César Cabral, director y productor de “Bob Cuspe – Nós não gostamos de gente”

“Bob Cuspe – Nós não gostamos de gente” es el primer largometraje del director brasileño César Cabral. Producido por Coala Filmes, estudio paulista especializado en stop-motion liderado por Cabral, el filme combina elementos del cine documental y la ficción para construir una road-movie post-apocalíptica inspirada libremente en la obra del reconocido escritor y dibujante de historietas gráficas brasileño Angeli. 

La película se estructura a partir de una serie de entrevistas con Angeli realizadas por el equipo de la película y desarrolladas en stop-motion. A partir de ese diálogo, el filme se introduce en la imaginación de Angeli, un universo punk ficcionalizado en el que los personajes de sus historietas tienen vida propia y cuestionan a su creador. 

Cabral se inspiró en uno de sus cortometrajes previos, “Dossiê Rê Bordosa”, filme realizado en 2008 que fue premiado en más de 70 festivales internacionales. Dos años más tarde estrenó el corto “Tempestade”, que también fue laureado en diferentes certámenes de todo el mundo, incluyendo Annecy, Hiroshima, Habana y Sundance. En la actualidad trabaja en la preproducción del que será su segundo largometraje como director, “Um pinguim tupiniquim”, adaptación de la obra de Índigo Ayer. 

Realizada a lo largo de cinco años y con Iván Melo como coproductor, la película tuvo su estreno mundial en la edición 2021 del Festival de Annecy, en la sección Contrechamp, donde ganó el premio principal. En las próximas semanas participará en el Festival de Ottawa, otro de los bastiones internacionales del cine de animación. Su estreno en Brasil está previsto para finales de este año o principios de 2022, de la mano de Vitrine Filmes en la distribución. 

LatAm cinema dialogó con César Cabral sobre el proceso y la proyección de la película unas semanas después de recibir el premio en Annecy. 

Nos podrías hablar del proceso de desarrollo y producción de la película, ¿cuánto tiempo le dedicaron a cada una de las etapas y cómo se fueron interrelacionando?

La película duró aproximadamente cinco años, considerando el primer año sólo como preproducción, luego tres años de producción y un año más de postproducción. Sin embargo, a diferencia de una producción de acción real, la producción de una película de animación en stop-motion pasa por estas tres etapas en paralelo. Por ejemplo, la preproducción comenzó un año antes de la producción, pero acompañó a ésta durante casi tres años. Así que lo correcto sería decir que la preproducción duró unos tres años y medio. En este sentido, tanto la construcción de marionetas y decorados, como el desarrollo de la dirección artística van de la mano. Mi colaboración con el director artístico, Daniel Bruson, ha sido constante durante estos cinco años de trabajo. El trabajo de guion fue de la mano con el trabajo de edición, y a lo largo del proceso de producción fuimos refinando y construyendo las intersecciones entre el documental y las partes de ficción de la película. Creo que al principio teníamos un argumento claro de lo que iba a ser la película, pero el guion se prolongó casi hasta el final de la producción.

¿Cómo construyeron el universo visual de la imaginación de Angeli? ¿Qué referencias sentís que fueron clave?

El punto de partida del universo visual de la película, incluido el propio imaginario de Angeli, fue su propia obra. A partir de ahí hay una transposición del dibujo en papel a los muñecos tridimensionales, así como una construcción narrativa cinematográfica en su desarrollo. Me gusta pensar que trabajar en stop-motion ofrece una experimentación con diferentes materiales y técnicas de animación que contribuyen mucho al resultado estético de la película. Viendo la película terminada, veo referencias cinematográficas que durante el proceso no estaban tan claras o conscientes, como la película “Poltergeist”. Hace poco volví a ver la película y encontré una secuencia de dolly-zoom muy similar a la que hice en la escena de Angeli en el ascensor. Recordé cómo me marcó esta película en mi infancia, aunque no tengo un recuerdo tan claro. Otras referencias más directas son las escenas de la película “2001: Una odisea del espacio”, en las que intentamos reproducir la secuencia de la hendidura utilizando una mezcla de técnicas de stop-motion con movimientos de desplazamiento en fotografía de larga exposición. Otra gran referencia fue la película “Bang Bang” de Andrea Tonacci, una película que trae, entre otras historias, un taxista neurótico paseando por la ciudad, esas secuencias me inspiraron mucho para crear al taxista de la película, que de hecho es el personaje de Toninho Mendes, editor de la revista Chiclete com Banana y de muchos otros cómics brasileños.

¿Angeli tuvo participación directa en el proyecto?

