Marcelo Quesada, director artístico del Costa Rica Festival Internacional de Cine

Diversidad artística. Es el valor que mejor define al Costa Rica Festival Internacional de Cine (CRFIC), principal cita cinematográfica costarricense que este año celebra su quinto aniversario con un programa integrado por más de 70 películas, de las cuales siete son largometrajes costarricenses. La oferta del festival refleja su personalidad en un evento que da cabida tanto al cine independiente mundial como al local presentes en la competencia oficial y en una variada selección de secciones no competitivas. Este año el CRFIC refuerza su compromiso con el cine centroamericano a través de dos competencias (Centroamericana de Largometraje y Nacional de Cortometraje) y a través de su plataforma de industria (Industria CRFIC), en la que se dará a conocer una nueva generación de proyectos centroamericanos dejando ver el gran momento de ebullición que atraviesa el cine de la región. Para conocer más acerca de esta nueva edición del festival, LatAm cinema conversó con Marcelo Quesada, director artístico del certamen.

¿Cómo define la línea editorial del CRFIC  y cuáles son las principales señas de identidad del programa de este año?

Somos un festival que tiene como objetivo principal acercar la noción de diversidad cinematográfica al contexto centroamericano, entendiendo que la cartelera comercial es tremendamente reducida, los circuitos alternativos son escasos y actualmente no hay cinematecas operando de manera regular prácticamente en ninguno de los países, aunque confiamos en que eso cambiará a futuro. En ese sentido, nos interesa cubrir un espectro amplio de estilos y propuestas que nos permitan acercarnos a un público con intereses y formas de aproximarse al cine diversas. 

Ahora, dentro de esa idea de diversidad buscamos un cine libre y que tome riesgos a nivel artístico. Buscamos películas que en sus contextos se alejan de lo convencional y permiten entrever voces claras y originales. No buscamos un cine perfecto o que funcione; buscamos un cine que innove, arriesgue y nos rete, tanto a nosotros como al público. Las 72 películas que conforman el programa de este año están unidas justamente por ese espíritu libre desde el cual plantean sus propuestas. 

¿Qué lugar ocupa el cine costarricense y centroamericano en la programación?

El cine costarricense y centroamericano es parte medular del festival, ya que son estas las secciones que definitivamente nos diferencian del resto de festivales con una visión similar en el circuito internacional. Como proyecto estamos realizando grandes esfuerzos por consolidar una plataforma fuerte para el talento de la región, que le permita tener espacios de acercamiento privilegiados con el público local, la prensa y la industria internacional,  y en ese sentido nos debemos a todas estas películas que confían en el CRFIC para tener su estreno. Este año tendremos 22 películas centroamericanas, entre las que se incluyen 4 estrenos mundiales, 7 largometrajes y 11 cortometrajes costarricenses, que son muestra de la fuerza con la que avanza este sector en Centroamérica. Es un momento emocionante para el cine de la región y como festival nos parece fundamental colaborar en la consolidación de este movimiento. Queremos ser el lugar para conocer el talento emergente de Centroamérica.

"El cine costarricense y centroamericano es parte medular del festival, ya que son estas las secciones que definitivamente nos diferencian del resto de festivales con una visión similar en el circuito internacional."

¿Cuál es la situación actual de la exhibición y distribución de cine independiente en Costa Rica? ¿Qué papel juega el CRFIC en el descubrimiento de nuevos directores y cinematografías?

Como mencionaba anteriormente, en este momento el acceso a material independiente sigue siendo muy limitado. Aunque la situación es mucho más positiva de la que teníamos hace tan solo cinco o seis años, eso debemos reconocerlo. La cartelera comercial continúa siendo tremendamente limitada, sin embargo contamos con varias iniciativas enfocadas en la distribución y exhibición de contenido independiente que se han ido consolidando gracias a la respuesta del público. Algunas son promovidas desde el sector independiente y otras tantas por instancias de gobierno. Afortunadamente este tema está cada vez más en agenda y debería seguir cambiando en el corto plazo. Actualmente desde el Centro de Cine, institución de gobierno, se desarrollan tres proyectos en paralelo: la creación y construcción de la cinemateca nacional para el año 2018, el programa permanente de exhibición Preámbulo, y el CRFIC. 

