SANFIC celebra su primera década con casi un centenar de títulos y la mirada puesta en la industria

Festivales - Chile

Del 21 al 26 de octubre tiene lugar el 10° Santiago Festival Internacional de Cine (SANFIC), que en su edición aniversario exhibe alrededor de 90 títulos, con el énfasis puesto en la producción nacional y consagrados como Woody Allen, Francois Ozon o Xavier Dolan, y un cada vez más extenso y establecido espacio de industria.

Dieciocho nuevos largometrajes chilenos tienen su premiere en las secciones a concurso y paralelas. En la Competencia Internacional aparecen dos títulos: “Aurora”, dirigida y escrita por Rodrigo Sepúlveda (“Padre nuestro”), ganadora este año de Cine en Construcción Toulouse, y “El cordero”, ópera prima del realizador Juan Francisco Olea, que en 2013 fue el gran vencedor de Guadalajara Construye.

La Competencia de Cine Chileno cuenta con nueve largometrajes: “Escapes de gas”, de Bruno Salas; “Genoveva”, de Paola Castillo (“La última huella”, “74 m2”); “Joselito”, de Bárbara Pestán; “La comodidad en la distancia”, de Jorge Yacoman; “La invención de la patria”, de Galut Alarcón y Chamila Rodríguez; “La once”,de Maite Alberdi (“El salvavidas”); “No soy Lorena”, de Isidora Marras; “Palabras cruzadas, los amigos de Matta Clark”, de Matías Cardone, y “Ventana”, de Rodrigo Susarte. En la Competencia Talento Nacional, para cortometraje chilenos, se exhiben 18 obras, y en otras secciones paralelas se proyecta lo nuevo de Valeria Sarmiento, “María Graham”, y Orlando Lübbert, “Cirqo”, entre otros filmes.

El resto de Latinoamérica también tiene su representación en los diferentes apartados. En la competencia internacional se incluyen las argentinas “El ardor” de Pablo Fendrik y “Los ausentes” de Luciana Piantanida, y la colombiana “Ruido rosa” de Roberto Flores Prieto; en tanto que en otras secciones se han seleccionado filmes que han circulado por reconocidos festivales internacionales, como el documental peruano “Buscando a Gastón” de Patricia Pérez, el colombiano “Gente de bien” de Franco Lolli o el colombiano “Mateo” de María Gamboa.

Pero además de ofrecer una programación que busca aunar el cine de autor con la vocación de público, SANFIC ha consolidado año a año su espacio de industria para convertirse en un punto de encuentro y también de impulso para la producción chilena y latinoamericana. La sección cuenta con dos categorías competitivas, el Work in Progress latinoamericano con ocho títulos en posproducción, que aspiran a premios de ayuda a su finalización, y el Santiago Lab, que reúne 35 proyectos de ficción y documental en desarrollo, que reciben asesorías y la posibilidad de optar a mercados de coproducción.

Este año añade a este espacio SANFIC Net, que se propone mejorar la capacidad de negociación de los profesionales del audiovisual, y repite el TFI Workshop, un laboratorio a cargo del Tribeca Film Institute para proyectos documentales.