conflictos tanto locales como internacionales, por lo que en este sentido proponemos dos secciones nuevas: Foco y Cine Queer. Sin desvirtuar la calidad formal y el respeto al lenguaje cinematográfico que debe primar en las películas que presenta el CRFIC, ambas secciones privilegian historias que invitan a establecer un diálogo sobre preocupaciones sociales, políticas o culturales” concluye el director.