FICViña dedica foco a Perú y mantiene su apuesta por el cine “autoral, de búsqueda y disidente”

Festivales - Chile

FICViña, el festival más antiguo de Chile y el segundo más longevo de Latinoamérica, cumplirá 52 años de existencia en su próxima edición, que tendrá lugar entre el 10 y el 14 de septiembre próximos en seis sedes de Viña del Mar.

El festival, cuyo objetivo es difundir el cine latinoamericano, se organiza a través de tres ejes: reconocer la trayectoria de cineastas relevantes, descubrir nuevos talentos y formar al público local. Para ello cuenta con cuatro competencias internacionales y una para obras regionales. “El festival en su larga historia se ha aproximado en un momento al cine iberoamericano y a partir del año 2011 decide girar definitivamente hacia el cine latinoamericano, reconectándose con su matriz original. Por lo anterior se privilegian las apuestas autorales, de búsqueda, disidentes, por sobre la reproducción de modelos industriales” explica a LatAm cinema Claudio Pereira, director artístico de FICViña.

En la categoría de largometrajes latinoamericanos de ficción fueron seleccionados siete películas: las brasileñas “Divino amor” de Gabriel Mascaro y “Unicórnio” de Eduardo Nunes, la colombiana “Monos” de Alejandro Landes, la argentina “Breve historia del planeta verde” de Santiago Loza, la peruana “Canción sin nombre” de Melina León, la mexicana “La negrada” de Jorge Pérez Solano y la chilena “Perro bomba” de Juan Cáceres.

En la competencia de largometrajes documentales latinoamericanos también se eligieron siete títulos, con amplia mayoría de representantes chilenos: “Álvaro, rockstars don’t wet the bed” de Jorge Catoni, “Haydee y el pez volador” de Pachi Bustos, “Harley Queen” de Carolina Adriazola y José Luis Sepúlveda, “Los reyes” de Bettina Perut e Iván Osnovikoff, y la coproducción junto a Argentina y Bolivia “Héroes de piedra” de Ariel Soto. Completan la categoría el argentino “Piazzolla, los años del tiburón” de Daniel Rosenfeld y el mexicano “Cuando cierro los ojos” de Sergio Blanco y Michelle Ibaven.

Respecto a la actualidad de las propuestas en la región, Pereira opina que existen expresiones más personales y lenguajes propios. “En particular se aprecian más obras que indagan sobre procesos de búsqueda de identidad, de mirar por sobre los modelos tradicionales de representación de género, de comunidad, de nacionalidad. Es indiscutible que los procesos de migración, la segregación urbana, la violencia cotidiana y el atropello a los derechos fundamentales están muy presentes en las obras de directoras y directores latinoamericanas”, señala el director artístico. Y agrega: “sin embargo también es frecuente observar cómo existen ciertas tendencias en el lenguaje de algunas obras que tratan de reproducir o imitar ciertos modelos de mayor eficacia o visibilidad dado por medios masivos o premios en festivales europeos, pero siempre aparecen obras paradigmáticas que rompen con estas tendencias, como lo hemos reconocido en nuestra selección oficial de competencias”. 

También hay una competencia para cortometrajes latinoamericanos, conformada por 17 títulos,  otra para cortos de escuelas de cine con 23 participantes y una selección de diez obras chilenas en la categoría regional. 

FICViña desarrolla cada año un Foco de un país invitado, que en este caso será Perú, y en 2020 será Uruguay. El Foco en Perú contará, entre otras actividades, con una muestra de la filmografía de Francisco Lombardi y Claudia Llosa y la exhibición de proyectos de ficción y documental representativos de la producción peruana contemporánea. 

La oferta del festival se complementa con muestras especiales como el Panorama internacional, el Panorama nacional, la sección Luchas cotidianas, homenajes y mesas de debate. También habrá un área de industria, conformada por un Work in Progress y la sexta edición del DocuLab Andino.