• Guillermo Amoedo, director de “La maldición”

  • Guillermo Amoedo, director de “La maldición”

  • Guillermo Amoedo, director de “La maldición”

  • Guillermo Amoedo, director de “La maldición”

Guillermo Amoedo, director de “La maldición”

Con el antecedente de haber obtenido el premio de Mejor Película Iberoamericana en el prestigioso Festival de Sitges y ya lanzada comercialmente en Estados Unidos, este jueves 13 de agosto se estrenó en Chile, “La maldición”. El film es el segundo largometraje como realizador del uruguayo Guillermo Amoedo (“Retorno”), quien tras escribir la trilogía de comedias “Qué pena…” de Nicolás López y las últimas producciones de Eli Roth, vuelve a la dirección con una historia que bebe del subgénero de vampiros y del western.

“La maldición” es el nuevo título de lo que se ha denominado “Chilewood”, un modelo de producción que consiste en realizar películas con costos y talento chileno, pero rodadas en inglés pensando en el mercado internacional. El concepto nació de la unión entre la productora encabezada por el director Nicolás López, Sobras International Pictures, y el realizador, productor y ocasional actor Eli Roth, creador de la saga “Hostel”. Esta fusión ya ha dado producciones como “Aftershock”, “The Green Inferno” y más recientemente“Knock Knock”, protagonizada por Keanu Reeves.

“The Stranger” -tal su título internacional- narra la historia de un hombre que llega a un pueblo buscando a su mujer; ambos cargan con una enfermedad que provoca adicción a la sangre. Pero pronto descubrirá que ella ha muerto tras dar a luz a un niño. Sus planes se ven trastocados y deberá evitar la propagación de la enfermedad.

La película está rodada completamente en inglés, contando con un elenco nacional integrado por Lorenza Izzo, Ariel Levy, Cristóbal Tapia Montt, Luis Gnecco, Nicolás Durán y Alessandra Guerzoni. Market Chile se encarga de su distribución en el país, donde se puede ver en 14 salas de Santiago y regiones.

El vampirismo es un tema habitual en el cine de género, ¿te interesaba particularmente?

Yo no soy muy fan de las películas de vampiros. La pomposidad de Drácula, los colmillos…todo me parecía muy rebuscado. Pero cuando vi “ Let the Right One In” me gustó mucho cómo trataron el tema del vampirismo. Era muy realista. “La maldición” tiene un tono similar, tratando al vampirismo como una enfermedad. La película es básicamente la lucha de dos padres que tienen valores opuestos: uno quiere sacrificar a la familia para salvar al mundo y el otro quiere salvar al hijo sacrificando al mundo si es necesario. Me interesaba ese tema: un tipo que está dispuesto a sacrificar a su familia; un altruista que quiere salvar a la humanidad. 

Además de “Let the Right One In”, ¿trabajaste con otras referencias?

Tiene varias referencias de western, partiendo por la historia de este forastero que llega a un pueblo pequeño. Entre las referencias están “Unforgiven”, por el personaje que tiene un pasado súper oscuro; “The Searchers”, de John Ford, por el tema de la búsqueda que no se sabe si es para matarlo o salvarlo.

"La película está hecha con un presupuesto estándar de película chilena. Con buena foto, actores y saber aprovechar los recursos que tenés, podés hacer ver que es más grande de lo que realmente es."

Este es un proyecto que tenías en mente hace varios años. ¿Qué tipo de limitaciones enfrentaste para llevarlo a cabo?

Yo estoy acostumbrado a escribir en base a lo producible. Pero en este caso la limitación tenía que ver con cómo financiar la película. Yo venía de trabajar en las comedias de Sobras -“Qué pena tu vida”, “Qué pena tu boda” y “Qué pena tu familia”- para las cuales se había armado un sistema de financiación en base al product placement. Pero en una película de misterio y terror es muy difícil insertar productos. Entonces tenía la idea de esta película pero no la escribí. Cuando Sobras empezó a trabajar con Eli Roth en “Aftershock” y “Green Inferno”, el empuje de esas películas hizo que la escribiera. Postulamos al Fondo Audiovisual de Chile y ganamos. Y eso ya dio buena parte del presupuesto. La película está hecha con un presupuesto estándar de película chilena. Con todas las películas que hizo, Sobras ha aprendido a maximizar los recursos. Con buena foto, actores y saber aprovechar los recursos que tenés, podés hacer ver que es más grande de lo que realmente es.

La película está hablada en inglés, como parte de un esquema de distribución que piensa en la inserción en el mercado internacional. ¿Piensas que si fuera en español no tendría el mismo recorrido?

Sí, hacerla en español y en inglés genera una diferencia enorme en las posibilidades de una película. “La maldición” se estrenó en Estados Unidos y Canadá, pero también en otros 35 países que no sé si hubiera sido posible si fuera en español. Por lo menos en Estados Unidos no se hubiera estrenado de la forma en que se hizo; sería vista como una película más de nicho indie. Entraría en otra categoría más chica. En inglés se internacionaliza mucho más porque es estándar como lenguaje cinematográfico. Es un camino más seguro.

En los últimos años ha crecido mucho el cine de género en Latinoamérica, incluso las instituciones cinematográficas comenzaron a apoyarlo, quitándole ese estigma del nicho. ¿Crees que ha cambiado la percepción en general?

El cine de género siempre fue visto con mucho prejuicio. Pero ahora uno ve películas que ya no muestran sangre por mostrar sangre. Hay una preocupación por el guion, hay buenas historias. Creo que también eso viene porque hay un público que empieza a consumir. Creo que en Latinoamérica todavía se respeta el género dramático, las películas para festivales, y todo lo que es comercial pareciera que hay que comprarlo de afuera, como el terror o la acción. De a poco empieza a haber un público y por eso creo que es también su crecimiento.

Trabajaste en la trilogía de “Qué pena…”, que son comedias para público. ¿Cómo analizas el prejuicio hacia el cine comercial?

Siempre está este tema de la película hecha para la crítica o para festivales, y  la película hecha para que vaya el público general. Me parece que son dos cosas válidas. Y pienso que es un mérito poder atraer público general. No es fácil llegar al público general, interesarlo y que compren entradas. Hay mucho prejuicio y se piensa que se toma el camino fácil. Pero hacer una película que funcione en salas, la gente la vea y la recomiende, es sumamente difícil. Sobras no es un gran estudio que hace diez películas y no le importa si le va mal con cinco. Con cada una te estás jugando. Creo que no tiene sentido esa rivalidad entre cine de festivales y cine comercial.

¿Qué expectativas tienes con el estreno de “La maldición” en Chile?

Es un estreno limitado con 14 copias. Pensando que no es una película pensada para el mercado chileno, sino para un mercado internacional, estamos compitiendo dentro del subgénero de terror. Con 30.000 espectadores estaría satisfecho.