Balance 2015: Jorge Sánchez, Director del Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE)

En un balance general, 2015 ha sido un año positivo para el cine mexicano. Entre las prioridades que hemos establecido en el Imcine está diseñar estrategias para que los ciudadanos se acerquen más a la expresión cinematográfica. Una de ellas consiste en utilizar la potencialidad de la comunicación digital, para lo cual hemos puesto en marcha plataformas digitales con participación pública para que la población tenga una ventana de acceso al cine mexicano, al de Iberoamérica y a lo mejor de la cinematografía mundial. En ese sentido, hemos avanzando en diferentes líneas que consideran hacer uso de la infraestructura tecnológica disponible.

En la actualidad, la distribución y el consumo cinematográficos son ámbitos complejos, en los que conviven muy diversos nichos de público. Las plataformas digitales Cinema México, Filminlatino y Pantalla CACI son proyectos complementarios dentro de una visión institucional acerca del papel que deben desempeñar las herramientas digitales para mejorar las dinámicas de exhibición del cine nacional.
Como parte de los primeros resultados satisfactorios, tenemos que, por un lado, la plataforma Cinema México, que ofrece un interesante acervo cinematográfico y de audiovisuales mexicanos a espacios como bibliotecas, casas de cultura, museos y centros asistenciales, cuenta ya con presencia en diez entidades del país: Baja California, Baja California Sur, Campeche, Chiapas, Sinaloa, Estado de México, Michoacán, Guerrero, San Luis Potosí y Veracruz con gran interés en otros estados por implementar la plataforma en el corto plazo. En el año se han acumulado 9.359 proyecciones con un flujo de 180 mil espectadores. Esta herramienta nos permite dar a conocer películas y contenidos audiovisuales pero también formar públicos para otras ofertas cinematográficas.

Por otro lado, en julio de este año comenzó a operar la plataforma Filminlatino, que hasta la fecha tiene dos mil suscripciones registradas. En un mercado como el nuestro, esta cifra resulta relevante para una plataforma alternativa. Cabe señalar que actualmente funcionan en México otras trece plataformas. En este sentido, la importancia de Filminlatino radica en que el cine mexicano tenga una presencia en esta diversidad, pues una buena parte de su oferta de cine nacional no la ofrece ninguna otra plataforma. Actualmente, Filminlatino cuenta con un catálogo de más de 900 títulos, de los cuales, el 40% es de cine mexicano. Además, ofrece películas clásicas del cine español, obras maestras de la cinematografía mundial y propuestas de cine contemporáneo.

A su vez, Pantalla CACI es la plataforma digital que difunde la cinematografía y el contenido audiovisual de los países integrantes de la Conferencia de Autoridades Cinematográficas de Iberoamérica (CACI). Es producto del acuerdo entre 22 países miembros que se propusieron usar las tecnologías de información y comunicación para transmitir, distribuir y exhibir una destacada selección de títulos de la cinematografía de Iberoamérica. Cabe señalar que el Imcine opera desde México el sistema de distribución de video bajo demanda y los contenidos contextuales de cada película se realizan en España en colaboración con la empresa Caimán, bajo la coordinación de la Unidad Técnica de Ibermedia. Durante el Festival de Cannes en 2015 se llevó a cabo la presentación de los avances de la plataforma. Estamos preparando el lanzamiento oficial de Pantalla CACI en la próxima edición del Festival de Berlín en 2016. Esta iniciativa está dirigida como usuarios primeros a las instituciones de formación, educación y cultura de América Latina.

Otro de los ámbitos con un desempeño por demás favorable ha sido el de la producción, pues 2015 ha sido un año histórico para el cine mexicano en tanto que estimamos que con las 140 películas que se producirán estaremos superando la cifra récord que se había registrado en un ya lejano 1958, cuando se produjeron 135 películas. En cuanto a los géneros, observamos una amplia diversidad de documentales, animaciones y de cine de ficción, producción que se ha realizado en un número mayor de estados de la República que el registrado el año pasado, con lo que se ven interpretadas múltiples realidades y temáticas de las diversas regiones del país.

Respecto a la asistencia a las salas de cine a ver cine mexicano, estimamos que llegaremos a 18 millones de asistentes al finalizar el año con más de 75 películas nacionales estrenadas. En 2014, esta cifra fue de 24 millones de boletos para 68 películas. Aun con la disminución, nos ubicamos en el tercer año con mayor asistencia a cine nacional en las últimas dos décadas. Los datos duros muestran que el cine nacional se ha estrenado con mucho menos copias que el año pasado. Por ejemplo, en 2014 se estrenaron 12 películas con más de 400 copias, en tanto que en 2015 apenas han sido seis. En un mercado tan competido como el de México, que tiene un parque de más de 5.900 pantallas, es muy complicado salir con pocas copias a la exhibición comercial. Por ello, debemos impulsar e incentivar que las películas del país con perfil comercial se estrenen con un mayor número de ellas, en tanto que hemos observado que los lanzamientos con más de 400 copias tienen una alta rentabilidad y reales posibilidades de éxito, en ocasiones por encima de los estrenos promedio del cine estadounidense.

"En materia de producción, 2015 ha sido un año histórico para el cine mexicano y estimamos que con las 140 películas que se producirán estaremos superando la cifra récord que se había registrado en 1958."

