“Perro bomba”, un debut que vuelve la mirada sobre los migrantes en Chile

Rodajes - Chile

El pasado 20 de septiembre se anunció el fin del rodaje de “Perro bomba”, ópera prima escrita y dirigida por Juan Cáceres y coproducida por las chilenas Infractor Film Factory y Pejeperro Films y la francesa Promenades Films.

“Perro bomba” cuenta la historia de Steevens, un joven haitiano que llega a Chile buscando una vida mejor, pero se encuentra con la discriminación racial fuertemente presente en Chile. Tras un incidente laboral que lo asilará aún más de la comunidad, Steevens encuentra refugio en el mundo de la delincuencia, al margen de una sociedad que se esfuerza en darle la espalda. El protagonista de este largometraje en Steevens Benjamin, un joven actor haitiano que trabaja la mayor parte del tiempo como obrero, quien está acompañado por un elenco de lujo que incluye a Alfredo Castro, Blanca Lewin, Gastón Salgado, Erto Pantoja y Daniel Antivilo.

A propósito de las motivaciones para hacer este filme, Alejandro Ugarte, productor ejecutivo, señala a LatAm cinema que “la película debe su nombre a una expresión callejera para referirse a alguien atrevido, que en palabras de su director, es ‘carne de cañón’. El evidente cambio demográfico que vive Santiago, y la xenofobia que esto provoca en gran parte de la sociedad chilena, motivó al equipo realizador a usar las herramientas que el cine nos brinda para participar en el diálogo social y, por qué no, en la resolución de los conflictos que hoy nos aquejan. Queremos que la película sea una herramienta que contribuya a la integración de las nuevas culturas que arriban a Chile”.

Los creadores de “Perro bomba” la definen como una “realidad ficcionada”. “Esto por el fuerte carácter documental contenido en una historia de ficción”, cuenta Ugarte. “Me explico, por ejemplo, en una parte de la historia Steevens debe vivir en una casa tomada ilegalmente por inmigrantes, para esto el equipo de producción investigó hasta dar con una casa realmente tomada, donde sus integrantes, migrantes clandestinos, quisieran participar de la película”.

El rodaje se desarrolló durante 28 jornadas repartidas entre los últimos 5 meses. “Este diseño de producción, que si bien fue arriesgado y muy desgastante, nos permitió reunir el dinero suficiente para rodar mes a mes, y no tuvimos que desembolsar todo el dinero de la producción en una sola partida, lo que hubiese sido imposible para nosotros por el tamaño de nuestras empresas”, indica Ugarte, quien apunta que esto también favoreció la parte documental de la película, pues “el rodar con baches y tiempos intermedios nos permitió adentrarnos en las profundidades de la realidad migrante, buscando aquello documental que enriquece un relato de realidad ficcionada”.

Toda la película transcurre en Santiago de Chile, la primera parte está ambientada en un ghetto de inmigrantes haitianos y la segunda en el centro de la ciudad. “Producto de la burocracia de nuestro país y su espíritu capitalista que ordena cobrar por todo, a muchas de las locaciones en la que rodamos accedimos sin permiso, por lo que también hubo que correr”, comenta el productor sobre las condiciones que los obligaron a tener un número cambiante de técnicos en set para una película que se rodó mayoritariamente en exteriores.

Sobre la fecha de estreno de la película, el productor ejecutivo señala que se estima que esté terminada a partir de mayo del 2018, considerando la exhibición nacional para el segundo semestre del año.

“Perro bomba” logró durante su desarrollo los premios “Mi primer largometraje”, de la Universidad de Chile, con el que se aseguró los equipos de rodaje; y el estímulo de Bolivia Lab 2016. Además, recientemente obtuvo dos premios en el Work in Progress chileno del Festival Internacional de Cine de Viña del Mar.