Romper el molde: debuts disruptivos en el Málaga Work in Progress Ficción

Siete largometrajes latinoamericanos en etapa de finalización se presentan en la categoría ficción de la plataforma Work in Progress de la 22º edición del Festival de Málaga, que se celebra entre el 15 y el 24 de marzo. Son siete óperas primas que se han construido desde los márgenes, explorando caminos creativos no tradicionales y fórmulas de producción novedosas. Rompiendo patrones. Siete historias íntimas de personajes habitualmente infrarrepresentados que pertenecen a universos únicos y ajenos. Paisajes profundamente urbanos y profundamente rurales, son escenario de estas películas, llegadas de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guatemala y México.

 

En “La botera”la única directora mujer de la selección busca explorar la construcción de la femineidad en un entorno hostil. “A lo largo de la historia hemos visto infinidad de películas que muestran como un hombre se hace hombre, pero no recordamos películas que muestren como una chica se hace mujer”, sostiene Sabrina Blanco, quien también es la autora del guion. Producida por la argentina Murillo Cine, el filme es un coming of age de un personaje secundario, de uno aparentemente sin herramientas, pero que tiene un interés muy fuerte: ser botera, un oficio históricamente realizado por hombres.

Por su parte, el realizador colombiano David David Celedón debuta con “La frontera”, una historia mínima protagonizada por una joven wayuu en la Guajira fronteriza actual. Se trata de una película realizada desde una profunda motivación: no solo la escribe y dirige, sino que David Celedón también la produce desde Garabato Cine. Y en esa búsqueda, se propone “entender cómo nuestra humanidad puede prevalecer sobre los conflictos aparentemente mayores”. Un filme que pone en pantalla uno de los principales talones de Aquiles contemporáneos en la región: la migración intracontinental.

En la selección también aparecen dos coproducciones con países que no suelen aparecer en los esquemas de la región. Es el caso de la guatemalteca “Los fantasmas”, una producción de la guatemalteca Stray Films con la argentina Perro Suelto Cine y la libanesa Remi Itani. El cineasta debutante Sebastián Lojo propone un relato urbano de violencia protagonizado por dos hombres que son víctimas de la violencia estructural.

Con una alianza de coproducción atípica también se presenta “Sansón”, filme ecuatoriano producido por Alquimia Producciones en coproducción con la colombiana La Prepro y la rumana Luna Film. Se trata del primer filme de ficción de Pável Quevedo, quien en 2014 estrenó el documental “La Tola Box”. En “Sansón”, el director buscó un estilo que roza lo documental, valiéndose de locaciones reales del universo del boxeo. Y así presenta un filme protagonizado por Baldomero, un ex boxeador recién salido de prisión que busca rehacer su vida.

Por su parte, el filme brasileño “Filho de boi”, primero en solitario de Haroldo Borges, también se construye desde lo documental. No en vano, el colectivo que está detrás del filme, la productora bahiense 3 Planos, tiene raíces documentales; e incluso en su etapa de desarrollo participó de la residencia Walden de escritura documental que organiza y tutorea la productora y docente Marta Andreu. “Pese a ser una ficción, como su proceso de realización fue muy documental, la peli quedó seleccionada”, explica Paula Gomes, productora del filme, a LatAm cinema. “Filho de boi” acerca la historia de João, un adolescente que no encaja en su entorno, el interior profundo de Bahía.

Producida por la chilena Tos Seca, en “Un fuego lejano”, el debutante Diego Soto García buscó alternativas a las formas de producción aprendidas en la escuela de cine, también más cercanas a las del documental o, como él apunta, al neorrealismo italiano. Buscó conectarse con la vida. “Esta forma de trabajo no es nueva, pero tiene una gran virtud, sus hallazgos sí son siempre nuevos, ninguna toma se parece a la anterior, ningún gesto de los actores, ningún rincón de la ciudad puede ser filmado de la misma forma dos veces. Para el que tiene la paciencia suficiente y está dispuesto a sacrificar ciertos academicismos estéticos, la vida empieza a revelarse en la pantalla”, afirma el director.

También el mexicano Carlos Treviño se propuso no reproducir algunos patrones en “Sobre la estabilidad de los tres cuerpos”, su ópera prima producida por el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos de la UNAM. El filme sigue a Paloma y Lobo, dos amantes desplazados por la violencia que arrasó con su pueblo. “Pienso que merecemos la posibilidad de contar nuestras historias íntimas para dejar de repetir fragmentos de discursos amorosos que no nos pertenecen aunque esto implique que, de alguna manera, contemplemos la poetización del desmoronamiento natural de nuestro mundo cotidiano”, sostiene el director.  

