• Las distribuidoras: Silvia Cruz, directora de Vitrine Filmes, Brasil

    “Roma” de Alfonso Cuarón.

  • Las distribuidoras: Silvia Cruz, directora de Vitrine Filmes, Brasil

    “La noche de 12 años” de Álvaro Brechner.

Las distribuidoras: Silvia Cruz, directora de Vitrine Filmes, Brasil

Vitrine Filmes es una distribuidora brasileña que se ha especializado en el lanzamiento de cine nacional de autor. Fundada por Silvia Cruz en 2010, ha estrenado películas como “O som ao redor”, “Aquarius”, “Hoje eu quero voltar sozinho” o “O abismo prateado”, creando asimismo la Sessão Vitrine luego convertida en Sessão Vitrine Petrobras, que permitió el lanzamiento de un film brasileño en diferentes ciudades del país con entradas más económicas y la seguridad de la permanencia en cartelera. Pero Vitrine también cuenta en su catálogo con filmes latinoamericanos, y en los últimos tiempos logró un suceso singular con la uruguaya “La noche de 12 años”, vista por 70.000 espectadores en Brasil, y asumió el estreno en salas de la producción mexicana “Roma” de Alfonso Cuarón.

Algunos años atrás, el cine latinoamericano, especialmente argentino con Ricardo Darín como gran figura, entró con fuerza en Brasil. ¿Cómo  analizas el interés actual del público brasileño por el cine latinoamericano?

El cine argentino siempre interesó al público brasileño, no solo en películas protagonizadas por Ricardo Darín. En los últimos años el público brasileño abrazó películas como “El ciudadano ilustre” (distribuida por Pandora), “Medianeras” y “No” (ambas distribuidas por Imovision) y, por supuesto, “La noche de 12 años”, distribuida por nosotros. Creo que el público brasileño reconoce la calidad de la cinematografía latinoamericana y se interesa por ella, pero más allá de eso, la proximidad geográfica y socio-económica de la región contribuye al sentimiento de representación en las pantallas que genera un interés mayor por todas las historias que son contadas.  

¿Qué clase de películas latinoamericanas trabaja Vitrine?

Vitrine trabaja con películas independientes, que cuestionan, que abordan temas relevantes para la sociedad en su momento. Fue así con “La vida útil” de Federico Veiroj, “Las acacias” e “Invisible” de Pablo Giorgelli, y ahora preparamos el estreno de “Las hijas del fuego” de Albertina Carri.

¿Cuántos estrenos latinoamericanos contemplan por año?

Aún no tenemos una periodicidad. Algunos años lanzamos dos y otros años ninguna. Pero la idea es trabajar dos por año.

“La noche de 12 años” logró un interesante desempeño. ¿Cómo planificaron  ese estreno? ¿Por qué consideras que ha funcionado particularmente?

“La noche de 12 años”, además de ser un excelente film de Álvaro Brechner, dialogaba certeramente con el momento político que estaba atravesando Brasil. Lanzamos la película poco antes de la primera vuelta de las elecciones presidenciales, donde uno de los candidatos -luego electo presidente- se mostraba bastante alineado con las ideas de la dictadura militar que duró más de veinte años en Brasil y tiene muchos paralelismos con la dictadura de Uruguay. El tema era tan contingente que el público abrazó el film; se convirtió en un vehículo importante para el diálogo sobre el momento que Brasil estaba y todavía está viviendo.

"Creo que el público brasileño reconoce la calidad de la cinematografía latinoamericana y se interesa por ella, pero más allá de eso, la proximidad geográfica y socio-económica de la región contribuye al sentimiento de representación en las pantallas que genera un interés mayor por todas las historias que son contadas."

¿Esa experiencia ha alentado la inclusión de una mayor cantidad de estrenos latinoamericanos en el line up de Vitrine?

Esamo abiertos a recibir más filmes latinoamericanos y estamos buscando películas con ese perfil de diálogo y cuestionamiento social que sean relevantes para el público.

Vitrine es responsable del estreno de “Roma” en Brasil. ¿Cómo se planifica un estreno para una película de estas características, que en paralelo está disponible en una plataforma masiva como Netflix?

“Roma” es una película que, desde su estreno en el Festival de Venecia, generó discusión sobre su experiencia visual, su fotografía, siendo una película que en mi opinión y la de muchos, debe tener la oportunidad de exhibirse en pantalla grande. Hemos notado, que aún estando disponible en Netflix, la mayoría de las funciones están llenas porque la gente quiere ver la película en las salas.

En lo que respecta a cine brasileño, y siendo el principal distribuidor de cine nacional de autor, ¿cómo analizas el mercado de exhibición para el cine nacional?

El mercado de exhibición está cada vez más competitivo, sea para una película nacional o para una extranjera. En Brasil tenemos pocas salas de cine, y la cantidad de estrenos por semana ha aumentado mucho. Para competir con otras películas y permanecer más tiempo en cartelera, buscamos siempre salidas alternativas para posicionar al film nacional en salas de exhibición, como nuestro proyecto Sessão Vitrine Petrobras, que entre muchas de sus iniciativas estaba la de permitir la permanencia de la película por lo menos dos semanas con un valor de entrada reducido, y los debates con directores y equipo. Pero son necesarias medidas más amplias, de apoyo a los exhibidores, incentivos para la exhibición de cine nacional para que podamos desenvolver de manera más sustancial el mercado cinematográfico nacional en sus diversos frentes.