Otro aspecto importante a resaltar es el impacto de la cinematografía nacional en otras ventanas de exhibición, como la televisión abierta, donde en 2015 se ha tenido un desempeño especialmente favorable. Las primeras diez películas mexicanas con más alta audiencia suman ya más de 25 millones de televidentes. Se trata de filmes de producción reciente, como “No se aceptan devoluciones” de Eugenio Derbez, “Salvando al soldado Pérez” de Beto Gómez, “Te presento a Laura” de Fez Noriega y “Amar a morir” de Fernando Lebrija. Claramente se observa que el cine mexicano de reciente producción, transmitido en horario estelar en la televisión abierta, tiene un alto impacto en la audiencia.  

Otro proyecto con gran aceptación a lo largo del año ha sido la Semana de cine mexicano en tu ciudad. La iniciativa consiste en realizar estrenos con la presencia del talento que participa en la película. Estos eventos se acompañan de talleres de diversas actividades del quehacer cinematográfico y de exposiciones como “El cine mexicano a través de sus carteles”. Intentamos que en la programación se incluyan filmes que tengan cierta relación local o regional con los asistentes. Este año se habrán realizado estas semanas en ciudades de las 32 entidades del país.

Por otra parte, la presencia del cine de México en el mundo sigue siendo relevante, traducido no solamente en participaciones en festivales internacionales sino en los premios que se siguen obteniendo. Este año el cine nacional ha estado presente en los festivales más importantes del circuito mundial, como Berlín, Cannes, San Sebastián y Venecia. Estimamos que estaremos por encima de los 160 premios internacionales al finalizar el año. Un ejemplo es el Oso de plata a mejor ópera prima en el Festival Internacional de Cine de Berlín para “600” Millas de Gabriel Ripstein. El año pasado este premio fue otorgado a la película “Güeros” de Alfonso Ruizpalacios. Que el cine mexicano haya obtenido el galardón por segundo año consecutivo deja ver la vitalidad de que goza la cinematografía del país en el mundo. Es importante destacar también el premio a la mejor ópera prima otorgado a la película “Obediencia perfecta” de Luis Urquiza en el Festival Camerimage. Cabe recordar que en este evento, que se lleva a cabo en Bydgoszcz, ciudad al norte de Polonia, se presenta lo más destacado de la cinefotografía en el mundo durante el año.

Otro ámbito de crecimiento son los festivales de cine dentro de nuestras fronteras, con un registro de cerca de 120 realizados, casi 20 más que los que se contabilizaron en 2014. Cabe decir que el Imcine participa, de diversas maneras, en buena parte de ellos. Esto genera múltiples retos a nivel institucional, con la buena noticia que el cine mexicano que se está exhibiendo en los festivales nacionales es muy diverso. Anteriormente, los eventos de este tipo se interesaban especialmente por las principales películas nacionales que habían tenido una amplia participación en el mundo; hoy en día, observamos una mayor participación de cine regionale incluso local, así como de otras propuestas alternativas de cine de terror, animación y documental.

RETOS DEL 2016

Entre los principales retos que enfrentamos para el año próximo se encuentra consolidar las plataformas públicas donde se oferta cine mexicano. Creemos que Cinema México, Filminlatino y Pantalla CACI tienen un gran potencial en los campos en los que se desarrollan. Para que eso sea posible, tenemos que implementar las estrategias necesarias para ofrecer contenidos de calidad, diversos y de interés para distintos públicos. Otro proyecto que nos interesa apoyar es la Plataforma de coordinación regional para la distribución audiovisual, la cual se está desarrollando con las entidades cinematográficas de Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú, Uruguay y México. Nuestro objetivo es llegar cada vez más a amplios sectores de la sociedad. Avanzar en descentralizar y democratizar el acceso es el principal objetivo para el corto y mediano plazos. En este sentido, inspirados en la experiencia brasileña, estamos diseñando la creación de polos audiovisuales que articulen los apoyos a la producción independiente con espacios de exhibición y centros de formación locales, cineclubes y foros que han logrado permanecer y que podrían beneficiarse de estos apoyos.

Queremos, en alianza con la Secretaría de Educación Pública, replicar también las Semana de cine mexicano en 23 mil escuelas de educación básica de tiempo completo en el país, lo que representaría hacer llegar directamente películas de reciente producción a millones de niños y adolescentes.

También es importante promover el desarrollo de los circuitos de cine independientes, fundamentalmente a través de la actualización tecnológica. Cabe señalar que estos espacios se vinculan anualmente con 5 millones de asistentes aproximadamente, lo que consideramos una ventana de oportunidad que debe ser aprovechada por el cine nacional. Estamos diseñando una convocatoria que permita apoyar la modernización de estos espacios con lo cual podamos garantizar al menos 500 mil asistentes anuales para el cine mexicano en este tipo de circuitos.

Mantener la presencia del cine mexicano en el extranjero en festivales y mercados es un reto permanente. Otra de las estrategias será ampliar y fortalecer la comercialización del cine mexicano en el mundo. Para ello se han reorientado las acciones de comercialización del Imcine hacia nuevos mercados y posibilidades para promover y difundir nuestras películas en diversos países, esto incluye la formación de agentes de ventas internacionales. Consideramos que los lazos culturales que genera el cine mexicano brindan también oportunidades de negocio para los productores de distintas propuestas, y en general, para todos los agentes de la industria del cine nacional. En este sentido, es importante continuar trabajando con una visión regional, a través de mantener y ampliar la firma de convenios bilaterales de codistribución y coproducción. Pensamos que el cine mexicano e iberoamericano consolidará su desarrollosi logramos hacerlo llegar a mayores públicos y nichos de mercado en nuestros países. Esto quiere decir también, que queremos ver cada vez más películas iberoamericanas con mejores condiciones de distribución en nuestras pantallas.