Black Canvas y Macabro inician la temporada festivalera en México

Festivales - México

Marcando el inicio de la temporada de festivales en México, Black Canvas Festival de Cine Contemporáneo y Macabro Festival Internacional de Cine de Horror de la Ciudad de México llegan a las salas de la capital mexicana a finales de este mes con dos propuestas distintas que ofrecen un panorama de la cinematografía internacional. Respaldado por la Universidad de la Comunicación, la segunda edición de Black Canvas vuelve, del 21 al 26 de agosto, con una programación distribuida en diez secciones y con una tarea de formación de públicos, bajo la dirección de Claudio Zilleruelo. “Creo que es un festival que se define por su programación, por las películas, por las intenciones de mostrar un cine diferente al público cinéfilo y tratar de generar nuevos públicos que puedan empezar a tener roces con este tipo de propuestas nacionales de cineastas emergentes y cineastas internacionales que reúnen, desde el punto de vista del festival, lo mejor de la cinematografía del mundo”, compartió el director en entrevista con LatAm Cinema.

Un centenar de obras de corto y largo integran la selección, en la que hay espacios específicos para la oferta mexicana. La sección “México dentro del canvas”, muestra ocho largometrajes de cineastas jóvenes cuya visión del cine aporta algo singular: “Sinvivir”, de Anaïs Pareto, elogiada en la pasada edición del Festival Internacional de Cine de Morelia es una de las seleccionadas; así como “Los débiles”, de Raúl Rico y Eduardo Giralt Brun, que participó en Berlinale y FICUNAM. Completan la sección “Niebla de culpa” de Francisco Laresgoiti, “David. El regreso a la tierra” de Anaïs Huerta, “Rocas en forma de viento” de Eduardo Makoszay, “Piérdete entre los muertos” de Rubén Gutiérrez, “M” de Eva Villaseñor y “Esta película la hice pensando en ti” de Pepe Gutiérrez. Asimismo, destacan cortos como “Playa”, de Francisco Borrajo, cuya propuesta experimental tuvo su debut en la Berlinale de este año; así como “Mamartuile”, de Alejandro Saevich, nominado al Premio Ariel y próximo competidor en el 27º Festival de Biarritz. “Black Canvas logra hacer un equilibrio entre esta oferta de festivales en donde podemos encontrar filmes muy radicales y que se prestan a la discusión, hasta películas que reúnen a autores que en su lugar de origen son comerciales y generan un box office interesante pero que solo a través de un festival pueden llegar a otros países. La idea de Black Canvas y de estas secciones es diversificar e ir clasificando las películas en lo que nosotros consideramos que podría entrar, y a través de eso categorizar sin decir ‘esto es de uno u otro tipo de cine’, sino para que el público pueda explorar”, agregó el director sobre la selección del festival.

Por su parte, Macabro, que celebra su décimo séptimo aniversario del 21 de agosto al 2 de septiembre, tiene también secciones dedicadas a la cinematografía local, así como una selección oficial de largometraje iberoamericano, que permite palpar las inquietudes de la región. “Temáticamente se está enfocando mucho en las leyendas y el folclor local. México, por ejemplo, presenta una película de época situada en el norte del país con una situación sobrenatural”, señaló en entrevista con LatAm cinema la directora del festival, Edna Campos, a propósito de “Mis demonios nunca juraron soledad”, de Jorge Leyva, que transcurre en 1854.Las otras películas que participan en esta categoría son las brasileñas “Destino das sombras” de Klaus’berg Nippes Bragança, “A mata negra” de Rodrigo Aragão, “No canto do olho” de Sérgio Gomes;  la argentina “Luciferina”, de Gonzalo Calzada; y la española “Framed”, de Marc Martínez Jordán. Macabro incentiva el área de industria a través de la vinculación académica y actividades paralelas con el objetivo de involucrar a generaciones jóvenes en el género de terror. El Festival reactivó en esta edición el Macabro Lab, espacio que se realizó en 2014 y 2015 con una alta participación. “Lo que queremos este año, reactivando el Macabro Lab, es reactivar la producción. Hay muchos talleres de guion, consideramos que nosotros podemos ir más allá”, señaló la directora del certamen. Asimismo, Campos agregó que, en un futuro, se buscará enfocarse en el desarrollo de proyectos de largos y en la realización de los guiones de cortos en coproducción. En este sentido, la convocatoria para la tercera edición de Macabro Lab, a realizarse en 2019 con la Facultad de Cine, se dividirá justamente en dos categorías: coproducción de cortometraje y desarrollo de proyecto de largometraje de género.