Sección oficial Cannes 2016: Nuevos directores latinoamericanos en ascenso

Festivales - Francia

El pulso del cine latinoamericano en Cannes lo marca la nueva generación de cineastas. Lejos de decantarse por consagrados, las secciones oficiales del certamen galo apuestan por nuevos nombres. En un año donde la presencia de largometrajes vuelve a resentirse -apenas dos títulos suman la competencia oficial y Un certain regard-, el cortometraje de la región gana fuerza y protagonismo para impulsar al futuro del cine de la región.

Pocas sorpresas ha arrojado la competencia oficial de la 69° edición de Cannes. Una de ellas es la solitaria película latinoamericana que este año se medirá por la Palma de Oro. Cuando los pronósticos auguraban que las chances de la región se reducían a los nuevos filmes de Lucrecia Martel (“Zama”) o Pablo Larraín (“Neruda”), sorprendió la elección del brasileño Kleber Mendonça Filho con “Aquarius”. El director que impactó con su primera ficción, “O som ao redor”, y fue punta de lanza del cine pernambucano que se consolida como el más estimulante de Brasil, desembarca en la Croisette con un film protagonizado por Sonia Braga que reflexiona sobre los cambios urbanísticos y la lucha por preservar un espacio propio.

En la categoría de cortometrajes, Brasil refuerza su presencia con “A moça que dançou com o diabo”, escrito y dirigido por João Paulo Miranda Maria. Esta es la segunda vez que el realizador participa de Cannes, luego de haber integrado la selección de la Semana de la Crítica con “Command Action” en 2015. El director aborda una historia que se enmarca dentro de lo que define como “cinema caipira”, un cine que se concibe desde el interior del país, donde busca indagar en la convivencia entre lo sagrado y lo profano en la sociedad brasileña.

El colombiano Simón Mesa Soto, ganador de la Palma de Oro con “Leidi” en 2014, regresa con “Madre”. Este cortometraje es una coproducción colombo-sueca que nace a partir de la iniciativa Break the Silence, que propone luchar contra la violencia sexual a la que son sometidos los menores, invitando a cuatro realizadores de diferentes lugares del mundo a narrar una historia que aborde tal temática. Ambientada en Medellín, “Madre” sigue a una adolescente que acude a un casting para hacer un film porno.

La segunda sección en relevancia del certamen, Un certain regard, cuenta con apenas un largometraje latinoamericano entre sus dieciocho participantes, el argentino “La larga noche de Francisco Sanctis”. Ópera prima de Andrea Testa y Francisco Márquez, narra una historia ambientada en la dictadura militar argentina, pero apostando por un punto de vista poco transitado, el de la mayoría silenciosa. El film llega a Cannes tras haber ganado la más reciente edición de BAFICI.

Artículo completo en la revista digital de LatAm cinema – Festival de Cannes & Marché du Film 2016.