A pesar de las búsquedas disruptivas y no lineales en cada uno de los filmes, hay un mínimo común: todos los filmes se han presentado previamente en otros work in progress. En el caso de “Filho de boi”,“Los fantasmas” o “La estabilidad de los tres cuerpos”, participan prácticamente en simultáneo en Guadalajara Construye, el espacio para finalización del Festival de Guadalajara. El filme mexicano, incluso, participa en estos días en la sección Catapulta de FICUNAM. Entre todos los filmes, acumulan un intenso circuito de wips que incluye paradas en Viña del Mar, Cine en Construcción Toulouse, Orquídea, SANFIC, Mar del Plata, La Habana, Catapulta o Ventana Sur. Cabe destacar en este sentido las voces que alertan sobre esta tendencia acumulativa de wips: si bien por un lado son plataformas que fortalecen la finalización e impulsan la internacionalización; por otro se corre el riesgo de que las películas se quemen y pierdan esencia ante devoluciones dispares.

LatAm cinema repasa los siete filmes regionales de ficción en finalización que se presentan en el Festival de Málaga.

"Sansón" de Pável Quevedo Ulláuri (Ecuador/Colombia/Rumania)

Guion y dirección: Pável Quevedo Ulláuri. Producción: Lucía Romero, Angie Gómez, Irina Malcea. Elenco: Wolframio Sinué, Carla Calasanz, Ángel Gavilanes, Octavio Peláez, Cristina Marchán, Fico Guananga. Empresa productora: Alquimia Audiovisual en coproducción con Aguacero Cine (Ecuador)  La Prepro Soluciones Audiovisuales (Colombia), Luna Film (Rumania).

Baldomero, un ex boxeador, sale de prisión arrastrando una pesada culpa. Espía a su ex mujer, quien lo abandonó al ser encerrado. La ve junto a un niño y se convence de que es su hijo, pero el miedo de enfrentar su pasado no le permite acercarse a él. Intenta llevar una relación con una cantante de tecno-cumbia, pero su confuso estado emocional se interpone entre ellos. El deseo de vislumbrar una nueva vida lo arrastra a tomar decisiones impulsivas que lo empujan a enfrentarse a sí mismo.

“Mi exploración es narrar un mundo sobre la reconstrucción y la búsqueda de identidad y pertenencia de una persona que acaba de recobrar la libertad. Libertad también como símbolo del anhelo de salir del estado de alienación en el que se encuentra debido al encierro. Contar el sinuoso camino de reinserción de una persona en la sociedad actual, que muchas veces condena lo diferente, margina lo que no comprende. El cine sobrevive al tiempo y al ser humano, con esta película busco que hombres como Baldomero tengan su pequeño retrato”. Pável Quevedo Ulláuri, director y guionista.

“Filho de boi” de Haroldo Borges (Brasil)

Dirección: Haroldo Borges. Codirección: Ernesto Molinero. Guión: Haroldo Borges y Paula Gomes. Producción: Paula Gomes, Marcos Bautista, Ernesto Molinero / Casa productora: Plano 3 Filmes   

 

“Filho de boi” de Haroldo Borges (Brasil)

João tiene 13 años y vive en el profundo interior de la provincia de Bahía, en Brasil. El paisaje árido domina todo. El vínculo entre João y su padre se ha roto. Él no tiene amigos y las personas lo llaman por el cruel apodo de “Hijo de buey”. En el umbral de la adolescencia, João quiere escaparse de ese lugar, donde parece no haber posibilidades de encajar. Un día, un circo llega a la ciudad. Ellos están en búsqueda de un nuevo payaso. João es un chico callado, de alma entrañada, y curiosamente, eso hace que él sea el escogido. En el circo, João entabla una amistad con el payaso Salchicha, que lo alienta a enfrentar sus miedos. Pero la jornada de fuga de João, lo hará madurar, llevándolo donde él menos esperaba: de regreso a casa.

“Esta es una película sobre la pertenencia que arroja luz sobre el Brasil contemporáneo, un contexto de intolerancia y masculinidad donde se hace urgente reinventarse. A veces, quedarse, exige más coraje que partir”. Haroldo Borges, director.

"La frontera" de David David (Colombia)

Dirección, guion y producción: David David. Casa productora: Garabato Cine.