Sobre el CRFIC en particular, sin duda es la mayor ventana de acceso a nuevos directores y cinematografías. Este año tenemos películas de más de 30 países, una diversidad de visiones de mundo y enfoques artísticos tremendamente amplia, que además se manifiesta de manera más contundente al contar con una gran cantidad de talento invitado que viene justamente presentar sus películas y dialogar con el público local. De alguna manera nosotros cubrimos el espectro de lo que se ha realizado en el último año/año y medio en el acontecer cinematográfico mundial, y nuestro trabajo se complementa con Preámbulo, que al tener una programación todas las semanas de año tiene más mayor libertad para retomar películas menos recientes.

Con apenas dos ediciones, la sección de industria ha ganado peso en la oferta del CRFIC. ¿Qué objetivos se plantean con esta sección? ¿Hacia dónde creen que crecerá en los próximos años?

Industria CRFIC llega a su tercera edición con una propuesta mucho más consolidada. Queremos alejarnos de la percepción de este espacio como un concurso por fondos. Industria CRFIC es un espacio de apoyo a proyectos mucho más completo, compuesto por asesorías con destacados profesionales en aspectos claves (producción, montaje, marketing), espacios de interacción y diálogo con la industria internacional y la entrega de distintos incentivos económicos. Todos los proyectos que son parte de la selección final sin duda saldrán fortalecidos, aunque no reciban el premio económico. Entre los asesores que nos visitan este año están Nadia Dresti (Delegada de la dirección artística de Locarno), Javier Porta-Fouz (Director artístico de BAFICI), Alice Lesort (Le Pacte), Sandino Saravia (productor “Boi Neon”, “La demora”, etc.), Andrea Chignoli (montajista de “No”, “Tony Manero”, etc.), entre otros que vendrán a colaborar en esta idea de fortalecer los proyectos participantes.

El otro gran cambio es que este año decidimos iniciar de manera progresiva la apertura a Centroamérica. Al igual que el resto del CRFIC, entendemos este espacio como una ventana al cine de toda la región y llegó el momento de aplicar esto a Industria CRFIC. Este año iniciamos por el Cine en construcción, pero es un camino que continuará a futuro con el Foro de presentación de proyectos. Respecto al formato, consideramos que este es el adecuado. No queremos evolucionar a un espacio de mercado más grande, sino mantener Industria CRFIC como una plataforma más íntima y amigable en donde el objetivo principal es que estas propuestas terminen de gestarse adecuadamente y sean conocidas desde sus etapas tempranas por actores claves de la industria que pueden ayudarlas en su camino.

¿Qué les ha motivado abrir la propuesta de Cine en Construcción al resto de países centroamericanos?

El CRFIC sucede en Costa Rica, pero definitivamente eso no limita su espectro de acción, ni su visión estratégica. Somos parte de una región que comparte muchas inquietudes, realidades, y que produce su cine en condiciones similares. En ese sentido nos parece fundamental propiciar el diálogo y la articulación de redes entre el talento de la región y colaborar desde nuestras posibilidades con todo este movimiento que nos beneficia a todos. El año anterior tomamos el paso con la oferta de programación y este año lo hacemos desde industria. 

El festival también cuenta con una sección de formación. ¿En qué consisten las distintas actividades de esta área?

Formación CRFIC es una de las tres aristas del festival, junto a industria y programación. Nos interesa que se vea más cine y propiciar espacios de encuentro en salas, pero igualmente nos interesa mucho que se hable, discuta y dialogue más sobre cine. En ese sentido, Formación CRFIC está enfocado en generar espacios de encuentro que permitan profundizar en diversos aspectos de las películas que nos acompañan: algunas veces enfocados en lo artístico y/o técnico, otras veces en lo temático. Contamos con una oferta compuesta por 18 actividades entre charlas magistrales, mesas redondas y conversatorios, además de un Laboratorio de crítica y periodismo cinematográfico y un Taller centroamericano de desarrollo de proyectos documentales (organizado en conjunto con el Goethe-Institut Mexiko).

Es una oferta gratuita y abierta al público, apoyada por intervenciones de más de 100 expertos nacionales e internacionales que nos acompañan, entre directores, productores, actores, gestores, directores de festivales, entre otros.