Felcine busca ampliar su red de pantallas latinoamericanas

Festivales - Brasil

Desde Gramado, por Cynthia García Calvo. En el marco del 38° Festival de Cinema de Gramado, las entidades cinematográficas del estado de Río Grande Do Sul alineadas bajo el sello de Fundacine, iniciaron las actividades que componen el espacio denominado Café & Negocios, un ámbito desestructurado donde los diferentes asistentes al certamen gaúcho se relacionan entre sí, comparan realidades y propician una posible colaboración conjunta, compartiendo un café o el más local chimarrão.

La primera jornada tuvo como principal punto de atracción la mesa de distribución independiente, donde no solo distribuidores, sino también exhibidores y productores expusieron sus experiencias personales, a fin de ayudarse en una de las etapas más complejas de la cadena cinematográfica.

Ante la reconocida asfixia que provoca el cine estadounidense, Alejandro Parra y Juan Zapata dieron a conocer sus vivencias al frente de Felcine – Federación Latinoamericana de Exhibidores y Distribuidores de Cine Independiente, una red de salas de cine nacida hace dos años, que actualmente cuenta con 40 pantallas en siete países: Argentina, Brasil, Chile, Costa Rica, Ecuador, Uruguay y Venezuela.

La propuesta es simple: dar pantalla al cine latino en los diferentes países de la región, propiciando el intercambio y el desarrollo de un mercado. “Nos dimos cuenta que no hay cine latinoamericano en Latinoamérica, y que cada vez estamos comprando más películas americanas”, recuerda el chileno Parra, socio fundador de Felcine, en conversación con LatAm Cinema.

“De ahí partió la idea de que si ellos tuvieron la inteligencia de darnos vuelta la cosa, ¿por qué no nosotros revertimos la situación? No es tomar un mercado que ellos tienen, sino recuperar un mercado. No es ponernos en contra, sino no depender de poder estrenar una película si no tenemos el circuito de ellos, que es lo que pasa en todos los países”, explica.

Zapata, representante de Felcine en Brasil, agrega que esta propuesta es “una forma de legitimar al cine latinoamericano, de darle un estatus; y valorizar a esas personas independientes que están haciendo reales propuestas cinematográficas”. Considera que “estamos relegando y desvalorizando un cine que tiene un potencial grande que nos puede posicionar mejor en los mercados cinematográficos mundiales”.

Ahora la idea es multiplicarse, conseguir aliados, algo que es más sencillo de lo que muchos suponen. “Es tan simple como venir a un festival como éste o abrir el debate. Siempre vas a tener a alguien con dos o tres salas, y siempre va a haber interés en este cine independiente”, afirma Zapata, ejemplificando que tras este encuentro en Gramado ya hay interés en sumar nuevas pantallas en Brasil y México.