Diana Ipuana es una indígena wayuu que habita la frontera Guajira entre Colombia y Venezuela, junto a su marido Chevrolet y hermano Jorge. Los tres encuentran sustento atracando viajeros que transitan caminos ilegales entre ambos países, desde que el paso oficial está bloqueado por orden presidencial. Diana está embarazada. La mayoría de su familia emigró por la carencia de recursos. Ella rehúsa dejar su tierra porque cree que al nacer, su hijo traerá sustento. Un día Chevrolet y Jorge son asesinados a tiros durante un atraco. Desde allí Diana debe poner a prueba el poder resiliente de su feminidad wayuu y aprender a expandir sus propias fronteras.

“Con este film busco entender cómo nuestra humanidad puede prevalecer sobre los conflictos aparentemente mayores. Si bien la historia tiene un contexto político claro, busco restarle importancia a lo que dicen los líderes políticos, y darle prioridad a lo que hacen las personas de a pie. Estoy convencido de que nuestro bienestar depende de toda acción pequeña, que se vaya sumando a la siguiente. Por eso esta película narra el día a día de una joven wayuu, su lucha por sobreponerse, la capacidad de adaptación que trae en los genes, herencia de una etnia que ha soportado la segregación y el intento de exterminio. Hay más fuerza para mí en eso, que en un discurso de Maduro o de Trump”. David David, director.

“Un fuego lejano” de Diego Soto García (Chile)

Guión y dirección: Diego Soto García. Producción: Manuel Vlastelica, Florencia Dupont. Casa Productora: Tos Seca Cine. Elenco: Natacha García, Germán Insunza, Leo, Martín y Simón Insunza.

“Un fuego lejano” de Diego Soto García (Chile)

Vísperas de navidad. Una mujer deja su auto abandonado en el estacionamiento de Natacha y Germán, quienes discuten constantemente por temas económicos mientras sus tres hijos deambulan por la ciudad, buscando dinero para alimentar a unos perros callejeros. Natacha no deja de pensar en qué le pudo haber pasado a la mujer, mientras sus hijos terminan metiéndose en problemas.

Después de muchos rodajes en la escuela de cine, en los que se asumen las lógicas de creación que las escuelas parecen estandarizar, comencé a aceptar lo que intuía desde un principio: aquellas maneras de trabajar no lograban, por alguna razón, producir aquello que en mis películas predilectas me conmovía. Y eso probablemente porque, a modo muy personal, lo que me parecía deslumbrante del cine no era la plástica de la imagen, los simbolismos, ni las construcciones narrativas, sino los momentos en los que lograba emerger la vida. La vitalidad que parecía envolver las locaciones reales, fotografiadas de manera honesta, a los actores secundarios sin preparación actoral, a todos los rostros del neorrealismo italiano, tan perdidos ante las cámaras como ante el mundo. Me di cuenta también que lo que necesitaba para nutrir el cine que quería hacer era ver menos películas y mirar más el mundo. Aquellos personajes que me parecían más interesantes, más magnéticos e incluso heroicos estaban en todas partes”. Diego Soto, director.

“Los fantasmas” de Sebastián Lojo  (Guatemala/Argentina/Líbano)

Dirección y guion: Sebastián Lojo. Producción: Remi Itani (Stray Films), Bernabé Demozzi (Perro Suelto Cine). Casas Productoras:  Stray Films (Guatemala), Perro Suelto Cine (Argentina), Remi Itani (Líbano).

“Los fantasmas” de Sebastián Lojo  (Guatemala/Argentina/Líbano)

Koke es un joven guatemalteco de clase media baja que realiza estafas a extranjeros y hombres homosexuales en la ciudad de Guatemala. Estas estafas las lleva a cabo en conjunto con Carlos, luchador y gerente del Hotel Quetzal. Koke y Carlos funcionan como dos caras de una misma moneda. Son dos fantasmas que están tratando de justificar su proceso existencial a partir de estos actos de violencia. Sin darse cuenta, reproducen el mismo sistema que ha construido este contexto urbano que los ha olvidado a ellos y a todos los demás personajes que habitan en este mundo. Esta falta de empatía tiene como consecuencia un mundo en el que reina la melancolía, la soledad y un deseo de conexión imposible de satisfacer.

