El FAM le toma el pulso a la animación latinoamericana

Animación - Brasil

Desde Florianópolis, por Cynthia García Calvo. En dos jornadas, los animadores argentinos Juan Manuel Costa y Homero Paz, buscan introducir a un variopinto grupo de estudiantes universitarios al artístico universo del stop motion, la técnica de animación artesanal que sigue en vigencia pese al avance de las nuevas tecnologías. Este taller forma parte de las propuestas que complementan la oferta cinematográfica del Florianópolis Audiovisual Mercosul (FAM), que este año da muestra de la vitalidad de la animación con diversos cortos en todas sus competencias.

“A todo el mundo le interesa la realización de los muñecos, pero como no sabíamos el nivel de la gente que iban a venir, nos pareció que lo más importante era no hacer tanto hincapié en lo técnico sino en hablar sobre lo que es animar y en demostrar que con pocos equipos se puede hacer algo muy bueno. Queríamos transmitir que la envergadura de la producción no es determinante en una producción. Hay que aprovechar esa libertad para usarla como una herramienta muy versátil para contar historias y expresarse”, explicó Costa a LatAm Cinema, luego de la primera jornada del taller.

Costa y Paz forman parte de la productora afincada en Córdoba, Birque Animaciones, responsable de trabajos como “El birque” o “Elvira”, y “La ollera”, que se exhibirá como parte de la competencia Mostra de Vídeos Mercosul. Son, además, colaboradores habituales en Anima, el festival más relevante de la Argentina dedicado al mundo de la animación, y dictan cursos de animación en su provincia para paliar la falta de formación e información.

“Empezamos a dar talleres porque a nosotros nos costó mucho conseguir información. Hay cosas que son simples de hacer pero lleva mucho tiempo descubrirlas”, sostuvo Costa, agregando: “Si bien en Latinoamérica no hay una escuela, una historia de animación, la única forma es transmitir lo más rápido posible todo lo que sabemos, cosa de que eso se vaya reproduciendo.

Además, me gusta dar talleres porque hay mucho intercambio, y la animación tiene mucho de imaginación. Hay gente que no maneja mucho la técnica, pero tiene buenas ideas, y eso es lo más importante”.

Ambos buscaron subrayar que antes que el aspecto técnico se impone la historia y la idea. Y dejaron un concepto que define su trabajo: “Animar es dar alma a los personajes”, dijo Costa, reforzando Paz: “No es simplemente mover un objeto”.
Si bien Argentina atraviesa un momento de crecimiento evidente, pese a que “desde el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa) no haya una política de fomentar la animación”, tal como remarcó Costa, Brasil es hoy por hoy el polo más importante de la región en materia de animación. La Mostra Infanto-Juvenil de FAM da muestra de ello con más de la mitad de sus participantes de este género.

En charla con LatAm Cinema, Marta Kawamura, realizadora de “Dayane e Zé Firo”, uno de los participantes de esa Mostra, analizó el momento que atraviesa Brasil: “Actualmente la animación está creciendo bastante. Se están capacitando más las personas y están apareciendo muchas producciones, tanto independientes como de servicios contratados. En la publicidad, la animación es cada vez más frecuente. Además tenemos el apoyo del gobierno que es fundamental para pequeñas y primeras producciones. En mi caso, mi corto que se está pasando en FAM, tuvo apoyo del gobierno federal a través de un concurso de cortos animados”.

La directora remarcó como otro importante aspecto para el crecimiento de la animación brasileña, la creación de AnimaTV, un programa del Ministerio de Cultura que busca estimular a los productores a realizar series animadas para televisión.

CGC