• Las nuevas voces regionales ganan protagonismo en el cine peruano actual

    "Mapacho" de Carlos Marín Tello.

  • Las nuevas voces regionales ganan protagonismo en el cine peruano actual

    "La cantera" de Miguel Barreda.

  • Las nuevas voces regionales ganan protagonismo en el cine peruano actual

    "Yutupis" de Luis Pizarro Pérez.

Las nuevas voces regionales ganan protagonismo en el cine peruano actual

“Hecho en el Perú” exhibió entre el 9 y el 17 de agosto y en el marco del 23° Festival de Cine de Lima siete estrenos peruanos. Juventud, género y compromiso político fueron algunas de las temáticas planteadas en estas tres ficciones y cuatro documentales dirigidos por voces nuevas o cineastas con trayectoria que, en casi todos los casos, cuentan historias que suceden fuera de Lima. LatAm cinema dialogó con sus realizadores sobre las formas de producción en el país y la actualidad del cine peruano.

“Siento que en los últimos años ha aparecido una gran variedad de voces en el cine peruano. Se está haciendo mucho cine de regiones. Ya se venía haciendo, pero tal vez con los fondos que apoyan al cine regional este se ha ido profesionalizando, y ahora tiene un estándar técnico más alto”, explica a LatAm cinema Josué Méndez, director artístico del festival,  y agrega que en esta edición la mayoría de los títulos no proviene de la capital. “Esto es interesante porque aparecen temas nuevos y puntos de vista distintos, entonces hay una diversidad más amplia”, opina Méndez.

Uno de los estrenos filmados fuera de Lima es “En medio del laberinto”, primer largometraje de Salomón Pérez producido por Saturne Films que cuenta la historia de un joven skater que conoce a una chica obsesionada con el dibujo y las antenas telefónicas. “Trujillo, la ciudad donde vivo, y la región La Libertad son lugares que han sido filmados muy poco antes, entonces para la gente que vive acá es un poco surreal que alguien esté haciendo una película, y a muchos eso les causa un poco de desconfianza, incluso más si te ven con un equipo de rodaje austero o de dos personas, porque desde su imaginario no es así como se hacen películas”, cuenta Pérez, quien hizo su ópera prima de forma totalmente autogestionada y opina que las nuevas tecnologías facilitan la aparición de opciones a la hora de filmar. “Perú no es ajeno a esto y esta democratización hace que existan nuevas alternativas que enriquecen el panorama actual del cine en este lado del mundo, aunque debería existir una mayor cuota de películas peruanas en cartelera”, concluye el director. 

“Mapacho”, debut en largo de Carlos Marín Tello, trata sobre un triángulo amoroso entre un joven que conduce un mototaxi, una estilista transexual y una madre soltera con dificultades económicas. El telón de fondo de esta producción de Cayumba Cine es Pucallpa, una ciudad en la selva amazónica del este de Perú, y Marín Tello concuerda en que es difícil armar un equipo fuera de la capital. “En ese sentido encontrarme con Katty Quio, productora local, socia y cómplice en esta aventura cinematográfica, fue extraordinario y con ella trazamos una estrategia para lograrlo. Empezamos a hacer cortos combinando chicos y chicas entusiastas y  realizadores de Lima. En ese entonces no había cines comerciales ni alternativos. Junto a Fernando Valdivia y otros amigos, empezamos por formar públicos y ciudadanos a través de los jueves de cine Amazónico, donde pasábamos películas de todo el mundo con temáticas relacionadas con la Amazonia. De los asistentes a esas proyecciones surgió la demanda de aprender algo de cine, y en 2014 surgió la Escuela de cine amazónico, que hasta el momento viene formando y animando a un centenar de jóvenes de diversas ciudades de la Amazonia peruana”, cuenta el director. Por su parte la productora del filme, Tania Medina, opina sobre las dificultades de producción: “Filmar la primera película que se ha hecho íntegramente en Pucallpa significó afrontar muchos retos desde la producción en lo relativo al  aspecto actoral, técnico, logístico, presupuestal y de recursos humanos. Filmar en la Amazonia es costoso, tuvimos que trasladar todos los equipos desde Lima, porque no hay equipos de cine en la zona. Asimismo las instituciones y empresas locales aún no estaban habituadas a apoyar un proyecto cinematográfico de esta magnitud, esto ha significó también un trabajo de sensibilización con respecto al incipiente apoyo que recibe el cine hecho en regiones”. “Mapacho” espera estrenarse a nivel nacional en octubre, con distribución de V&R Films, y las ventas internacionales corren por cuenta de Habanero Films. 