No. Hicimos las entrevistas durante un tiempo, pero luego fuimos produciendo la película. Solo le presenté, algunos años después, un primer corte de la película.

  • César Cabral, director y productor de “Bob Cuspe – Nós não gostamos de gente”

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  • César Cabral, director y productor de “Bob Cuspe – Nós não gostamos de gente”

  • César Cabral, director y productor de “Bob Cuspe – Nós não gostamos de gente”

    Equipo de producción de Coala Filmes.

Es muy fluida la integración entre el falso documental y la animación, ¿cómo llegaron a esta propuesta?

Bob Cuspe es una película que surgió como desarrollo del cortometraje que realicé en 2008, “Dossiê Rê Bordosa”. El cortometraje investiga, de forma documental, las verdaderas razones que llevan a un autor a matar a su personaje. En la película hice una serie de entrevistas a Angeli y a personas relacionadas con él en la época del “crimen”. Para situarnos, es importante mencionar que Angeli mató a su personaje más famoso en las tiras diarias del periódico Folha de São Paulo, este “asesinato” ocurrió en 1987 y desde entonces se ha negado a hablar de lo sucedido. En “Bob Cuspe” me acerqué de nuevo a Angeli, pero ahora tratando de hablar un poco más sobre su trabajo actual y sus procesos creativos. Este acercamiento se hizo a través de conversaciones grabadas de forma más íntima, con un equipo reducido y una agenda más libre. Este material, que cuenta con unas 30 horas de grabación, fue la base para desarrollar también el lado ficticio de la historia, que conduce, de forma no lineal, las acciones de “Bob Cuspe” y su trayectoria al encuentro con su “creador”.

En relación al desarrollo de los puppets y las maquetas, ¿qué materiales utilizaron y cuántas réplicas de cada personaje tuvieron que utilizar? 

Los muñecos de la película estaban hechos de silicona con esqueletos metálicos internos, en lenguaje técnico, son las rótulas, articulaciones y rótulas metálicas que permiten posicionar a los muñecos de forma milimétrica para producir la secuencia fotográfica que genera la ilusión de movimiento. Para las expresiones de los rostros y la sincronización de los labios utilizamos el modelado por ordenador y la impresión en 3D. Esta técnica nos permitió crear conjuntos de expresiones y caras (lip sync) con unas 200 piezas por muñeco. Debido a la necesidad de producción en “sets” paralelos de rodaje, algunos personajes fueron replicados, para Bob Cuspe produjimos 4 muñecos, para Angeli, 3 y para los gemelos Kowalski, 3 pares.

En términos de la producción, ¿qué momentos, fondos o laboratorios fueron fundamentales para la película? 

A lo largo de la producción de la película presentamos el proyecto en Animation! de Ventana Sur, Annecy Goes to Cannes y Guadalajara Construye en el Festival de Cine en Guadalajara. Fueron eventos muy importantes para mostrar al público y a los profesionales del sector audiovisual el trabajo que estábamos desarrollando. Bob Cuspe es una película basada en el universo del dibujante Angeli, y contar con la opinión de personas que no conocen su obra fue fundamental para pensar en el desarrollo de la historia. 

¿Qué significa para Coala Filmes el premio en Annecy? ¿Tienen confirmadas nuevas fechas de exhibición?

Recibir el premio a la mejor película en la sección Contrechamp del Festival de Annecy significa mucho, es un reconocimiento para la película, para el trabajo de un equipo durante más de 5 años y también para la animación brasileña. Vivimos un momento muy negativo en el ámbito cultural con el actual (des)gobierno, cada resultado positivo acaba representando un acto de resistencia y demostrando que somos capaces de producir contenidos de calidad y con reconocimiento internacional. Annecy es el gran espacio artístico y empresarial de la animación, el premio sin duda pone el foco en la película y en nuestro trabajo. La película acaba de ser seleccionada para el Festival de Ottawa, que se celebra en septiembre, otro festival de animación muy importante, y estoy muy contento de ver los caminos que empieza a tomar la película.

Respecto al estreno en Brasil, ¿cuándo se prevé? ¿qué expectativas tienen?

Todavía no tenemos una fecha exacta para el lanzamiento en Brasil, pero estamos pensando en finales de este año o principios de 2022. Es muy difícil hablar de expectativas de estreno en este momento de pandemia, pero creo que la película tiene una entrada muy grande con un público joven vinculado al cómic y a la obra de Angeli. Hay toda una generación que se “formó” leyendo la revista “Chiclete com Banana”, sus personajes y sus historias están muy cerca de nuestro imaginario urbano y de la cultura pop producida en Brasil.