• Agentes de ventas: Alfredo Calvino, Habanero Films Sales

    "Cabeça de negro" de Déo Cardozo.

  • Agentes de ventas: Alfredo Calvino, Habanero Films Sales

    "Gran Avenida" de Moisés Sepúlveda.

  • Agentes de ventas: Alfredo Calvino, Habanero Films Sales

    "Piola" de Luis Alejandro Pérez.

Agentes de ventas: Alfredo Calvino, Habanero Films Sales

Fundada en 2013, Habanero es una agencia de ventas internacional con sede en la ciudad brasileña de Búzios que se especializa en películas de Latinoamérica y el Caribe. LatAm cinema dialogó durante la última edición del Marché du Film con Alfredo Calvino, su fundador y CEO, sobre las nuevas adquisiciones de la agencia, las consecuencias de la pandemia en el sector tras la cancelación de festivales y el futuro del cine independiente cubano.

Uno de los platos fuertes entre las últimas adquisiciones de la agencia es un documental, “A media voz”, que forma parte de una apuesta de Habanero por ampliar sus contenidos de no ficción. Codirigido entre Heidi Hassan y Patricia Pérez Fernández, el largometraje es una coproducción entre la cubana Producciones de la 5ta Avenida, la española Matriuska, la francesa Perspective Films y la suiza PCT cinéma télévision. En él ambas realizadoras, quienes compartieron la infancia en Cuba, expresan sus vivencias y emociones lejos de la tierra que las vio crecer. “‘A media voz’ ganó en noviembre de 2019 el premio a Mejor documental en IDFA, y gracias a eso ya teníamos más de 20 festivales programados, uno atrás del otro, pero empezaron los problemas”, cuenta Calvino. Con la pandemia  empezaron las postergaciones y cancelaciones de festivales. Una de las directoras estaba en Miami y otra en Toulouse, listas para presentar la película, cuando ambos festivales debieron interrumpirse. “Luego se fueron cayendo todos los festivales en los que la película estaba programada: Cartagena, Costa Rica, el de Málaga que sería el estreno español”, se lamenta, aunque aclara que tras la incertidumbre vivida durante la pandemia, el filme tiene confirmada una agenda ajustada en los próximos meses con presencia en varios festivales de Asia y Europa.  

Los otros documentales que intensifican esta nueva vertiente de Habanero alejada de la ficción son el peruano “La Revolución y la tierra” de Gonzalo Benavente Secco, filme con producción de Autocinema que batió el récord de taquilla en la historia de Perú para un documental, el brasileño “Soldados da borracha” de Wolney Oliveira y el cubano “Brouwer: el origen de la sombra” de Katherine Gavilán y Lisandra López Fabé. 

Habanero también ha incorporado varios thrillers en su catálogo. “La noche más larga”, segundo largometraje de Moroco Colman con producción de la argentina Más Allá Productora, trata sobre un violador que atacó más de 200 mujeres en Córdoba entre 1985 y 2004. “Es una película que se puede definir como art-house” explica Calvino y agrega: “Había querido trabajar con Colman con su primer filme, ‘Fin de semana’, y al final no pude ser, pero esta vez lo conseguimos. Todavía no se ha estrenado en Argentina por razones obvias, pero hay una expectativa muy grande, especialmente en Córdoba donde tuvieron lugar los hechos. Es una película muy dura“. La agencia también lleva las ventas del thriller político boliviano “Pseudo”, dirigido por Gory Patiño y Luis Reneo y producido por Macondo Art, y el drama-thriller brasileño “Longe do Paraíso” de Orlando Senna con producción de Araçá Filmes.

"Hasta el dia de hoy, hacer cine independiente en Cuba es un verdadero malabarismo que solo la originalidad, la tenacidad y sobre todo muchas ganas de sus creadores ha hecho posible."

A lo largo de su historia, Habanero se ha caracterizado por dar a conocer internacionalmente películas de géneros menos cultivados en la región, como el cine infantil, juvenil y coming of age. Dentro de este segmento la agencia ha sumado este año a “Piola”, ópera prima de Luis Alejandro Pérez en la que se retrata la cultura del hip-hop en Chile. Producida por Otrofoco, la película obtuvo seis premios en Guadalajara Construye en 2019 y tuvo que aplazar su estreno en Málaga y las dos competencias de Guadalajara debido a la pandemia. Junto a ella, también comparte catálogo “Cabeça de negro” de Déo Cardozo, una producción de Corte Seco Filmes que sigue a un joven que decide ocupar su escuela secundaria. “En Habanero le prestamos especial atención a este segmento. Existe una línea de festivales para público infantil y juvenil (Children & Youth) que es un mundo paralelo. Llevábamos muchos años sin lograr distribuir una película en Suecia hasta que lo conseguimos con “Niñas araña”, que se distribuyó justamente gracias a esos festivales, así que siempre estamos atentos a descubrir películas que aborden estas temáticas” explica Calvino, quien además cuenta que otro aspecto en común entre ambos filmes es que poseen un contenido social fuerte. “‘Cabeça de negro’ trata sobre racismo en las escuelas de Brasil. Se habla de racismo en Estados Unidos o en Europa, pero en nuestros países también existe, aunque no aparezca escrito en todas partes. El director es hijo de brasileños y nacido en los Estados Unidos,  se volvió a Brasil para hacer esta película y ahora está viviendo en Fortaleza. Últimamente han salido varias películas que han tenido mucho éxito internacional de esta línea de directores que fortalecen el cine descentralizado en el país” expresa.

El catálogo que Habanero presentó en la edición digital del Marché du Film se completa con la chilena “Gran Avenida” de Moisés Sepúlveda y la peruana “Mapacho” de Carlos Marín. “He tratado de mantener, y los productores de las películas han estado de acuerdo, la postura de que si no hay una edición física de los festivales, para nosotros no funciona“, responde Calvino al ser consultado sobre la exhibición de sus contenidos en esta etapa de festivales online. “Porque también hay una cuestión conceptual: durante muchísimos años vendimos la idea de que los festivales de cine son justamente un encuentro presencial en el que los directores se encuentran con la prensa, discuten con la audiencia, presentan su película, hay todo un marketing alrededor” agrega.

Consultado sobre la actualidad del cine cubano, de donde Calvino es oriundo, el agente de ventas opina que el cine de la isla ha estado históricamente monopolizado por el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), pero que esto ha comenzado a cambiar en el inicio del nuevo siglo con la producción de algunos títulos independientes que ayudaron a que este año se lance, por primera vez, el Fondo de Fomento del Cine Cubano (FFCC). “Esto obviamente no surgió de la nada: el cine independiente se hizo un lugar, batalló muy duro por ser reconocido. Hace algunos años no me hubiera imaginado que en Cuba podrían haber negocios independientes sin participación del Estado. Los había, claro, pero ‘por debajo de la mesa’, y ahora existen legalmente constituidos”, expresa, y considera que hay que esperar para ver si realmente el proceso de “legalización” de los independientes y la creación del FFCC y la Comisión Fílmica produce avances significativos. “Hasta el dia de hoy, hacer cine independiente en Cuba es un verdadero malabarismo que solo la originalidad, la tenacidad y sobre todo muchas ganas de sus creadores ha hecho posible. Desde Habanero tratamos de apoyarlos desde todo punto de vista y hacer que sus trabajos sean vistos más allá de sus fronteras”, concluye Calvino.