“La cantera” es el cuarto largometraje de Miguel Barreda, y narra la historia de un joven que sospecha que su tío causó la muerte de su padre y decide hacer justicia por cuenta propia. El filme fue filmado en Arequipa y es una producción de Via Expresa Cine y Video. Barreda también sufrió las dificultades para acceder a recursos técnicos o profesionales especializados fuera de la capital, aunque valora la relevancia del estímulo a las producciones fuera de Lima otorgado por los fondos públicos. “En los últimos años ha surgido algo que se llama “cine regional”, un término con el que no estoy de acuerdo, que es un cine muy particular porque está hecho por cineastas que han aprendido de forma empírica y que han hecho todo ellos mismos, desde la producción hasta la distribución, y que han encontrado un mercado local y han podido recuperar y ganar dinero con métodos muy poco ortodoxos”, cuenta el director, quien al igual que Salomón Pérez cree que el gran problema actual del cine local es la escasez de salas para su exhibición. “Si bien la producción se ha ampliado, terminamos en un callejón muy estrecho de distribución. Las cadenas de distribución responden solamente a la programación de las majors y no les hacen caso a las distribuidoras locales que sí se arriesgan a tener propuestas de todo tipo”, concluye Barreda.

"Los fondos de apoyo han contribuido a la profesionalización del cine regional, permitiendo la aparición de nuevas voces."

Claudia Sparrow es peruana, reside en Estados Unidos y en 2015 dirigió su primer largometraje de ficción, “Remember You”. En su documental “Máxima”, producido por Trust Fall Films, retrata la incansable lucha de Máxima Acuña, una agricultora de los Andes peruanos que se enfrenta a Newmont Mining Corporation, una mina de oro de capital estadounidense que intenta desalojarla de su campo por medio de la violencia y  la intimidación. Este es el único título de la sección que no se exhibe al público por primera vez en el Festival de Lima: tuvo su estreno mundial en abril en el festival canadiense HotDocs, donde se llevó el premio de la audiencia. Si bien el financiamiento provino de inversionistas privados estadounidenses, su directora lo considera una coproducción ya que la mayor parte del documental tiene lugar en Perú y varios miembros del equipo son locales. Sparrow, al igual que sus colegas, también destaca el buen momento de la realización, y se muestra más optimista respecto a sus posibilidades de difusión. “Me parece que el cine peruano continúa creciendo y evolucionando a pasos agigantados. Claramente talento sobra, creo que el gran reto todavía sigue siendo que existen pocas fuentes de financiamiento, lo que dificulta que se consolide una industria cinematográfica. Pero el mayor avance que veo, fuera del número de producciones que se realizan al año, es que el público peruano está mucho más abierto a consumir cine nacional, lo cual es fundamental para que el cine peruano siga creciendo”, opina Sparrow. 

También sobre un campesino que lucha por los derechos se trata “Hugo Blanco, río profundo”, documental de Malena Martínez Cabrera que parte de una visita al pueblo de la selva en el que Hugo Blanco luchó como guerrillero trotskista y alentó el autogobierno de la gente. Además,  también al igual que el filme de Sparrow, está financiada por fondos del país en el que su directora reside, en este caso Austria, y es una coproducción con Perú porque su historia, sus personajes, sus lugares y parte de su equipo son peruanos. “Como peruana nacida en los 70 pertenezco a una generación encargada de procesar nuestras tragedias políticas y sociales como el conflicto armado interno y hacer este film es parte de ello. Por otro lado, siendo una producción europea era mi responsabilidad entregar una historia que cualquier persona del mundo pudiera seguir, sobre todo su acceso al personaje. Sin embargo mi película cuenta una historia para la que incluso en el Perú es necesario cambiar el chip si se intenta entender ciertos puntos. Y ese ha sido el mayor desafío. Contar una historia desde una perspectiva más cusqueña para un público internacional”, explica la directora. El documental acaba de ganar un fondo del Ministerio de Cultura del Perú para realizar su distribución en el circuito alternativo a nivel nacional.

El comunicador y antropólogo Jimmy Valdivieso es el único de la sección que nos vuelve a meter en Lima, específicamente en su vecindario más temido y evitado. “Mi Barrios Altos querido”, producido por Synchro Producciones, muestra cinco historias sobre la dignidad en esta zona, ya retratada en su primer largometraje, “Esa gente existe”.  “Han pasado casi cinco años desde que presenté ‘Esa Gente Existe’, mi primer documental en Barrios Altos. En este tiempo se ha producido un incremento notorio de la producción cinematográfica peruana. Solo en el festival de cine de Lima se están presentando 34 películas seleccionadas rigurosamente, y el año pasado se estrenaron 29 películas en la cartelera comercial, muchas de las cuales superaron en taquilla a los monstruos hollywoodenses. Sin duda, un gran impulsor de esta saludable avalancha es el Ministerio de Cultura que año tras año incrementa los estímulos a la producción cinematográfica. Y a su vez, el sector privado encuentra rentable auspiciar películas. Entonces, tanto el cine comprometido, de autor, alternativo, como el cine más ligero van abriéndose paso para atender a una demanda creciente”, reflexiona el director, quien en septiembre viajará a Argentina para presentar su documental en el Festival Internacional de Cine de las Alturas.

El séptimo título de esta variada selección peruana es “Yutupis”, documental de Luis Pizarro Pérez ambientado en Yutupis, un pueblo indígena Aguaruna de la selva amazónica que experimenta las consecuencias del mestizaje cultural que comenzó en el siglo XVI y sigue hasta la actualidad.