“Guatemala es un país que, debido a la herencia de su pasado colonial y el reciente conflicto armado interno que duró treinta años, se encuentra profundamente fracturado a nivel racial, económico y sociopolítico. La ciudad de Guatemala es una ciudad que no perdona; que destruye identidad en vez de construirla, que no permite que exista una comunicación honesta, vulnerable y solidaria entre individuos. Es dentro de este mar de fracturas urbanas que nuestros personajes pretenden navegar. Lo que me interesa es retratar las contradicciones que permean a nuestros personajes en este violento contexto urbano y su deseo por encontrar o construir conexiones interpersonales genuinas en una sociedad contemporánea que no permite que estas se existan”. Sebastián Lojo, director.

“La botera” de Sabrina Blanco (Argentina/Brasil)  

Dirección y guion: Sabrina Blanco. Producción: Cecilia Salim, Georgina Baisch, Jessica Luz. Casa Productora: Murillo Cine (Argentina), Besouro Cine (Brasil). Elenco: Nicole Rivadero, Alan Gómez, Sergio Prina, Gabriela Saigón.

“La botera” de Sabrina Blanco (Argentina/Brasil)  

Tati tiene 14 años y vive en una casa humilde a orillas del río, junto a su padre, que apenas se ocupa de ella. Es una niña inestable, varonil, que no encaja con su entorno. Está obsesionada con ser “botera” y todos los días, intenta usar el bote sin éxito. Una tarde llega un peón de 17 años y se pone a trabajar en él. Tati busca detenerlo, hasta que él le ofrece enseñarle a remar a cambio de que lo deje trabajar tranquilo. Ella acepta, pero sin darse cuenta termina enamorándose. Tati vive su primera decepción amorosa, mientras asume su femineidad y crece forzadamente en un contexto agresivo.

A lo largo de la historia hemos visto infinidad de películas que muestran como un hombre se hace hombre, pero no recordamos películas que muestren cómo una chica se hace  mujer. La botera se trata de esto; de cómo una niña de 14 años debe crecer y asumir  su femineidad en un entorno hostil. Durante mi carrera, me interesé particularmente en indagar la sensibilidad de los  mundos femeninos. Mujeres solas en diferentes situaciones adversas que deben salir adelante por sus propios medios. En esta ocasión sentí que el traspaso a convertirnos en mujeres es una de las etapas más delicadas y frágiles de nuestras vidas. Por otra parte, durante mucho tiempo, trabajé con preadolescentes de barrios carenciados y a partir de ahí comencé a notar las dificultades de las chicas para crecer en un ambiente desprovisto de herramientas. De esta manera es que surgió la película, en la que la protagonista se inicia en una búsqueda de identidad en un momento bisagra de su vida”. Sabrina Blanco, directora.

“Sobre la estabilidad de los 3 cuerpos” de Carlos Lenin Treviño Rodríguez (México)

Dirección y guion: Carlos Lenin Treviño Rodríguez. Producción: Miguel Ángel Sánchez Mácias. Casa Productora: UNAM – CUEC / IMCINE – FOPROCINE. Elenco: Armando Hernández, Paloma Petra Ramones, Mónica del Carmen, Pablo Mendoza

“Sobre la estabilidad de los 3 cuerpos” de Carlos Lenin Treviño Rodríguez (México)

Desplazados por la violencia que arrasó con su pueblo, Paloma y Lobo sobreviven intentando amarse. Entre la sed, el miedo y la nostalgia, Paloma desea regresar a casa pero Lobo vive atado a un recuerdo que le impide volver.

“Antes de pensar en la primer imagen de la película decidí andar el camino de mi propia historia, de mis miedos y ese mar violento, teñido de sangre, en que se ha diluido mi familia. De ahí nace este relato. No es otra cosa más que la historia de mi presente. Fragmentos del anecdotario de mi vida. Somos hijos de la violencia, pero imagino que quizá sea tiempo de cuestionarla y deconstruirla a través de relatos íntimos que se acerquen a escuchar los matices de nuestros sueños y la identidad que respira nuestra forma de nostalgia. Tenemos miedo, pero aún así queremos acudir con toda nuestra humanidad herida y con todo nuestro cariño al acto de contemplar un fragmento de tiempo o un suspiro de amor, que nos recuerde que también eso somos y seremos. Es por ello que esta intención de película emana de la necesidad de reconocernos en la pantalla. De dialogar con pequeñas representaciones o reflejos de nuestra humanidad omitida, tradicionalmente, de los relatos cinematográficos. Pensamos el amor en otro idioma. Pensamos el romance bajo narrativas concebidas en realidades geográficas, económicas e históricas distintas a la nuestra”. Carlos Lenin Treviño.